Vigencia y proyección de un ser único e irrepetible: Fidel - Cuba

Vigencia y proyección de un ser único e irrepetible: Fidel

En homenaje al 90 cumpleaños del líder histórico de la Revolución, tuvo lugar el Taller Pensamiento y Obra de Fidel Castro Ruz sobre la política exterior de la Revolución Cubana

Autor:

Juana Carrasco Martín

Con una caracterización muy especial comenzaron las palabras inaugurales del destacado intelectual Ricardo Alarcón de Quesada, en el Taller Pensamiento y Obra de Fidel Castro Ruz sobre la política exterior de la Revolución Cubana, vigencia y proyección, dedicado a su 90 aniversario: «Fidel Castro es un personaje raro, rarísimo, casi irrepetible» entre los Jefes de Estado del mundo, y la argumentación durante poco más de 45 minutos de su conferencia mostró esa excepcionalidad del líder de la Revolución.

Ningún Jefe de Estado ha tenido ese «defecto» fundamental de ser incapaz de realizar algo a medias, apuntó quien por décadas fue testimoniante directo de casi todos los eventos de la política exterior cubana. Quizás solo Lenin, aclaró Alarcón, refiriéndose a que Fidel siempre ha llevado todo al detalle con una insaciable cultura del conocimiento y un sentido del trabajo apasionado e infatigable, con un sentido profundo de búsqueda, de conocer y querer conocerlo todo desde la posesión  de dos atributos excepcionales: memoria privilegiada y ser un observador implacable.

Más de una anécdota fundamentó la enjundiosa caracterización en la que Alarcón destacó la solidaridad con la lucha revolucionaria en América Latina y el Caribe, su involucración personalmente en la construcción de la unidad interna de movimientos como el Frente Sandinista de Nicaragua y el Farabundo Martí de El Salvador; su papel dirigente en la guerra de independencia de Angola y en las negociaciones cuatripartitas que llevaron a la paz; en las conversaciones migratorias con Estados Unidos que «trataban de muchas cosas más»; en la batalla por el retorno de Elián González; en el compromiso de Cuba con el independentismo puertorriqueño.

Alarcón consideró que quienes trabajan las relaciones exteriores de nuestro país deben tomar las enseñanzas de esas características del Comandante en Jefe, en primer lugar tener agudeza, capacidad profesional y pasión revolucionaria, y en segundo término comprender que siempre hay tiempo libre para conocer y profundizar en el conocimiento.

Recordó la atención a los presos nacionalistas puertorriqueños, fundamentalmente a la única mujer del grupo, Lolita Lebrón, mientras estaban en prisión en Estados Unidos, y como se entrevistó con ellos en Nueva York tras su liberación, a donde había acudido a la Asamblea General de la ONU. También enfatizó en su insaciable hábito de lectura, en su conocimiento de la literatura estadounidense contemporánea.

Se trata, aseveró Alarcón, de un hombre excepcional irrepetible, pero que puede ayudarnos mucho para seguir construyendo esta Revolución, que tiene que ser socialista, y unas relaciones exteriores de apego absoluto a los principios y a la solidaridad internacional.

A los periodistas también aconsejó tomar del ejemplo de Fidel, a quien catalogó como uno de los más grandes periodistas de Cuba: voracidad por la cultura, saber escribir y hacerlo cada vez mejor, leer mucho, insaciablemente, para dominar ese instrumento que es el lenguaje.

Adalberto Ronda Varona, director del Centro de Investigaciones de Política Internacional, en sus palabras de bienvenida y apertura del Taller organizado por esta institución académica, había señalado que este era un encuentro para pensar, para reflexionar, de aprendizaje y enseñanza sobre lo que nos aportó y nos aporta aún el líder de la Revolución Cubana.

Unos cien participantes del mundo académico y político, representando a 11 instituciones cubanas estuvieron presentes durante la jornada de este miércoles 13 de julio en que —dijo el director del CIPI— «el pensamiento que da luz y esperanza» y que proviene de un ser bondad y sabiduría, en el que destacan el razonamiento, el corazón, la inteligencia y la integridad, se desarrolló, mediante 18 ponencias y tres intervenciones especiales, en cinco Paneles donde se abordaron su papel en la política exterior de la Revolución Cubana, en las relaciones internacionales, en los movimientos de amistad y solidaridad, en las relaciones económicas internacionales y en las relaciones bilaterales Cuba-Estados Unidos y en sus proyecciones con la Federación Rusa.

Fue un día en que se subrayó la ética, coherencia y principios antimperialistas, la vigencia de su proyección estratégica y su conocimiento profundo y concreto de las realidades cubanas, y de los problemas globales de la región y del mundo y los desafíos contemporáneos.

Entre las personalidades presentes destacaban Abelardo Moreno, viceministro de Relaciones Exteriores, y Jorge Arias, vicejefe de Dirección del Comité Central del Partido Comunista de Cuba

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