Jóvenes pineros reeditan Ruta del Joven Martí

La marcha se realizó en homenaje al aniversario 163 del natalicio del Héroe Nacional, y como otra forma de acercarse a la historia

Autor:

Roberto Díaz Martorell

NUEVA GERONA, Isla de la Juventud.— Una representación de los más de 3 000 jóvenes de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM) en este Municipio Especial, reeditaron este jueves 28 de enero la Ruta del Joven Martí hasta la finca museo El Abra. Fue allí donde el Apóstol curó las heridas del presidio, durante dos meses y cinco días, hasta el momento de su salida para La Habana y luego su deportación a España el 15 de enero de 1871.

La marcha se realizó en homenaje al aniversario 163 del natalicio del Héroe Nacional, una forma de acercarse a la historia y ver a un Martí más humano y moderno, cuyas ideas abrazan hoy la mayoría de los cubanos, comprometidos con la defensa de presente y el futuro de Cuba.

«Los estudiantes necesitamos conocer y aprehender la historia de Cuba, de una manera amena, fresca y directa; en especial, acercarnos a los lugares como la finca museo El Abra, donde las esencias martianas ayudan a nuestra formación cultural, hoy amenazada por la influencia extranjera», expresó Rachel Lambert Correoso, miembro del Secretariado Nacional de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM).

Gretter Manso Rodríguez, vicepresidenta de la FEEM en Isla de la Juventud, comentó: «Todos los jóvenes cubanos debemos amar a Martí, estudiar su vida y obra, admirarlo y conocer sus ideas; es un privilegio marchar por Martí y palpar su vida cuando tenía un poco más de nuestra edad y ya había pasado tanto».

Los estudiantes Melisa Rodríguez Guerra, Yoan de la Cruz Bles y Erick Marcos Escobar Vega coincidieron en que el homenaje es un acto de agradecimiento a Martí, por inculcarles el amor a la Patria y el derecho a la libertad.

Para los tres jóvenes, la finca museo El Abra es un lugar sagrado. Para Melisa es un sitio conmovedor «porque allí Martí dejó su esencia, y eso es una fuente de inspiración». Al mismo tiempo, para Yoan el sitio es un santuario y constituye un privilegio estar en este lugar y homenajear al Maestro. Erick, por su parte, considera a El Abra como un espacio de espiritualidad y de compromiso.

Para próximas ediciones de la Ruta del Joven Martí en este territorio, se debería incluir en su itinerario una parada obligada frente al Museo Municipal, lugar donde asistía todos los domingos el joven Martí al pase de lista como preso político, así como el intercambio con los descendientes de la familia Sardá Valdés.

Esa familia todavía vive en el mismo lugar del museo y pudiera aportar a los estudiantes la misma pasión martiana que sus antepasados sintieron y salvaron al convertir parte de la antigua vivienda en el actual museo finca El Abra, uno de los cuatro Monumentos Nacionales de Isla de la Juventud.

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