Tesoro, y nada escondido

De la sorpresa a la admiración. Esa fue la impresión de los «mayores» que fueron testigos de la elocuencia, la convicción, la pasión con que se manifestaron los pioneros en su Asamblea Nacional, culminada este domingo en La Habana

Autores:

Yuniel Labacena Romero
Loraine Bosch Taquechel

Sentir la emoción con la que entonaban la canción tema de su Asamblea Nacional Pioneril: «Un cantar a mi Patria es/ un cantar a mis sueños/ es espigar con el verso y honrar a los héroes»; la fuerza con que pronunciaban lemas y consignas, o el «Se oye, se siente, Fidel está presente»; escuchar cada criterio sincero y departir con ellos, hizo que la jornada del fin de semana último fuera especial, no solo para los 270 delegados (232 pioneros y 38 guías) que participaron en la cita, sino para los más de un millón de niños y adolescentes que integran la Organización de Pioneros José Martí (OPJM).

Cada planteamiento, gesto e iniciativa nos mantuvo siempre bajo la expectativa de lo sorprendente, con las emociones a flor de piel y ávidos de más. Y es que los pinos nuevos tienen la capacidad de inundar todo con sueños, esperanzas y felicidad; de convertir detalles insignificantes en los más grandes; hacernos vivir momentos únicos, sentir que existe un universo de pequeñas cosas y creer que todo es posible.

Así de intensa fue la Asamblea, que en el inicio de su sesión plenaria dedicó el primer y más grande aplauso para Fidel, «ese pionero mayor que ha burlado, con su magia y sabiduría, a los años y a sus enemigos, y que este 13 de agosto cumple 90 años». Una jornada colmada de argumentos profundos sobre el funcionamiento de la organización, la importancia del estudio y de la enseñanza de la historia, la formación vocacional y la orientación profesional, la necesidad de fortalecer el vínculo escuela-familia-comunidad y la responsabilidad de las nuevas generaciones de continuar la obra de la Revolución.

Ello quedó ratificado en la declaración final de la cita, leída por el pionero Yasser Vázquez Águila, delegado por la provincia de Villa Clara: «Vamos a defender la Patria y la Revolución con la misma fuerza e inteligencia de la generación histórica, de nuestros abuelos y padres». Además aseguran que serán «verdaderos protagonistas de una organización renovada». Y todo ello lo harán «desde nuestras trincheras de pupitres y lápices».

El futuro está en ustedes

Fueron días de encuentros con directivos de los ministerios de Educación y Cultura, el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación, así como con investigadores del Centro de Estudios sobre la Juventud; de encuentros con héroes de esta generación y con moncadistas y expedicionarios del Granma; y de debate intenso en comisiones.

Así consta en el informe central, presentado por Aymara Guzmán Carrazana, presidenta de la OPJM. «En el Proceso Aniversario 55 de la OPJM, por toda Cuba se levantaron las manos de niños y adolescentes para opinar, criticar, debatir, decir su sentir y ser escuchados y muy significativamente proponer alternativas y soluciones, con voz franca y clara, no solo para tener una mejor organización, sino también para contribuir al futuro del país».

Quizá por ello Olga Lidia Tapia, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido, les aseguró: «Ustedes son la esperanza, el porvenir y la mejor garantía de que en Cuba habrá Revolución y Socialismo por siempre». Y reconoció «la convicción, la pasión, la elocuencia con que han hablado y esas ganas tremendas de ser útiles a Cuba en todo momento».

«En sus opiniones, propuestas, añoranzas, dudas y anhelos pueden verse claramente cuán convencidos están de que es su deber hacer la organización más fuerte. Por eso esta cita va a tener continuidad en lo que puedan hacer en sus provincias, municipios, colectivos y destacamentos pioneriles. Ha sido una Asamblea aportadora en todo su proceso, muy sincera, transparente, espontánea, y eso ya la hace histórica», afirmó.

No hay dudas, tenemos los mejores niños del mundo, afirmó Susely Morfa González, primera secretaria del Comité Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas, quien pronunció las palabras finales del evento. «Para la organización ha sido un honor y motivo de orgullo haberlos acompañado en cada etapa del proceso orgánico de la Asamblea», y ratificó el compromiso de la vanguardia política de la juventud cubana de «continuar a su lado, para dar solución y respuesta a cada uno de sus planteamientos».

La dirigente juvenil dijo a los pioneros que la Patria precisa del aporte de todos, cada cual en su puesto, y en el caso de ellos, «se trata de la escuela, donde día a día se ha de ser mejor, más esforzados y laboriosos, rechazando el egoísmo, las indisciplinas y la falta de educación formal, siendo como nos ha enseñado el ejemplo de Martí, de Fidel, de Raúl y cumpliendo como nunca antes el empeño de ser como el Che».

Y cuando todo parecía acabar, muy emotivas resultaron las palabras del Comandante de la Revolución Guillermo García Frías, quien les habló a los delegados como sus «queridos bisnietos». Les relató las vicisitudes que pasaban los niños antes de 1959, por lo cual no pudo disfrutar durante su niñez de espacios como el de este domingo.

«La juventud debe llevar en el pecho una efigie de la Patria, y en la mente las ideas de Fidel», ratificó el también Héroe de la República de Cuba, quien añadió: «El futuro está en ustedes; ustedes son la flor del jardín que sembramos, la flor de la Revolución, y deben ser consecuentes con ello».

Los delegados están de regreso a sus casas, pero esta vez más felices que antes de llegar a La Habana para su encuentro. Tienen consigo el recuerdo y la experiencia de lo vivido, los nuevos amigos, y a pesar de que están en período vacacional atesoran las opiniones para compartirlas con el resto de los pioneros y multiplicarlas en cada una de sus escuelas, y que la OPJM siga siendo «el crisol donde se forjan nuevos sueños y se abren paso las nuevas ideas», como afirmó Fidel en el Tercer Congreso Pioneril.

Regalos muy especiales

Regalos muy especiales enviaron los pioneros a Fidel y Raúl, que fueron depositados en manos de Olga Lidia Tapia para hacerlos llegar a esos hombres de todos los tiempos.

Para el primero, «fiel amigo de los niños, defensor incansable de sus derechos», enviaron la figura de una pionera de la etapa Moncadista, como evocación de una gesta que marca el tránsito de los más pequeños por la OPJM. La niña tiene en sus manos la bandera cubana, como expresión de lo que este sagrado símbolo significa para ellos.

A Raúl, «el hermano que lo ha acompañado en todas las batallas y hoy certeramente nos guía en el difícil camino por avanzar, sin prisa pero sin pausa», le obsequiaron una bandera cubana, emblema de soberanía e independentismo que ha inspirado a muchos hombres y mujeres, y que sigue enarbolando esta generación. La enseña está acompañada de la flor nacional, que recuerda a nuestras heroínas Vilma Espín Guillons y Celia Sánchez Manduley.

También los delegados, en nombre de todos los pioneros cubanos, homenajearon a un grupo de moncadistas, expedicionarios del Granma y a otros héroes más cercanos en el tiempo como Ramón Labañino Salazar, Antonio Guerrero Rodríguez y al joven Elián González Brotón. A ellos entregaron una pieza en acrílico del logotipo que formó parte del Proceso Aniversario 55, con una imitación de la pluma de nuestro Héroe Nacional, con su nombre grabado.

Lo que vendrá ahora

En medio de la algarabía que envuelve a toda fiesta y más cuando se trata de una de pensamiento, Juventud Rebelde conversó con algunos de los protagonistas de la Asamblea sobre las experiencias vividas, lo que significó participar en este encuentro y el momento que más les impactó de la cita.

Para la camagüeyana Laura Castelló Caballero, quien desde el mismo plenario aseguró que «somos pequeños de estatura, pero grandes de espíritu», fue un compromiso representar al resto de sus compañeros en esta Asamblea; y aseguró que les informará a todos sus compañeritos lo que aconteció en el proceso de debate para fortalecer la organización.

A Disley Esquivel García, estudiante del centro mixto Luis Enrique Álvarez, de Artemisa, lo que más le conmovió fueron las palabras de Guillermo García Frías. «Adoré escuchar su historia, el sacrificio que hicieron para que nosotros disfrutemos de estas conquistas. Me llevo el mensaje que nos transmitió de estudiar cada día más para superarnos y ser los hombres del mañana de la Revolución», comentó el adolescente, quien acompañado de su delegación coreó: «Pa’ lo que sea Fidel, pa’ lo que sea».

Camila Matías Miranda apenas llegar a su Pinar del Río contaría a todos los momentos vividos, cada criterio debatido y propuesta realizada, así como la importancia de ser revolucionario, de defender lo nuestro y porqué debemos sentirnos orgullosos de ser cubanos.

No hubo pionero que no deseara compartir con este diario sus experiencias. Todos eran rostros eufóricos que desbordaban felicidad, esa misma que nos transmitió el mayabequense Leonardo Leal Carmona, de 16 años, el delegado de mayor edad de la Asamblea. Nos contó que estudiaba en la escuela especial Conrado Benítez García, pues tiene retraso en el aprendizaje; sin embargo fue jefe del colectivo y también uno de los delegados más entusiastas en este encuentro. «Me siento feliz de estar aquí, en especial por todos los amigos que hice; gracias a este viaje soy más rico porque tengo un millón de amigos» dijo.

A la granmense Thalía Limia Reyes la interceptamos mientras secaba las lágrimas de sus ojos por la emoción de conocer a Ramón y Antonio, dos de los Cinco héroes. Asimismo se emocionó cuando los asaltantes al Moncada conversaron con los pioneros. «El recuerdo más bonito que guardo conmigo es la firma de Ramón y Tony en mi libreta, y la foto que nos hicimos con ellos. Cuando llegue a casa se la mostraré a todos como mi mayor orgullo».

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