La militancia partidista también es cosa de jóvenes

Juventud no es antónimo de responsabilidad y consagración. Así lo demuestran muchachas y muchachos que son ejemplo en su pertenencia a las filas del Partido Comunista de Cuba, organización que inicia hoy su 7º Congreso

Autores:

Susana Gómes Bugallo
Dorelys Canivell Canal
Lisandra Gómez Guerra

La periodista llega con la grabadora o el bloc de notas y no imagina las palabras que recibirá. Quiere conocer a jóvenes militantes del Partido y conversar con ellos sobre los tiempos que vive la organización y el país. Sabe que habrá criterios diversos y semejantes, que la juventud de hoy no calla, que hay ganas de hacer. Pero siempre alguna expresión sorprende detrás de un rostro lozano.

Y así se encuentra con Yoendrys Durán Ruiz, quien hace solo unos días estrenó su militancia partidista y aún habla de ello con cierta timidez. Pero es una timidez segura, de quien no habla mucho pero hace de todo. Con eso basta. Este técnico en Optometría y óptica, que labora en la óptica Finlay de Marianao, con sus 32 años ya puede blasonar de una vida de entrega y sacrificio.

Luego de una misión internacionalista durante seis años y ocho meses en la República Bolivariana de Venezuela, volvió a su Patria y fue propuesto para ingresar a las filas del Partido Comunista, proceso de crecimiento que culminó hace alrededor de 20 días. «Me siento orgulloso y eso me motiva a seguir adelante y a crecer más en conocimientos y en el desempeño de mi trabajo. Me compromete ante la Revolución y el Partido y ante mis compañeros a seguir dando el ejemplo», dice Yoendrys.

Desde Pinar del Río y a sus 27 años, Yasmany Borrego Rodríguez habla de su doble militancia. Este Licenciado en Economía que se desempeña como especialista en Gestión económica en el Grupo Empresarial de Transporte, tiene sus conceptos claros. Y por ellos se desvela.

«Ser militante del Partido en la Cuba de hoy significa constituir un ejemplo entre los jóvenes; portarse más responsablemente, más distintivo respecto a los demás», comenta y analiza que las tareas del Partido llevan otra dosis de exigencia y, ante un incumplimiento, pueden existir amonestaciones, por lo que el rigor es mucho mayor.

«El Partido te fortalece porque estás con un grupo de compañeros de un nivel por encima del tuyo y puedes tomar de sus ideas para hacer un camino propio. Aprendemos del funcionamiento de la empresa y de su pensamiento político», apunta, y sostiene que hay que seguir trabajando para incorporar las nuevas generaciones a la organización.

También desde esa provincia, comparte con Juventud Rebelde el profesor Marlon Isbel Martínez Negrín, quien imparte clases en la escuela pedagógica Tania la Guerrillera y ve la militancia como sinónimo de consagración, esfuerzo y compromiso con la Revolución.

«Es hacer todos los días, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, lo que debemos hacer y hacerlo bien; cumplir con las tareas encomendadas, con los Lineamientos de la Política Ecónomica y Social del Partido y la Revolución y en función de los Objetivos de la Primera Conferencia; ser ejemplo de revolucionario en la comunidad, en el trabajo, y donde quiera que estemos.

«Creo que no es difícil para un joven ser militante del Partido porque ya el camino está trazado. Lo que tenemos que hacer es continuar las conquistas y las ideas de Fidel y Raúl, y seguir avanzando del modo que se espera de nosotros», esgrime Marlon.

«Refrescar» las filas

Desde el Tribunal Supremo Popular (TSP), Pedro Medina, director de Comunicación Institucional, cuenta que se convirtió en militante de la juventud comunista desde los 15 años y cuando tenía 27 adquirió la doble militancia. Hoy sustenta que su presencia en un núcleo partidista es para «refrescar» con nuevas ideas.

«Llegar al Partido fue un reto muy grande porque no tenía la experiencia de lo que era esta organización por dentro, pues, aunque la juventud es su cantera, no tiene las mismas peculiaridades. Ahora soy uno de los secretarios del Comité del Partido del Tribunal. Así que no solo soy de los militantes más jóvenes, sino que además tengo la responsabilidad de dirigir», analiza y piensa en que la juventud militante es un relevo en la continuidad de la Revolución y el Partido, con la intención también de rejuvenecer la imagen de esta organización.

«Los noveles militantes en el Partido aumentan la posibilidad de que este siga siendo revolucionario siempre, porque fue creado por jóvenes», enfatiza Pedro y sostiene que espera que en este Congreso se tomen decisiones para la futura Cuba.

«Serán las indicaciones, líneas de trabajo y caminos de lo que va a ocurrir en el mañana en medio de nuevos contextos nacionales e internacionales. Para nosotros es importante que se marquen las pautas fundamentales de lo que será Cuba en los próximos años, porque tal vez este sea el último momento formal en el que coexistan estas dos generaciones», razona.

Un poco más al centro del país, los nuevos colores de la Escuela Primaria 26 de Julio, de la comunidad cabaiguanense de Santa Lucía, se estrenaron el día en que la instructora de arte Yudelkys González Meneses entró por la puerta de ese centro. Era el año 2007 y la jovencita, oriunda de esa localidad, ya tenía sus planes. Iba a encargarse de transformar la institución en un gran escenario, donde el legado del Apóstol resultara la principal máxima de su quehacer. De tal manera lo ha hecho durante este tiempo.

Ella no solo se ha convertido en ejemplo en su colectivo por los resultados en el trabajo con los niños, sino que ha demostrado que juventud no es antónimo de responsabilidad y consagración. Desde su arribo a la institución educacional, «sedujo» a trabajadores y pioneros, por su carácter jovial y el hablar bajito, además porque cuando se le necesita, no duda en aceptar y siempre está a la vanguardia.

Por dichas aptitudes, en el 2012, con solo 23 años, fue seleccionada para militar en las filas del Partido Comunista de Cuba. «Cuando me preguntaron si estaba de acuerdo no dudé en decir que sí porque es un compromiso con la sociedad. El militante debe guiar, viabilizar y orientar a las personas de su entorno. Aunque no es fácil, el reto se asume con un orgullo especial», dice esta muchacha.

Destaca que los militantes del Partido son los principales responsables de mantener con buena salud el funcionamiento de sus centros laborales. «Hemos logrado que los miembros de mi núcleo sean las vigas sólidas del quehacer de la escuela para enfrentar los problemas y sacar adelante nuestro objeto social: educar al futuro de Cuba», asegura.

Yudelkys ensalza el hecho de que cada día las filas del Partido se oxigenan con aires juveniles. «Nuestro Comandante en Jefe siempre lo ha dicho: la juventud será la encargada de mantener el legado. Desde aquí adquirimos la preparación y madurez para seguir el camino trazado por hombres y mujeres de destacada trayectoria», enfatiza.

La instructora de arte confía en que con los análisis emanados del Congreso Cuba se fortalecerá. «Estamos en el mejor momento para debatir cualquier tema», considera.

De la vanguardia

Como Yudelkys, Yarianis Brito Grillo, otra cabaiguanense, también es referente en su centro. Desde que inicia su jornada laboral, se halla entre muchos papeles. Es responsable de la distribución de combustible de la Refinería Sergio Soto, entidad de gran importancia para la economía del país. Hace cinco años que la joven de 28 abriles asume además la responsabilidad de militar en uno de los núcleos del Partido de su empresa.

«Creo que vieron en mí el compromiso con mi trabajo. Orgullo aparte, es el mejor reconocimiento que te pueden hacer», considera la Licenciada en Contabilidad y Finanzas, quien piensa que formar parte de la organización ha sido de gran ayuda, pues en su núcleo se exige el cumplimiento de los planes.

«El Congreso será muy importante, porque se sostendrá un debate con respeto y sin tapujos, entre los mejores representantes de cada territorio. De allí saldrán las estrategias y los lineamientos a seguir», expresa.

La trinitaria Yanelkis Hernández Pichs representará a los jóvenes espirituanos en la cita partidista. A esta llevará sus experiencias como militante desde el 2009.

«En esta organización he alcanzado la consolidación y madurez política para comprender el contexto que vive el país», dice esta fiscal de la tercera villa de Cuba.

A su juicio, la organización es responsable de conducir la dirección de los procesos que tienen lugar en los sitios donde está un militante. «Vamos a un Congreso que marcará una nueva etapa de trabajo por el contexto en que vivimos. La presencia de jóvenes en el cónclave será decisiva para fusionar pensamientos de varias generaciones, pues con la diversidad de miradas se obtienen mejores resultados», aclaró.

Entre recuerdos de los inicios con inexperiencia, y pronósticos de un mañana de total protagonismo, las nuevas generaciones que ponen sus desvelos en las filas del Partido Comunista de Cuba creen con firmeza en su misión en este país. Lo dicen, lo saben y lo demuestran: la militancia partidista también es cosa de jóvenes.

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