FEU: sin un minuto que perder

La vida universitaria experimenta cambios luego del VIII Congreso; sin embargo, a un año de esa cita la organización requiere crecer en el debate sincero y en el acercamiento imprescindible de sus miembros

Autor:

Yuniel Labacena Romero

La Federación Estudiantil Universitaria (FEU) tiene el deber de seguir por los caminos de su fundador Julio Antonio Mella, en escenarios y épocas diferentes, pero con el mismo propósito, el de representar al estudiantado y participar de manera activa en la construcción de una sociedad mejor.

En una Cuba que se actualiza, y no solamente en lo económico, también las organizaciones han de preguntarse si están atentas a los intereses de quienes representan y, además, si es suficiente el aporte que hacen.

Como expresó Fidel hace 35 años en el Primer Congreso de la organización joven más antigua de Cuba, «cada minuto que se pierda, a esta edad de ustedes, es un crimen».

Conscientes de esa verdad, la mayoría de los integrantes de la organización no ha dejado caer en saco roto su VIII Congreso, cita que celebró sus sesiones finales en junio del pasado año. Así lo demuestra el día a día vivido por la FEU en las universidades durante el curso escolar que está por concluir. Desde septiembre de 2013 hasta la fecha las brigadas se convirtieron en el principal escenario para materializar la agenda del cónclave.

La asistencia libre a clases, la atención a los maestros en formación, las prácticas y ubicación laboral, los planes de estudio, los problemas de conectividad, la actualización de la bibliografía… fueron de los asuntos más debatidos en el Congreso. ¿Qué ha pasado con estos?

Yosvani Alberto Montano Garrido, quien desde el Congreso lidera la organización, afirma que, a un año del encuentro, el mayor resultado ha sido confirmar la necesidad del debate permanente, la polémica responsable y la participación universitaria, como invitan estos tiempos.

«El cónclave nos dejó también las visiones mucho más claras de lo que debe construirse desde la FEU en el escenario en que se mueve el país, para que nuestra Federación sea genuina, auténtica y sobre todo revolucionaria, y logre dinamizar sus estructuras, procesos y actividades.

«Hoy se percibe todo un análisis crítico de nuestros miembros en el cumplimiento de los acuerdos del Congreso. Esa actitud es un indicio de la transformación en sí misma de la FEU, y facilita además una participación activa en la construcción de las tareas que se avecinan».

Los acuerdos, ¿dónde están?

Según el Presidente de la FEU, esas demandas no se ignoraron y desde julio de 2013 los organismos de la Administración Central del Estado han emitido diversas indicaciones vinculadas con respuestas a las inquietudes. Además se continúa el diálogo con las instituciones, lo que permite dar seguimiento a los planteamientos.

«Algunos resultados los abordamos en estas páginas el 20 de diciembre. Hoy existen otros como la modificación prevista para los consejos científicos estudiantiles, las políticas institucionales para fomentar la ciencia universitaria y la revisión de la Resolución de Bonificación, que con ideas más novedosas se implementará en septiembre.

«También hay desde el Ministerio de Educación Superior un reconocimiento del papel de la FEU en el proceso de evaluación profesoral y en los colectivos de año, así como se han definido los roles que asumimos en los procesos de ubicación laboral y evaluación anual de los estudiantes, que sustituye el actual proceso de integralidad».

El dirigente estudiantil mencionó otros pasos de avance, como la atención a los movimientos deportivos y de artistas aficionados, la ratificación de la Instrucción 2 del año 2007, que brinda la posibilidad de bonificación del importe del pasaje y las diferentes variantes que se ensayarán con respecto a la transportación masiva de los estudiantes.

Además, se aprobaron medidas para el redimensionamiento de la enseñanza de las materias Defensa y Seguridad Nacional, con énfasis en la preparación profesoral, así como los temas asociados con el uniforme escolar en los centros pedagógicos.

«No han escapado de los análisis la revisión de los documentos institucionales de la guardia estudiantil y las transformaciones dentro de la Universidad de las Artes y la atención del Ministerio de Cultura y sus institutos a los procesos que allí tienen lugar.

«En este progreso es justo resaltar el acompañamiento que se logra en cada universidad y territorio del país, lo que posibilita más que cumplir con documentos, seguir de cerca otras preocupaciones que surgen cotidianamente en nuestros estudiantes. Ese es el mayor de nuestros desafíos».

Ingeniosa y creativa

La máxima de que la brigada requiere ser ingeniosa y creativa y no esperar siempre las soluciones desde «arriba» se ratificó en el 44,06 por ciento de los más de 17 000 planteamientos del Congreso vinculados con el funcionamiento de la FEU. Sin embargo, el tema sigue en el debate.

El dirigente estudiantil dijo que esa estructura no puede ser la célula fundamental de la FEU solo por puro consignismo, y las decisiones adoptadas impulsan un clima de amplia participación y generan una horizontalidad clave para cimentar resultados positivos.

Entre los pasos dados mencionó que se empezó por reevaluar las funciones de la dirección nacional, el funcionamiento de los consejos provinciales y se han diseñado sistemas de trabajo más flexibles para lograr la retroalimentación sobre los principales procesos que se desarrollan en las universidades. Resaltó que en este curso escolar son más de 19 000 los estudiantes universitarios con los cuales han departido en diversos espacios de la organización.

«La brigada aún tiene que desandar muchos senderos; se precisa tesón para activar sus motores y que no se quede solo en el impulso de un proceso y menos en participaciones forzadas. Hay que lograr voluntades, que se generen tareas y utopías en esa instancia. Que ese sea realmente un espacio para hacer y que combine energía, aventura, atrevimiento, estudio y pensamiento intelectual».

Reglamento que se «cocina»

Otra de las ideas fundamentales del VIII Congreso fue la oportunidad de trabajar en un nuevo Reglamento para la organización que se parezca a sus miembros y a la Educación Superior en sus diferentes formas de actuar y pensar, en correspondencia con el estudiante.

Sobre ello afirma Yosvani que la cita validó la posibilidad de que fueran aprobados los Estatutos y el Reglamento de la organización por el Consejo Nacional, luego de que se desarrollara un proceso de discusión y análisis con toda la membresía, que concluyó en abril.

«Las principales modificaciones son la posibilidad de elección del Secretariado Nacional cada dos años, y del resto de las estructuras, anualmente. También plantea la eliminación de los secretariados provinciales y el voto por todos los estudiantes en las elecciones de las universidades pedagógicas y de ciencias médicas.

«La propuesta define además una nueva composición del Consejo Nacional, facilita y flexibiliza aspectos referidos al proceso eleccionario en la base, a la vez que hace más comprensibles y en correspondencia con nuestras realidades, las medidas disciplinarias. A la par replantea un grupo de distinciones y reconocimientos propios de la FEU».

El dirigente estudiantil expresó que igualmente se actualizan los procesos, movimientos y actividades, para buscar mayor acercamiento al estudiantado. «La contribución en el debate de más de 109 300 estudiantes y el análisis de 1 426 propuestas emergidas de las brigadas hablan por sí solos de la magnitud de este proceso.

«La aprobación final de todos estos cambios se realizará el próximo agosto, durante el Consejo Nacional, para que funcione en el venidero curso escolar. Aspiramos antes del 20 de diciembre a que cada brigada posea un ejemplar de los documentos rectores de la organización».

Profunda vocación social

Durante este año, la organización ha afianzado la profunda vocación social que la acompaña desde su fundación. De ello da fe Yosvani, quien afirma que aunque muchos estudiantes siguen planteando que a la FEU le falta el protagonismo de otros tiempos, hoy también existe, aunque diferente.

«Los jóvenes seguimos siendo los mismos; se trata solo de encontrar nuevos derroteros y el cauce para levantar. Son numerosas las misiones que lo ratifican, pues participamos en tareas de la agricultura, nos movilizados para la defensa, asumimos docencia responsable en aulas ante la necesidad de maestros y también nos ocupamos de labores de la salud.

«Participamos en las comprobaciones al control interno o en proyectos de investigación que responden a problemas sociales y de desarrollo local. Igualmente es palpable el acompañamiento a la Revolución desde nuestros centros con la participación democrática y ciudadana en los principales procesos que se desarrollan.

«Recientemente la organización asumió una nueva tarea de impacto para enfrentar junto con los CDR y la FMC las indisciplinas sociales, lo que contribuye al acercamiento de los estudiantes a las comunidades. Hasta la fecha más de 10 600 estudiantes participaron en esta tarea».

A pesar de este protagonismo, apunta el joven que hay que percibir con otra lógica los procesos, ya que hoy hablamos de jóvenes que han resistido el período especial y un bloqueo que no siempre es valorado en toda su magnitud en el imaginario popular, así como una generación que crece junto a la actualización del proyecto económico, político y social que construimos.

«Todo ello implica ser consecuentes con nuestro tiempo y los cambios que se vaticinan; no quedarnos rezagados, ni dejarnos aplastar. Se hace imprescindible sustentar confianza entre los que protagonizamos este tiempo, generar seguridad de que podemos asumir nuestra hazaña, que es la de preservar, a partir de las fortalezas que nos acompañan y nos ha dado la Revolución».

El congreso sigue convocando

Estas ideas demuestran que el Congreso fue transformador, que llegó e implicó, algo que ha quedado para el trabajo cotidiano. Ese, al decir del Presidente de la FEU, ha sido un resultado importante: «Acentuar y perfeccionar nuestro desempeño dentro y fuera de las aulas, y aportar a un tiempo futuro mejor.

«Tenemos que crecer en el debate sincero y en el acercamiento imprescindible no solamente a quienes integran la organización, sino también al estudiantado universitario en general», considera. «Que la  organización se oxigene a diario con el latir de las brigadas y en consecuencia se diseñen espacios atractivos y diversos de participación para hacernos creíbles».

Yosvani es de los que cree que el Congreso sigue convocando. Según él, la FEU tiene que hacer más sin descanso. Con Mella, Fidel, Raúl y nuestro pueblo, afirma, nos toca participar en el perfeccionamiento y salvaguarda de la obra edificada durante más de medio siglo en Revolución, pues es nuestro tiempo de amar, soñar y trabajar por Cuba.

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