Sin margen de error (+Fotos)

Los quisqueyanos vencieron a los cubanos seis carreras por una, la segunda derrota consecutiva para la Mayor de las Antillas en la lid

Autor:

Raiko Martín

SAN JUAN, Puerto Rico.— Dos varapalos sucesivos tienen hoy a los Vegueros de Pinar del Río en terapia intensiva. Nada se ha escrito aún, pues en la pasada Serie del Caribe, el cuarto clasificado a las semifinales lo hizo con dos triunfos y al equipo vueltabajero le quedan par de balas. Pero con los anfitriones en el horizonte y la potente representación venezolana para cerrar el tramo, se complican in extremis las posibilidades de supervivencia.

Este martes, frente a los Gigantes del Cibao dominicanos, la tropa dirigida por Alfonso Urquiola pareció diminuta, y no precisamente por falta de ofensiva. Contrario a lo sucedido en su estreno, hizo sonar el madero una docena de veces para redondear un ataque que se diluyó en la incapacidad manifiesta de facturar carreras. Dos anotaciones en las 18 entradas jugadas hasta el momento no dejan margen a las dudas.

Lo visto sobre el diamante del Hiram Bithorn de esta ciudad parecía un maleficio de los «dioses del béisbol», aunque las responsabilidades son, y seguirán siendo, de los protagonistas del juego. Ni quienes llevan casi cuatro décadas siguiendo el béisbol recuerdan algún juego en el que un equipo cubano haya sido tan ineficiente a la hora de producir carreras.

Fueron cuatro las jugadas de doble play con las que los lanzadores quisqueyanos conjuraron cada peligro. Tres sucedieron en entradas consecutivas y con par de hombres en circulación. Dos de ellas encontraron a corredores en las esquinas, por lo que al menos un fly a los jardines serviría para impulsar. Y eso nunca pasó, porque faltaron los batazos oportunos de épocas pasadas.

Hubo movimiento de fichas, unas por obligación como la de Yosvani Alarcón por lesión y otras en busca de encontrar la fórmula ganadora, y solo las entradas de Dainer Moreira y Luis Yander La O surtieron los efectos deseados. El paracortos matancero pegó par de indiscutibles y empujó la carrera que evitó la blanqueada, y el antesalista santiaguero tuvo tarde perfecta en tres turnos.

Tan disperso ataque contribuyó a realzar la faena del abridor dominicano Rafael Pérez, ileso después de permitir seis hits en las cinco entradas que le garantizaron el triunfo. Las consecuencias las terminó pagando el jovencito Norge Luis Ruiz, quien hizo lo que pudo para aguantar el peso de los Gigantes durante los primeros cinco episodios. No era su tarde —solo pudo hilar tres outs consecutivos en una ocasión—, pero avanzó contra viento y marea, en ocasiones gracias a verdaderas joyas defensivas. Hasta que se hizo inevitable su sustitución.

Quedaron entonces al desnudo las limitaciones de un staff de lanzadores diseñado a partir de una cantidad y estructura —cuatro abridores y dos taponeros natos— inédita entre todos los participantes. «Utilizar a Vladimir Gutiérrez o Héctor Mendoza en el sexto inning, con desventaja de dos, no era recomendable», reconoció luego ante la prensa Urquiola, que se trajo a solo nueve tiradores para encarar el torneo. De las tres opciones concebidas para contener al enemigo, se decantó sorpresivamente por Jonder Martínez, y Willy García le recibió con el primer cuadrangular del certamen.

Resultó un mazazo descomunal que puso definitivamente a la novena cubana contra las cuerdas en lo que queda de torneo. Tanto Urquiola como Yulieski Gourriel expusieron ante los medios acreditados su optimismo en la capacidad de recuperación del grupo. El ahora camarero, quien conectó de 4-2 y realizó excelentes fildeos, comentó además que «debemos concentrarnos más para no seguir fallando con hombres en posición anotadora». El equipo está obligado a recomponerse si pretende no repetir la discreta imagen dejada hace un año por los Azucareros de Villa Clara a su paso por la venezolana Isla Margarita.

Pero la situación se torna compleja porque en la noche de hoy están obligados a someter a los Cangrejeros de Santurce locales. La trascendental tarea ya fue encargada al derecho Yosvani Torres, quien necesitará todo el apoyo necesario para lidiar con la presión inherente a la situación del equipo, y con la que bajarán desde el graderío de un estadio repleto hasta la bandera y ansioso por presenciar el imprescindible triunfo para las aspiraciones de su equipo.

Al alto mando pinareño le urge un golpe de timón, y eso significa hacer todo lo necesario para encontrar la tecla ganadora. Si no sucede, la nave encallará nuevamente y habrá que seguir aprendiendo de los dolorosos naufragios.

Lea las incidencias del encuentro, jugada a jugada, entre Gigantes y Vegueros.

Fotos del partido, de Roberto Morejón Guerra/AIN

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