Unidos por canastas solidarias - Cuba

Unidos por canastas solidarias

El deporte fue puente entre estudiantes cubanos y estadounidenses del proyecto Semestre en el Mar, quienes sostuvieron dos partidos de baloncesto por la amistad. Alumnos y docentes que nos visitan recorrieron sitios de interés de la Ciénaga de Zapata

Autor:

Osniel Velazco Hernández

El ambiente era agradable. Las gradas estaban llenas. Había mucha expectación. El recién remozado tabloncillo Valdés Daussá del Estadio Universitario Juan Abrantes, de la capital cubana, era escenario ideal para que estudiantes de la Universidad de La Habana (UH) y del proyecto estadounidense Semestre en el Mar, más que de baloncesto, sostuvieran un partido por la amistad.

Primero fueron las mujeres. Ambos quintetos le pusieron el extra a cada jugada. El público enardecido. Había aplausos para uno y para el otro bando. El marcador parecía un cachumbambé, lo que auguraba un final electrizante.

Para quienes sepan de este deporte, el marcador no dirá mucho (34-23), a favor de las chicas de la UH. Pero las canastas que faltaron en el tabloncillo «sobraron» en las gradas, espacio que cada vez resultaba más pequeño para el festejo, cuando la pizarra estaba cerrada.

«El juego es una oportunidad única para departir entre los jóvenes de ambos países. En esta sala se desborda la alegría, tal y como caracteriza a los latinos. Ha sido muy divertido. Las personas en Cuba son especiales; de los 14 países que hemos visitado, este es el que más me ha gustado», expresó Xenia, una de las estudiantes del proyecto estadounidense, quien animó a sus amigos todo el tiempo desde el graderío.

Luego fue el duelo de los varones. ¿Habría revancha o Cuba se impondría también? Los visitantes estuvieron a punto de ganar el juego. La algarabía fue mayor en las acciones finales. Incluso el cierre no pudo ser más espectacular, con canastas de tres puntos de uno y otro equipo. Con el pitazo final, el plantel anfitrión celebró el triunfo con pizarra ajustadísima de 46 tantos por 43.

Para Steven, de la Universidad de Elon, Carolina del Norte, «los universitarios de Cuba son muy amables. Me ha encantado departir con ellos; basta mirar el ambiente aquí para confirmarlo. Ojalá pueda regresar el próximo año, porque en estos días aprendí mucho de la cultura y del caso de los Cinco, y me interesa conocer aún más».

Por la parte cubana, Karidia Sidebé, estudiante de Psicología e integrante del quinteto femenino local, resaltó la importancia de estos encuentros para la confraternización entre las dos naciones y dijo que «fue muy emocionante, pues esta es una oportunidad única para los estudiantes cubanos».

Asistieron Gustavo Cobreiro, rector de la UH; Osvaldo Vento, vicepresidente del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder) y el Héroe de la República de Cuba René González, quien les pidió a los visitantes apoyo en la lucha por la liberación de los tres antiterroristas cubanos que aún guardan injusta prisión en Estados Unidos.

Visita a Girón

MATANZAS.— La historia y actualidad de la Península de Zapata fue constatada por los 85 jóvenes estadounidenses  que como parte del programa Semestre en el Mar visitaron ese territorio matancero.

Pedro Pérez López, guía del museo municipal de Girón, dio a conocer a este diario que los jóvenes se sintieron atraídos por la historia de los acontecimientos de 1961, cuando los combatientes cubanos derrotaron en menos de 72 horas a la invasión mercenaria que el Gobierno de Estados Unidos preparó durante varios meses.

Al recorrer la instalación captaron de primera mano vivencias de aquellos días, conocieron sobre las armas que se usaron en las acciones y recibieron información acerca de las víctimas de la invasión, al tiempo que apreciaron mapas y documentos históricos.

En el contexto de la visita al museo cenaguero, la comitiva de jóvenes estadounidenses asistió a la proyección del documental de 15 minutos Muerte al invasor, de Santiago Álvarez, en una versión con traducción al inglés de una universidad norteamericana.

El museo cenaguero cuenta con dos salas interiores en las que se muestran armas, vestuarios, fotografías, documentos, mapas y objetos personales, entre otras piezas relacionadas con los combates en Playa Girón. En sus dos áreas exteriores se aprecia el ancla del buque Houston, una lancha de desembarco, tanques, un camión blindado y un avión.

Entre las piezas que más atraen la atención de los visitantes está el par de zapatos blancos que pertenecieron a Nemesia Rodríguez Montano, destruidos durante los bombardeos de los aviones mercenarios en la Ciénaga, causantes de la muerte de su madre. Se destaca también en la institución el uniforme con impactos de proyectil que vestía Eduardo García Delgado, el joven que escribió con su sangre el nombre de Fidel.

También los estudiantes norteamericanos recorrieron la piscina natural denominada La cueva de los peces, y se interesaron por los programas de conservación del cocodrilo cubano luego de que especialistas del Criadero de Boca de Guamá les brindaran detalles sobre la conservación de esa especie en la Ciénaga. (Hugo García)

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.