Un plan bien concebido (+Fotos)

Con la estrategia del futuro proyectada y la energía de cada corazón en aras de trocar en realidad las expectativas, delegadas y delegados al X Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas aprovecharon al máximo la amplia jornada de debate en comisiones

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Juventud Rebelde

Como las puntas de la estrella a la que debe elevarse la nueva historia que construye por estos días la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) en su X Congreso, cinco grupos de trabajo se unieron para planear un futuro que es cosa de todos, y que debe erigirse como la realización de cada sueño.

Las salas del Palacio de Convenciones de La Habana fueron testigo de la concreción final de los debates que hace casi un año se apropiaron del ambiente juvenil cubano desde la base. Durante más de cinco horas, la delegación gigante que participa en la histórica cita, en nombre de ese otro grupo sin medida que es la juventud de vanguardia de este archipiélago, «conspiraron» otra vez para hacer Revolución.

Y no es que en 300 minutos se arregle el mundo (ni el de todos, ni el de la UJC), pero bien vale la unión de tanto talento, voluntad y buena energía con tal de darle un impulso mayor a nuestro proyecto de país, ese que edificamos constantemente y que requiere además de buenos corazones y manos que no se cansen.

Con la presencia de intelectuales, profesionales y dirigentes políticos y administrativos que conducen la vida de la Isla, los jóvenes reunidos miraron al mañana.

Los jóvenes cubanos y la economía del país

Aprovechar las posibilidades que brinda la zafra para crear movimientos de avanzada en la siembra, elevar la cultura económica y jurídica de los jóvenes, incrementar los cursos de superación para los que ejercen el cuentapropismo y atender de manera especial a quienes están en su período de adiestramiento laboral fueron asuntos medulares en el debate generado en la Comisión Juventud + Economía, aumentando revoluciones por minuto, presidida por José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Partido y Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

En compañía de Gladys Bejerano, contralora general de la República; Salvador Valdés, vicepresidente del Consejo de Estado; Yuniasky Crespo, primera secretaria de la UJC, y los ministros de diferentes ramos, los delegados departieron sobre la necesidad del otorgamiento de créditos en el banco a los jóvenes que se inician como trabajadores por cuenta propia y a los favorecidos con la entrega de tierra, de una mejor conciliación entre las universidades y los organismos encargados de la ubicación laboral.

A partir de los criterios expuestos sobre la importancia de favorecer iniciativas que potencien la soberanía alimentaria que necesita el país, el ministro de la Agricultura, Gustavo Rodríguez, explicó que el aumento del rendimiento y la producción agrícola amerita la combinación de múltiples elementos. Mucho de lo que se importa en este sector hoy puede ser sustituido por producciones nacionales, apuntó el titular, pero todavía urge ocupar las hectáreas de tierra ociosa, recuperar las biofábricas, incrementar la calidad de las semillas y proveer al país de insumos y tecnologías que favorezcan la producción agropecuaria.

Irelys Santana, delegada de La Habana, manifestó que junto al interés por elevar la producción, es menester «tener la mano dura» contra el delito para preservar los bienes del Estado y que no se escurra lo que es del bienestar común. Maydoli Andino, de Matanzas, insistió en la importancia de elevar el sentido de pertenencia de los jóvenes trabajadores y de incrementar la producción sin dejar a un lado su calidad, a la que debe contribuir la renovación del equipamiento tecnológico.

La ministra de Trabajo y Seguridad Social, Margarita González, hizo referencia a la Resolución 17, relativa a la aplicación de las formas de pago, que debe atemperarse según las características de cada entidad.

Machado Ventura, atento a los planteamientos de los delegados «para escuchar sus preocupaciones y tratar de resolver los problemas que mañana les entorpecerían el futuro», enfatizó que la justicia social necesita de un respaldo, resultado de un crecimiento económico, «hacia lo que debemos dirigir nuestras fuerzas y empeños».

Fortalecer los procesos y movimientos juveniles en los nuevos escenarios de la batalla económica, concebir la formación vocacional como herramienta para la continuidad de la clase trabajadora y potenciar la investigación e innovación en el contexto de la actualización del modelo económico, también fueron aspectos abordados en la comisión.

A encontrar las esencias y conectarlas

«Aquí se define la posición y el rol de la juventud de hoy y mañana. Ustedes tienen la responsabilidad más alta que le ha tocado a una generación en el proceso revolucionario. En sus manos está la dirección del país en una época moderna y compleja».

Así lo expresó el Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, al analizar los Nuevos escenarios de la defensa de la Patria: En mis manos la bandera, comisión que sesionó para debatir sobre la subversión político ideológica, los rostros actuales de la contrarrevolución, el enfrentamiento a las indisciplinas sociales y el compromiso de los jóvenes con la defensa del país.

«Ustedes han elegido inteligentemente como hilo de esta comisión: “En mis manos la bandera”. Pero esa bandera se levanta sobre la base de las esencias. Ahí es donde debemos enfocar la discusión y las soluciones, a encontrar las esencias y conectarlas», exhortó Díaz-Canel.

Nuestras propuestas —dijo— son de solidaridad en un mundo de egoísmo. Esa cultura de emancipación y humanidad que tiene Cuba, el mundo la aprecia. Esa es la trascendencia de un congreso como este, que no se puede quedar aquí, sino que hay que saber implementar en el día a día, afirmó.

«Ustedes son una generación de jóvenes muy singular, hijos del período especial. Nosotros nacimos en los primeros años de la Revolución, lo cual nos iba dando una visión según iba avanzando. Tenemos más elementos de comparación. Ustedes no tienen esto, a no ser por lo que les hemos contado. Y a veces no hemos sabido contarles bien la historia.

«Pero cuando uno ve sus ideas en un evento como este, percibimos que hay continuidad ideológica, que la Revolución va a perdurar en el futuro y que ustedes van a llevarla más adelante que todas las generaciones que los han precedido», argumentó.

Al decir del Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, la UJC tiene que ser la vanguardia política, pero ha de reconocer los intereses y motivaciones de toda la juventud cubana. «Como organización debe tener más vida interna, para así ser capaz de tener más vida externa, poner en agenda pública lo que preocupa a los jóvenes. Las reuniones ordinarias deben ser más naturales, menos formales, más propias, más genuinas», concluyó.

Como parte del debate, los delegados analizaron el nuevo escenario histórico, con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, y sus retos. Se trata —recalcaron, en referencia a la nación estadounidense— de un país que cada día impacta más por sus modos de vida, representaciones, emociones, símbolos y costumbres.

Otro punto neurálgico en la agenda fue la enseñanza y la divulgación de nuestra historia, de vital importancia para la supervivencia de la Revolución, así como para la defensa de la identidad cubana.

«Nuestra organización tiene herramientas suficientes para la enseñanza y la promoción de la historia, que es la promoción de la cultura cubana», declaró Yusuam Palacios, presidente del Movimiento Juvenil Martiano (MJM).

«Debemos promover rutas históricas; pero no caminar por caminar o escalar por escalar… Hay que explicar y transmitir el sentimiento y el valor. Y eso se logra con sensibilidad. El revolucionario que no tenga sensibilidad no podrá llevar adelante proyecto alguno», subrayó.

Por su parte Jorge Jerez, en representación de la Universidad de Camagüey, dijo que en este combate ideológico no tenemos permitido cometer ninguna imprecisión. Tenemos muchas cosas que podemos perder si no somos ágiles, y el enemigo se aprovecha de nuestros errores, aseveró.

«El trabajo político-ideológico no puede ser dogma, esquema. Hay que aterrizarlo, conversar de joven a joven,  ello puede ocurrir hasta en una fiesta.  La historia no se puede enseñar desde un libro de texto. No se llega con un discurso de barricada a ningún lugar. Hay que ir con las vivencias, con la verdad», disertó.

Los delegados coincidieron en que los escenarios de defensa de la Revolución se diversifican, y que el mundo digital y las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) se convierten en una trinchera de alta relevancia dentro de la guerra cultural desatada contra nuestro país.

«Debemos lograr una juventud más informatizada, que no vaya a las redes sociales con consignas, sino a mostrar cómo la obra de la Revolución se multiplica en cada uno de nosotros», acotó Jerez.

Yurislenia Pardo, secretaria del comité de base del periódico Adelante, de Camagüey, alertó que los cuadros de la UJC tienen que prepararse más en el uso de las nuevas tecnologías. «Debemos enfocar las acciones en este sentido, porque no podemos estar aislados de los temas que se discuten en el ámbito de Internet», señaló.

Los delegados al X Congreso recordaron también que la UJC está llamada a desempeñar un papel fundamental en las disímiles instituciones armadas de nuestro país, y que resulta vital estimular y aprovechar mejor el Servicio Militar Activo y el Servicio Militar Voluntario Femenino, como un espacio para la formación de valores.

Funcionar y funcionar bien

Poner la UJC al ritmo de los nuevos tiempos se logra con ganas de hacer. Foto: Calixto N. Llanes.

Si algo quedó claro en la Comisión Razones para funcionar, un pacto necesario por el porvenir, del X Congreso de la UJC, es que para que la organización se parezca a sus miembros, debe romper la inercia y los esquematismos en cada sitio del país donde radique una estructura de base, un militante, un joven.

Varios delegados e invitados en esta comisión, que dedicó su debate al funcionamiento, las transformaciones de la UJC y las relaciones de trabajo con las organizaciones estudiantiles y movimientos juveniles, insistieron en que la Juventud Comunista tiene que fortalecer el trabajo político e ideológico y perfeccionar el sistema de atención a los niños, adolescentes y jóvenes que agrupa.

La matancera Yusleidys Torres González abordó la desmotivación de algunos de los más nuevos para pertenecer a las filas de la UJC o de militantes que se desactivan de la organización y argumentó además que el procedimiento del proceso de crecimiento se debe aligerar.

Delegados como Lesdían González Lantigua, de Villa Clara, y Ana Laura Reyes, de La Habana, abordaron la necesidad de formas más atractivas y espacios de preparación para los dirigentes juveniles. Reclamaron también mayor utilización de nuevas tecnologías para el intercambio de información.

Sandy Martínez, vicepresidente de la Brigada de Instructores de Arte José Martí, llamó a potenciar la atención de la UJC a este movimiento, más ahora que se traslada al Ministerio de Cultura y es necesario que se cumpla con su responsabilidad política, sobre todo en el diseño de sus actividades y en la utilización de las unidades artísticas de aficionados en las actividades de la organización.

Lázaro Adrián Fellové, delegado por la Isla de la Juventud, señaló que los secretarios generales deben ser propuestos y elegidos minuciosamente. Además, se refirió a que las reuniones para su preparación muchas veces se alejan de los temas que más preocupan a los jóvenes y dejan lagunas en la metodología para darle continuidad al trabajo.

Se dijo que ello influye en que muchos secretarios no logren que sus reuniones con la militancia tengan el atractivo necesario para motivar participación, a lo que se asocian además el formalismo y los esquemas tradicionales. Falta aún la estimulación a los mejores jóvenes y la discusión profunda sobre la actividad fundamental de cada centro.

Abelardo Álvarez Gil, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido  y jefe de su Departamento de Organización y Política de Cuadros, expresó que la calidad debe imponerse, pues el crecimiento no es un problema de número. «Quienes se incorporen a la Juventud Comunista y al Partido, deben ser a quienes les precede un trabajo destacable y la disposición de ingresar a nuestras filas».

Se habló también de la necesidad de seguir insistiendo en el compromiso juvenil. Julio César Rodríguez, funcionario del Comité Central del Partido, precisó que cuando se ha descuidado el funcionamiento de la UJC ha retrocedido en sus misiones principales. Mientras, Joan Abel Palmero Pérez, miembro del Buró Nacional de la UJC, insistió en que si no se colocan en los debates de los comités los problemas de la juventud toda de hoy, «no lograremos que se incorporen los mejores jóvenes a nuestras filas».

Unidos sí podemos

Que cada cual haga lo que tiene que hacer, y lo haga bien; los estudiantes, los militantes de la UJC y todos los jóvenes, junto a sus maestros y profesores: esa es la manera en que se podrá avanzar en el sector educacional, sin dudas, decisivo para el futuro del país.

el Prieto, asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, asistió al debate
de la Comisión de Cultura y Recreación, retos para el debate ideológico.

Abel Prieto, asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, asistió al debate de la Comisión de Cultura y Recreación, retos para el debate ideológico.

Esa fue una de las conclusiones fundamentales a las que llegaron los delegados de la comisión cinco, que llevaba como premisa «…Un tiempo que precisa lo mejor de ti», y en la que una discusión aguda y profunda motivó a los jóvenes a reflexionar sobre el universo estudiantil.

Olga Lidia Tapia, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido, argumentó que de la preparación de los militantes y sus dirigentes depende en buena medida, que el país cuente con graduados de todos los niveles de enseñanza útiles, comprometidos con el país y su Revolución.

«La educación forma parte de los procesos que llevamos adelante en la Cuba de hoy», destacó Leyra Sánchez Valdivia, miembro del Buró Nacional de la UJC, quien precisó que el proceso de perfeccionamiento del sistema nacional de enseñanza se engarza en la decisión del país de construir un socialismo próspero y sustentable.

La formación vocacional, sobre todo para las carreras de perfil pedagógico, estuvo en el centro de la preocupación de los delegados. Ena Elsa Velázquez Cobiella, ministra de Educación, explicó que la situación con el acceso a esas especialidades no se manifiesta de igual manera en todos los territorios, pero hay provincias como La Habana donde continúa siendo crítica.

Claudia Proenza de Miranda, presidenta de la FEU en la Universidad de Camagüey, significó que no hay discurso mejor que el ejemplo y argumentó la necesidad de realizar productos comunicativos y acciones comunitarias para dignificar la labor del maestro. Al respecto, la titular de Educación dijo que ese trabajo no solo debe hacerse con los estudiantes, pues hay familias que influyen negativamente en las decisiones de sus hijos con respecto a la profesión.

La Universidad no escapó a la mirada de los delegados, y temas como la ubicación laboral de los graduados fueron ampliamente analizados. Rodolfo Alarcón Ortiz, ministro de Educación Superior, puntualizó que a veces resulta difícil conciliar resultados académicos, preferencias del graduado y necesidades del país para designar un puesto laboral.

Mucho talento joven que ofrecer

Con una gorra y pulóver rojos, como «disfrazada de joven», a su propio decir, la Doctora Graziella Pogolotti participó del intercambio en la comisión de Cultura y Recreación, retos para el debate ideológico, uno de los asuntos que más ha despertado polémicos y necesarios criterios en la juventud.

Entre las ideas expresadas por la consagrada intelectual trascendió que la cultura no se transmite a partir de mensajes específicos, sino con modelos de vida cotidiana como los que observamos en muchas de las propuestas audiovisuales. Por eso se precisa de una educación formativa más que instructiva y de desechar la idea de que lo obligatorio es aburrido, opinó. Recordó que un congreso es un punto de partida, donde no se resuelven los problemas, y que hay que dejar atrás la mentalidad de bomberos de correr solo cuando hay fuego.

Sobre la tan criticada programación televisiva, la profesora ofreció un camino sugerente, al abundar que, teniendo en cuenta que la televisión no puede ser aburrida, debemos hallar un camino propio para no competir con las industrias culturales y haciendo malas copias.

Lisandra Montero, secretaria municipal de Plaza de la Revolución, apuntó que para ella la preocupación fundamental es hallar cómo enfrentar estas dificultades en medio de las difíciles condiciones económicas del país. Desde la UJC, dijo, tenemos responsabilidad de promover lo mejor de la cultura y participar de los espacios que construyen políticas. Otra propuesta fue emprender iniciativas con los jóvenes maestros para dotarlos de herramientas que les permitan valorar el talento cubano.

Tenemos buenos realizadores que saben hacer su trabajo, pero hay que promocionarlos y apoyarlos, sostuvo Yuniel Barrientos, de Santiago de Cuba, quien llamó a combinar nuestros símbolos con lo popular sin banalizarlos. Resaltó además que, aunque tengamos actividades en los barrios, hay que tratar de que los grandes espectáculos lleguen también.

Indira Fajardo, presidenta de la Brigada José Martí de Instructores de Arte, llamó al diálogo con las iniciativas e inteligencias locales que a veces pasan inadvertidas. Las Casas de Cultura, aunque muchas veces carecen de instructores y especialistas, deben ser espacios para la juventud y la comunidad.

Dany Romero Durán, primer secretario de la UJC en Baracoa, Guantánamo, argumentó que el avance económico debe acompañarse con la calidad de la cultura y que la familia es importante en la formación de los jóvenes. Baracoa tiene más de 50 festivales y trabajamos para que quienes llevan esos proyectos sean relevados por los más jóvenes, agregó.

Otra iniciativa interesante fue contada por Carlos Rubén Benítez, de la Ciénaga de Zapata, quien describió el proyecto Rompiendo muros como modo de expandir la cultura en este municipio. La idea, aunque se hace realidad con recursos de las direcciones de Cultura y Deporte, es liderada y gestionada por la UJC, comentó el joven.

Frank Carlos Vázquez, ex agente de la Seguridad del Estado, intervino para resaltar que propuestas como la del paquete semanal existen para formar seres humanos frívolos. Apuntó también que en la transmisión de valores a los jóvenes no tenemos que inventar nada porque tenemos mucha inteligencia, aunque debemos organizarla para hacerla productiva.

Si aquí no hubiera nada que ofrecer, se abrieran los brazos a todo, pero no es así. La sugerencia ante los jóvenes que se alejan sumidos en otros mundos de consumismo es no perder a nadie, reflexionó con la asertividad aleccionadora de siempre Abel Prieto, asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

El intelectual estuvo acompañado por  Roberto Montesino, jefe de Departamento del Comité Central del Partido; Julián González, ministro de Cultura; Rubiel González, presidente de la Asociación Hermanos Saíz; Luis Morlote Rivas, vicepresidente primero de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), y por Joan Cabo Mijares, quien atiende la esfera ideológica en el Buró Nacional de la UJC y presidió esta comisión.

No solo se cuenta con el talento, sino con un ejército gigante que a veces trabaja de manera desarticulada y debe unir esfuerzos para ser gran guerrilla de trinchera de ideas, alertó Abel.

Julián González razonó que la promoción es un misterio y si se propone algo sin valor se puede legitimar lo que no sirve; de ahí el papel de cada secretario de comité de base  en la formación de los gustos culturales de los jóvenes que lo rodean. Las jerarquías no salen de la nada, parten de lo que se comparte, argumentó. Tenemos que hacer profetas en su propia tierra. Pero tenemos que fabricar nuestros líderes en cultura apoyándolos e incentivándolos, dijo.

Joan Cabo precisó que las 23 propuestas evaluadas en estos temas, también como resultado del debate previo, dependen de las alianzas con las que se construya la recreación, y que serán evaluadas en septiembre cuando acontezca el pleno nacional de la organización.

Para ello, se cuenta con empeños y perspectivas como los que señaló Roberto Montesino en su intervención, que propuso varios caminos ante la intención de mejorar las opciones culturales y recreativas de la juventud cubana.

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