No se puede simplificar la historia - Cuba

No se puede simplificar la historia

La necesidad de preservar la memoria patria y de romper con las visiones monolíticas guió los primeros debates del simposio internacional La Revolución Cubana. Génesis y Desarrollo Histórico

Autor:

Luis Hernández Serrano

«El peligro al escribir la historia es el olvido, la simplificación, la ingenuidad, no darnos cuenta de lo que han sido estos 56 años de Revolución. Y para ello tenemos que emplear nuestro propio lenguaje».

Lo anterior lo expresó el Doctor Eduardo Torres Cuevas, presidente de la Academia de la Historia de Cuba, al intervenir en la primera jornada de trabajo del simposio internacional La Revolución Cubana. Génesis y Desarrollo Histórico, que comenzó este martes en el Palacio de Convenciones, de la capital cubana.

Sostuvo que nuestra lucha revolucionaria ha sido eminentemente estudiantil, obrera, campesina y juvenil, y puso de ejemplo a líderes como José Antonio Echeverría y Fidel Castro, quienes encabezaron una juventud que pensó en la Revolución, en la importancia de los cambios y en dejar a un lado lo obsoleto, «con una visión latinoamericanista, socialista y martiana».

«A veces —recalcó— solo conocemos una pequeña parte de nuestra historia, que está hecha, pero no totalmente escrita. Hay que romper con las visiones monolíticas. Hay que oír todas las partes y hacer nuestra propia versión. Con falta de información o solo una versión de los sucesos, no se pueden reconstruir o reescribir los acontecimientos históricos con el análisis objetivo necesario para interpretarla».

La apertura del encuentro —con la asistencia de más de 70 especialistas de unos 30 países— corrió a cargo del máster René González Barrios, presidente del Instituto de Historia de Cuba, quien realizó un recuento del desarrollo de nuestro proceso revolucionario.

González Barrios comentó que el primer llamado de la Revolución triunfante en 1959 fue a la unidad y por eso la inmensa mayoría del pueblo se sumó a la victoria y poco después al Socialismo, con disposición y orgullo.

«Después del derrumbe del socialismo en la URSS y los países de Europa del Este, cada análisis de los errores cometidos nos han enriquecido. Algún día, por ejemplo, habrá que erigir un monumento a la mujer cubana, sostén de nuestros hogares, estímulo para nuestro trabajo y también ella protagonista vital de los éxitos», señaló.

Asistieron a la apertura el Doctor Armando Hart Dávalos, la heroína de la Sierra Maestra Asela de los Santos; Víctor Dreke, presidente de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana en La Habana, y representantes de instituciones afines a la historia y la educación, y de las organizaciones de masas.

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