Avenida Santiago

Avanza la construcción del vial Juan Gualberto Gómez-Flor Crombet, el más moderno con que contará la ciudad, a las puertas de la celebración de su medio milenio y el aniversario 62 del asalto al cuartel Moncada

Autor:

Odalis Riquenes Cutiño

SANTIAGO DE CUBA.— La historia, que es savia nutricia en este lado cubano, y el esfuerzo por construir un mañana de progreso para sus hijos, son enlazados aquí con la construcción de la nueva avenida Juan Gualberto Gómez-Flor Crombet, el más moderno vial con que contará la Ciudad Heroica y con el que quedarán conectados la Plaza de la Revolución Antonio Maceo y el cementerio Santa Ifigenia.

La que ya se define como una amplia, vistosa y elegante vía, aprovecha el trazado de la popularmente conocida como avenida Yarayó (Juan Gualberto Gómez), desde la Avenida de los Libertadores hasta el fortín ubicado frente a la fábrica de cerveza, y desde allí avanza por Crombet hasta la necrópolis local.

Obreros y especialistas de la Empresa Constructora de Obras de Ingeniería (Ecoing) 24, junto a fuerzas de varios organismos, derrochan esfuerzos para la rehabilitación integral de la vía.

Para el máster arquitecto Omar López, director de la Oficina del Conservador de la Ciudad, la nueva arteria «tiene el sentido de una avenida para la Patria; de ahí todo lo que se está haciendo para darle la sobriedad, la elegancia y monumentalidad que debe tener una vía histórica como esta».

El ingeniero Armando Suárez Hernández, director de la Empresa de Servicios Ingenieros, al frente de la obra, explicó a JR que tras el soterrado de las líneas eléctricas y telefónicas —con la contribución de Etecsa y la Empresa Eléctrica— se construyen nuevas aceras, contenes y parterres a ambos lados, se ejecuta un separador central y se sustituye el asfalto envejecido en los seis tramos en que se ha dividido la obra para su ejecución.

Según el especialista, la novedosa vía, de unos 2,7 kilómetros, contará con dos calzadas de igual número de carriles y una rotonda circular a la entrada del cementerio para facilitar el flujo vehicular hacia el centro urbano José Martí, el reparto Marimón y la zona industrial.

Una cuidada jardinería en parterres y en el separador central, y la iluminación soterrada con torres del alumbrado público de diez metros de alto, dotadas de lámparas con tecnología Led, son otras de las condiciones con las que contará el nuevo vial.

Según los expertos, se ha proyectado asimismo la instalación de semáforos digitalizados en las principales intersecciones, así como de vallas y señales de orientación.

La construcción de parques y áreas de recreo, el mejoramiento de empresas y unidades enclavadas en el trayecto, y la acción de los más importantes artistas de la plástica de la localidad en aceras y entornos —entre estos un mural sobre piedra de Jaimanitas, en el que se ha grabado la frase La Patria ante todo, de Antonio Maceo— ya apuestan por esa monumentalidad y sobriedad que debe distinguir la vía.

Obra de impacto social

A la par de la construcción de la avenida, está prevista la rehabilitación y conservación de las viviendas que lo necesiten en el trayecto, en un gran movimiento que convierte la obra en una inversión de gran impacto social.

Suárez Hernández detalló que la rehabilitación alcanza todas las casas, empresas e instituciones que se encuentran en el trayecto, y en los cien metros de las intersecciones de cada calle a ambos lados, para su mejora visual.

Igualmente, según el especialista, tres nuevos asentamientos de viviendas serán edificados a lo largo de la arteria: dos a ambos lados de su confluencia con la avenida Mariana Grajales y otro en la intersección con La Línea, en la antigua carpintería Babún.

En medio del ir y venir de tractores, retroexcavadoras y el ajetreo de los ingenieros, constructores, arquitectos, proyectistas…, es normal encontrar a los vecinos a pie de obra, apoyando lo mismo con el vaso de agua, el cafecito o el jugo salvador, ante el calor sofocante, que con el aporte concreto en lo que haga falta y la mirada atenta para que todo se haga con calidad.

La transformación ya es palpable, para bien de Santiago y de los santiagueros. Desde la Plaza Antonio Maceo hasta el cementerio Santa Ifigenia, belleza, elegancia y modernidad se dan la mano con el beneficio a cientos de familias, sin dudas otro buen regalo a la renovada urbe camino a la celebración de los 500 años de su villa fundacional y el aniversario 62 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.