Quemar desechos por cuenta impropia

Crece peligrosamente el número de incendios en desechos en la vía pública que el Cuerpo de Bomberos se ve precisado a apagar

Autores:

Ana María Domínguez Cruz
Yuniel Labacena Romero

Miércoles, 11:15 a.m. La combustión en la zona era de tal magnitud, que uno de los vecinos del capitalino centro deportivo Camilo Cienfuegos se apresuró en marcar telefónicamente el 105, número de emergencia del Cuerpo de Bomberos de la República de Cuba. «El Comando debe ir hasta 1ra., entre seis y ocho», comunicó desde su puesto el Jefe de turno del Cuerpo de Bomberos, mientras nos alertaba que se trataba de desechos incendiados en la vía pública.

La alarma sonó, aguda y persistente, y hasta esta entidad perteneciente al Inder llegaron las fuerzas del Cuerpo de Bomberos para la extinción del incendio. Su administrador, José Luis Peraza, decidió —por su cuenta— quemar los desechos y escombros que había dejado allí la brigada constructora encargada de la reparación del centro.

«Llevo varios meses informando sobre esta situación y nadie recoge la basura. Ya me han pegado dos multas a mí, pero el problema no se resuelve», dijo Peraza a Juventud Rebelde, cuyos reporteros también llegaron al lugar del siniestro.

—¿Quién lo autorizó a dar fuego?, le preguntamos…, y sobrevino el silencio.

Escenas como esta no son exclusivas en el sector estatal, ni únicamente en la capital, pues en el espacio residencial y en otras provincias también se han vuelto cotidianas en los últimos meses, explicaron a este diario especialistas de la Jefatura del Cuerpo de Bomberos.

Diversas esquinas de La Habana han sido afectadas por incendios en basureros en la vía pública, debido a indisciplinas sociales y a la falta de sistematicidad de los servicios de recogida de desechos de la Empresa Comunales.

El mayor Juan Carlos Cancio Pérez, especialista de prevención de incendios en la urbe, explicó que desde enero de este año han respondido a más de una veintena de casos diarios como promedio, y agregó que siempre conocen de estos hechos a través de los vecinos, quienes llaman al servicio del 105, alarmados ante la combustión cerca de sus casas o centros de trabajo.

Precisó que los municipios de La Habana Vieja, Diez de Octubre, La Habana del Este, San Miguel del Padrón y Boyeros son los que más inciden en la capital. «En la actualidad existe reincidencia de estos casos en muchos consejos populares de estos territorios, mientras observamos un incremento en otros en los que no habíamos actuado antes».

En esta situación inciden causas diversas, acotó el especialista, como el surgimiento de microvertederos o la acumulación de desechos sólidos en la vía pública, originados por el vertimiento irresponsable y desorganizado de la ciudadanía. «Figuran también otros factores como la limitación de contenedores destinados para este menester, que garanticen la seguridad de la ciudadanía en tal sentido, además del déficit de carros colectores.

«La demora en la recogida de los desechos por los trabajadores de Comunales incide en que la población quiera “tomar al toro por los cuernos” y proceda a la incineración, es decir, darles fuego por la fetidez y deterioro.

«Con frecuencia esos incendios tienen lugar en áreas no urbanizadas y donde las calles son muy estrechas, lo que imposibilita el acceso de las fuerzas y medios  en el momento de la extinción del fuego», alertó.

José Alberto Viño González, oficial del Puesto de Mando del Cuerpo de Bomberos, quien estaba presente justo el día en que sucedió la quema en el centro deportivo Camilo Cienfuegos, comentó que estos incendios se clasifican como Q 101, es decir, se incluyen en la categoría de «principio de incendios», los que muchas veces se dan en las cercanías de viviendas, escuelas y hospitales.

«En el caso del sector estatal y en entidades como las tiendas en divisas, en la ignición de desechos sólidos influye la negligencia por su acumulación. Estos deben tener una cadena de traspaso a Materia Prima que muchas veces no se cumple, y se mantienen en la misma entidad, razón por la que los obreros ejecutan la quema de manera irresponsable, con lo cual se viola el Decreto-Ley 141 del Consejo de Ministros, vinculado al Régimen de Protección Contra Incendios».

Viño González apuntó que estos sucesos traen consecuencias muy negativas, pues a la vez que uno de estos incendios se van de control  pueden convertirse en un siniestro peligroso, por lo que ante estas situaciones surge la obligación de activar el servicio de emergencia del Cuerpo de Bomberos.

«Cuando nuestras fuerzas concurren a ofrecer este tipo de servicios desatienden las actividades fundamentales que complementan las misiones operativas de nuestra técnica, como la protección a la integridad física de la ciudadanía,  y al sector residencial en incendios de viviendas, o al estatal, en objetivos fundamentales del país.

«Estos fuegos traen, además, consecuencias muy nocivas por el humo que producen, los malos olores que despiden los desechos en descomposición y por los riesgos para la salud. La población debe tener en cuenta que el humo que desprende esa combustión es tóxica, y afecta la salud del hombre y de los seres vivos en general.

«Se expulsan al medio ambiente gases que afectan la atmósfera, que tributan al calentamiento global y la contaminación del aire, lo que a su vez está asociado con diferentes enfermedades de tipo respiratorio, incluidas la bronquitis crónica, el asma bronquial y otros».

El oficial del Puesto de Mando del Cuerpo de Bomberos explica que el Decreto-Ley 141 establece los tipos contravencionales con el régimen de orden interior en el país, y en uno de sus capítulos se definen los aspectos correspondientes a la protección contra incendios.

«Nadie está facultado para originar una combustión de manera desorganizada en la vía pública, pues no solo se trata de hacerlo en un lugar donde no haya peligro, sino por las afectaciones que puede originar. Cuando se detecta a los infractores, los inspectores del Cuerpo de Bomberos están facultados para aplicar las multas correspondientes en el artículo 6, por originar una quema indisciplinada, acción que ampara el Decreto-Ley 141».

¿Qué dice comunales?

El servicio de recogida de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) sigue siendo uno de los problemas  enunciados con frecuencia en las asambleas del Poder Popular en los distintos niveles y es reflejado, además, en quejas de la población en los medios de comunicación.

En el caso de la capital, Marcelo Galvez Sotolongo, director provincial de Servicios Comunales en La Habana, reconoció que no se garantiza un saneamiento diario y estable en el territorio, debido al aún escaso equipamiento para desarrollar la actividad y la insuficiente fuerza laboral para su ejecución, aunque se buscan alternativas.

A fines de 2014, precisó el directivo, se recibieron cinco camiones colectores, a los que se sumaron los diez asignados en el presente año, junto a 22 camiones de volteo, cuatro camiones ampirol (para la recogida de escombros) y ocho cargadores frontales sobre neumáticos.

Una variante puesta en vigor, apuntó, fue la coordinación con Azcuba para la contratación de camiones al concluir la zafra azucarera en apoyo a estas labores, los cuales nos llegarán en la segunda quincena de mayo.

«Iniciamos el pasado año el Programa de Reparación de Equipos y Aplicaciones por la Industria para remotorizar y reparar 137 camiones Zil y 30 de otras marcas, 25 colectores, 45 tractores, dos buldózer y un cargador frontal, así como la reparación y fabricación de 47 y 40 cajas ampirol, respectivamente. Este programa se chequea de manera sistemática por todas las entidades involucradas, con el objetivo de asegurar su cumplimiento de manera eficiente».

Para compensar la baja disponibilidad técnica del equipamiento destinado a la higiene comunal, añadió que se mantiene el apoyo permanente en horario nocturno de camiones y la movilización de ese tipo de carros y cargadores de otros organismos, los fines de semana.

Galvez Sotolongo reveló que en el mes en curso culminará la puesta en marcha de la pesa para los desechos sólidos en el vertedero de la calle 100 y se iniciará la instalación de GPS en los camiones colectores para elevar el control sobre los vehículos y el combustible.

«De un plan inicial de importación de 8 000 contenedores se lograron contratar 9 380, de los cuales ya se han recibido 2 660 y han sido instalados de manera satisfactoria en los territorios correspondientes, a los que se sumarán otros en los meses posteriores.

«Estudiamos, además, el diseño del sistema de recogida de residuos sólidos urbanos, según las características de cada zona, y para el que tomaremos en cuenta algunas variantes asociadas a las nuevas figuras del trabajo por cuenta propia».

El Director provincial de Servicios Comunales destacó que se mantiene el sistema de recogida de escombros a través de pelotones formados por cargadores frontales y camiones de volteo de gran capacidad. «Se reelaborará un programa de atención a los municipios a partir del plan emitido por los Consejos Populares, a través del cual se fije el momento oportuno para el vertimiento de escombros de la población.

«El incremento paulatino de camiones y cajas ampirol permitirá ampliar otros sistemas de recogida de escombros y, como resultado del programa mencionado, podremos introducir pequeñas máquinas trituradoras de escombros en las zonas cuyas condiciones así lo permitan».

Galvez Sotolongo enfatizó que la recuperación del equipamiento, la implementación de nuevas formas de gestión, el incremento de la fuerza laboral y las medidas organizativas internas pueden contribuir al ordenamiento medioambiental, pero de cualquier manera las indisciplinas sociales deben cesar, pues las acciones de comunicación y control que ejecuta Servicios Comunales para eliminarlas, junto a otros entidades, no son suficientes si la conciencia social no lo asume con el rigor que amerita una ciudad que pide a gritos estar más limpia. Por supuesto, nada podría lograrse con acciones tan irresponsables y peligrosas como prender fuego en plena calle a los basureros.

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