Justicia más cerca de casa

La reforma del procedimiento civil cubano debe lograr adecuación y celeridad en los trámites y asegurar que se ejecuten los fallos judiciales

Autor:

Susana Gómes Bugallo

EL procedimiento civil cubano de impartición de justicia debe continuar reformándose, no solo para estar a tono con los nuevos tiempos, sino para dar a los ciudadanos una mayor satisfacción de sus expectativas procesales.

Lo anterior lo explicó la Doctora Yanet Alfaro Guillén, jueza del Tribunal Supremo Popular, como parte de una de las sesiones de trabajo del 8vo. Encuentro Internacional Justicia y Derecho, que concluye hoy en el Palacio de Convenciones de La Habana, luego de tres días de debate y conferencias magistrales sobre ciencias jurídicas en Cuba y el mundo.

La jueza abundó que, conjuntamente con los cambios en el ámbito cubano actual y las modificaciones legislativas que esto ha traído, se ha incrementado la radicación y complejidad de los asuntos, y existe hoy una convicción del Sistema Judicial sobre la necesidad de reformarse, que ha derivado en las primeras señales de un procedimiento transformador.

Entre otros cambios, la reforma implicaría flexibilizar las reglas procesales, otorgar al juez un papel más activo en la conducción del proceso, perfeccionar los patrones de redacción de resoluciones definitivas, así como derivar a la mediación como método alternativo de solución de conflictos.

Muchas de estas modificaciones ya están implementándose, aunque en diversos estados de aplicación, dijo la joven jurista, y señaló que siguen afectando la falta de infraestructura institucional, la necesidad de validar los cambios ya introducidos y la carencia de una regulación normativa integral del proceso judicial.

Sustentó también que la necesaria introducción de la oralidad tiene como retos mantener la objetividad en la convocatoria y el desempeño, entronizar su importancia por su flexibilidad e inmediatez, y lograr que este cambio tenga una repercusión ostensible en la impartición de justicia.

Llevar el proceso de reforma desde una perspectiva unificadora tiene como ventajas, entre otras, lograr uniformidad de procederes, lo que facilitará la implementación del modelo de gestión de calidad que se comienza a aplicar en los tribunales, dijo Alfaro Guillén.

Otros asuntos modificables dentro de esta reforma del procedimiento civil cubano son los procesos sucesorios —los más rezagados dentro del sistema— y la ejecución de resoluciones judiciales.

Cada cambio deberá tener la percepción ciudadana como parámetro de medición de impacto, para lo cual se crearán instrumentos que evalúen la relación institución-ciudadanía, enfatizó la joven jurista.

Consideró que con la reforma procesal debe conseguirse un procedimiento civil más contextualizado, en el que la efectividad y eficiencia de la justicia se medirán por el aseguramiento de la ejecutabilidad del fallo y por la adecuación y celeridad de la tramitación.

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