Integrar los saberes por la felicidad de los pueblos

Ante el asedio de la hegemonía neoliberal, las universidades latinoamericanas deben anclarse en torno a cierto núcleo de valores básicos, que propicien una formación humanística del profesional en valores éticos, morales, a favor de la emancipación humana. Así lo consideró el politólogo y sociólogo argentino Atilio Borón, en entrevista concedida a Juventud Rebelde

Autor:

Margarita Barrios

«Las universidades latinoamericanas tienen un margen decreciente de autonomía para llevar adelante sus propios objetivos y fijar una agenda de investigación al servicio de los pueblos, a favor de la emancipación humana.

«Por ello es necesaria una nueva reforma universitaria, que permita el diseño de una agenda de investigación propia, orientada al bienestar público, a la felicidad de los pueblos, al desarrollo», expresó en entrevista concedida a Juventud Rebelde el Doctor Atilio Borón, politólogo y sociólogo argentino, quien participara recientemente en el Congreso Internacional Universidad 2016.

«Las universidades en Europa y en América Latina están asediadas por la hegemonía neoliberal. A pesar de los Gobiernos progresistas en nuestra región, la presencia neoliberal es muy fuerte.

«En Argentina, por ejemplo, la ley de universidades es de 1995, en la época del apogeo del neoliberalismo. Ni durante los Gobiernos de Néstor Kirchner o de Cristina Fernández se tuvo en agenda y es que había otras prioridades, y ahora nos hemos quedado sin ese importante paso.

«En Ecuador, el presidente Rafael Correa ha tenido que cerrar varios recintos, que eran seudouniversidades, puras tiendas de vender títulos», precisó.

Más adelante, el Doctor en Ciencias Políticas, graduado en la Universidad de Harvard, Estados Unidos, puntualizó que si en algo está presente la herencia neoliberal en nuestros países es en la investigación científica de las universidades, porque está condicionada a intereses privados.

«Por ejemplo, en las facultades de Medicina, Farmacia, Bioquímica, como no hay fondos, vienen los grandes laboratorios y financian las investigaciones, pero ponen los temas que a ellos les interesan».

Aunque para Borón no hay contradicción entre masificación y calidad académica, manifestó que en general las universidades latinoamericanas tienen una estructura que lo que hace es sumar facultades, pero se requiere un núcleo integrador.

«Es necesario integrar el conjunto de saberes universitarios en torno a cierto núcleo de valores básicos, que propicien una formación humanística del profesional en valores éticos, morales, porque lo que predomina es el tecnicismo.

«Se gradúa un ingeniero, pero no estudió Filosofía, Ciencias Sociales, la historia de su país. Un médico no tiene la menor idea de la sociedad donde va a ejercer su profesión. Eso no ocurre en Cuba, aquí es diferente», precisó.

—En nuestro país se hace énfasis hoy en la participación de las universidades en el desarrollo local…

—Puede ser bueno, porque le da a la universidad un contacto fuerte con la realidad donde está enclavada, pero siempre conservando la idea de la universalidad del conocimiento, del proyecto emancipatorio, de la misión que tenemos los intelectuales y científicos en el mundo, que no es de poca responsabilidad, y a veces no se toma en cuenta con la fuerza que se debiera.

Borón reconoció que Cuba hace un esfuerzo grande para llevar el debate filosófico y político contemporáneo a los espacios de la Educación Superior, pero la falta de libros de texto actualizados marca muchas veces ese posible desarrollo. Y enfatizó que es imprescindible que nuestro país se libere del azote que constituye el bloqueo estadounidense».

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