¿Dónde está el cómo?

Para transformar lo necesario no pueden andar escurridizos el fruto de la inteligencia colectiva, las ideas más transgresoras, la forja de un pensamiento crítico o el interés por sentirnos cada día más útiles. En ello se ha insistido por estos días en las asambleas municipales X Congreso de la UJC

Autores:

Nelson García Santos
Yahily Hernández Porto
Hugo García
Luis Raúl Vázquez Muñoz
Glenda Boza Ibarra
Lisandra Gómez Guerra
Yunet López Ricardo

En la playa del municipio avileño de Bolivia existía un área infectada de marabú. La decisión de limpiar o no esa zona se ha convertido en un símbolo del desafío que tiene por delante la UJC en ese territorio. Caben dos posibilidades: tomar la iniciativa o estancarse, acometer tareas de impacto social o quedarse en los formalismos, atraer y convencer o quedarse en el marasmo.

Con otras palabras y ejemplos, esa fue una de las esencias planteadas en la Asamblea de la Juventud Comunista en este territorio.

Igualmente, algo quedó claro en el encuentro: lo hecho antes de esta reunión no puede perderse. Los espacios de participación, como las Conexiones Necesarias, Diálogos Abiertos y Plaza Joven, no pueden desaparecer. Han demostrado que sirven para aglutinar a toda la juventud y que se pueden abordar temas como la formación y orientación vocacional —así lo expresó la estudiante Lizet Núñez González, del preuniversitario José Carmona Ventura. Se ha debatido, además, cuán dañino puede ser el fraude académico, como lo ejemplificó la profesora Ariadna Guerra Pereira.

Bolivia también es un ejemplo de cómo la UJC puede extenderse a los nuevos actores de la sociedad cubana. En ese municipio, la Juventud cuenta con un comité de base integrado por 16 trabajadores por cuenta propia. Muchachos que, en determinados momentos, pasaron a ese sector y la organización no dejó que perdieran la militancia, además de trabajar por incorporar otros.

Reidel Soto Pérez, cuentapropista y delegado a la asamblea, contó su experiencia en breves palabras, a veces entrecortadas por el nerviosismo de hablar en público. «La UJC aquí nos ha apoyado, dijo. Podemos trabajar más y seguir creciendo».

Sin embargo, Maxiller Martínez Tobar, representante del sector por cuenta propia en el Comité Municipal de la UJC de Cienfuegos, fue el único de su sector que asistió a la asamblea de ese territorio, y no porque faltara la voluntad de invitar a otros.

Trascendió en la reunión perlasureña que todavía es insuficiente el trabajo de la organización en las nuevas formas de gestión económica.

A Arianna Gil Rodríguez, trabajadora de la Termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes, le inquieta que aquellos jóvenes en las labores por cuenta propia pierdan valores de solidaridad y camaradería y, por el contrario, se acrecienten problemas como el individualismo.

Mientras, en el municipio mayabequense de San José de las Lajas, se dijo en la Asamblea X Congreso de la UJC que es vital conocer la historia del país y estar actualizado sobre el acontecer nacional y foráneo, para pensar en jóvenes con actitudes críticas ante la realidad.

Yuniasky Crespo Baquero, primera secretaria del Comité Nacional de la UJC, insistió en la importancia de que los jóvenes dominen qué es la sociedad civil cubana o qué son las políticas públicas.

Y es que a veces se pueden advertir carencias informativas y de conocimiento general que pesan y que urgen compensarse. Una parte de la juventud no sigue ni se interesa por los principales programas educativos y de instrucción que se transmiten hoy en el país.

¿Languidece la retórica?

El delegado José Arcia Pérez, quizá sin proponérselo, impuso las reglas de cómo tendría que asumirse el análisis en la Asamblea del villaclareño municipio de Manicaragua, despojada del discurso puramente teórico, y puso un ejemplo.

De siete jóvenes que laboraban en la UBPC ganadera 30 de Noviembre cuentan ahora con 29, pues incorporaron a muchos desvinculados, de zonas cercanas a su entidad. Esto se logró mediante un trabajo de captación, de intercambio y convencimiento con ellos. Además, los jóvenes destacan en la producción, en el rescate de vaquerías rústicas y la brigada técnica juvenil asume la confección de medios para la producción, afirmó.

A ello contribuyó la fuerte interrelación entre los militantes y el resto del universo juvenil como resultado de la eficacia del comité de base, al decir de Llisel Quintana Marrero, primera secretaria de la Juventud en el municipio.

Cuando el análisis se iba a enrumbar por la añeja costumbre de recurrir a dibujar muy bien los errores y sus causas, apareció en medio del debate un agudo razonamiento: debemos enfocar los asuntos desde la perspectiva de qué están haciendo para erradicar los desatinos. Bajo esa óptica, los delegados analizaron cómo lograr el buen funcionamiento de sus comités de base, la influencia sobre los demás jóvenes, la cultura y la recreación, el enfrentamiento a la subversión, las indisciplinas sociales y la baja productividad.

Por su parte, en la reunión de los militantes del municipio de Matanzas se discutió sobre un tema medular que afecta al territorio desde hace algunos años: la cobertura docente, cuestión en la que las autoridades han trabajado arduamente, se dijo, pero se trata de un asunto cardinal por sus implicaciones sociales, que van desde la atención a los miembros del contingente de profesores procedentes de numerosas provincias hasta la calidad de las clases.

El joven Michael Rodríguez, de la Facultad de Ciencias Médicas del territorio, expuso que no está establecido contratar a estudiantes universitarios para tales fines y señaló que ello pudiera paliar la escasez en algunas asignaturas como Biología y Química.

Los delegados yumurinos trataron, además, temas relacionados con el crecimiento a la UJC con calidad, la guerra mediática y la subversión ideológica, la vinculación con los jóvenes del sector no estatal y la elevación del nivel de preparación e información.

Por mejores modelos

A propósito del necesario cambio que urge hoy en cada uno de los comité de base de la UJC, los más de 70 jóvenes en representación de los sectores productivos, estudiantil y de prestación de servicios del municipio espirituano de Taguasco, analizaron también la posibilidad de concebir un mejor modelo recreativo, principalmente, para las comunidades más intrincadas. Asimismo, se trató la influencia de las nuevas tecnologías en edades juveniles.

El gran desafío de la UJC en los tiempos actuales es resultar más atractiva, y que sus militantes se conviertan en los verdaderos protagonistas del contexto histórico en que vive el país hoy, dijo en el encuentro Isbel Reina Abreu, primer secretario de la UJC en Sancti Spíritus.

Temas de interés en la agenda de los asistentes a la cita juvenil de Taguasco fueron, además, la necesidad de que los dirigentes profesionales y secretarios generales se superen, que se mejore la calidad de los procesos de crecimiento ya que se ha confirmado, en reiteradas ocasiones, la falta de profundidad en los avales de estos,  así como la indispensable presencia de la crítica oportuna en cada una de las acciones de la organización.

En Esmeralda, a 110 kilómetros de distancia del municipio cabecera de la provincia de Camagüey, los jóvenes compartieron criterios similares a los de otros territorios de Cuba.

Y es que en muchos escenarios de debate juvenil a lo largo y ancho del país, aunque distantes geográficamente, ha concurrido por estos días una espontaneidad que favorece el diálogo y la reflexión sobre el  quehacer de la juventud comunista.

Conocido es que existen múltiples formas para enriquecer ese cómo hacer, si incorporamos transformaciones estructurales que flexibilicen orientaciones asignadas por la «canalita», las cuales no son tan bien recibidas como aquellas que emergen de la creatividad y el pensamiento colectivo.

En la asamblea de Esmeralda, Joan Cabo Mijares, miembro del Buró Nacional de la UJC, manifestó la importancia de transformar el modo en que los militantes atienden a los jóvenes del universo juvenil.

«Varios de los que hasta ahora han intervenido en las asambleas de la UJC en el país, conocen al detalle cómo debe funcionar un comité de base, pero cuando a ese mismo militante se le pregunta qué piensan sus jóvenes de su comité y cuáles son sus preocupaciones, entonces este se queda sin respuesta o lo que es peor, se multiplica por cero el trabajo de la organización».

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.