Una previa para toda la vida

Un programa bien diseñado crea las bases para el cumplimiento del Servicio Militar Activo y Voluntario Femenino en las Fuerzas Armadas Revolucionarias

Autor:

Aileen Infante Vigil-Escalera

Aunque nadie de su familia tiene vínculos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias, siempre le interesó la vida militar. De ahí que cuando conoció del Servicio Militar Voluntario Femenino (SMVF) y sus oportunidades de superación, no lo pensó dos veces.

Desde el 14 de junio, Dalyí García Cruz es la única mujer de la compañía en el Centro de Preparación de la Gran Unidad de Tanques Rescate de Manuel Sanguily, Orden Antonio Maceo, a la cual pertenece otro grupo de jóvenes de todo el país, como Arián Mendoza Curbelo.

Hace cuatro semanas ambos comparten juventud y sueños universitarios: ella opta por una carrera militar a través de la Orden 18, y él quiere graduarse de la Ingeniería Mecánica que solicitó al concluir sus estudios y aprobar los exámenes de ingreso a la Educación Superior. Hace cuatro semanas Dalyí y Arián reciben la preparación militar básica de los soldados llamados al SMVF y al Servicio Militar Activo (SMA), respectivamente, o como también se le conoce: «la previa».

Según explican, el proceso de captación en ambos casos fue muy simple: presentarse en el registro militar de su localidad y pasar los exámenes médicos establecidos. Cuando apenas les quedan unos días para el juramento militar que realizan antes de pasar a la etapa de SMA y SMVF, coinciden en que la experiencia ha sido enriquecedora.

«Aquí no solo aprendemos de la vida militar, las tácticas y técnicas imprescindibles para la vida en campaña y la defensa del país, sino a defendernos en la propia vida, a ser más independientes, organizados, disciplinados», expresa el futuro estudiante del Instituto Superior Politécnico José Antonio Echevarría.

Para Dalyí, además, ha sido un período fructífero que le servirá de base para el estudio de la carrera militar a la que aspira. «Los primeros días fueron los más duros, pero ya participamos en las maniobras con más soltura y hasta corremos los tres kilómetros de la gimnasia matutina sin tanto esfuerzo», confiesa.

El sargento mayor Darnel Quintana Ramírez refiere al respecto que en esta etapa, de cinco semanas, los soldados reciben una intensa preparación básica que los capacita para la prestación de su servicio militar donde sean asignados, por lo que debe caracterizarse por un riguroso cumplimiento del orden reglamentario, elevada disciplina y organización personal.

Explica que la «previa» tiene objetivos generales: desarrollar en los combatientes la convicción sobre la necesidad de la defensa de la Patria socialista y la importancia de prepararse para ella mediante el cumplimiento consciente del SMA, cumplir y hacer suyos los principios de combatir al enemigo donde quiera que este se encuentre, y emplear con habilidad el equipo individual del soldado en el cumplimiento de las misiones combativas asignadas.

A ello se suman los de ejecutar los procedimientos tácticos para enmascararse, desplazarse y orientarse en el terreno, ocupar y preparar la posición para la defensa y actuar en cualesquiera de las condiciones de la situación; y acercar a los reclutas a los principales aspectos normativos y jurídicos que rigen el cumplimiento del SMA por los ciudadanos cubanos.

Con este fin, el programa minuciosamente diseñado para esta etapa comprende materias como Preparación política, Táctica, Tiro, Preparación física e infantería, Ingeniería militar, Exploración, Reglamento, Sanidad militar y Protección contra las armas de exterminio masivo, concluye Quintana Ramírez.

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