El hermoso sentido de la beligerancia

Ningún derrumbe o nublazón política puede aplastar a una organización con ideas y propósitos auténticos. Por ello la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes sigue viva y palpitante, apostando a sus luchas unitarias y justicieras. Así lo ratifican a Juventud Rebelde dos de sus más importantes líderes actuales, en vísperas de su 50 cumpleaños

Autor:

Yuniel Labacena Romero

A su medio siglo de fundada, la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes (Oclae) goza de buena salud y sigue siendo, sobre todo en un mundo convulso como el de hoy, fragua de verdadera esperanza estudiantil y camino eficaz para la construcción de esa América y del mundo mejor que aspiramos y que Fidel nos enseñó que es posible.

La afirmación la comparte con Juventud Rebelde Heidy Villuendas Ortega, quien en representación de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) preside la plataforma continental, que nació en Cuba un 11 de agosto de 1966 por iniciativa del líder histórico de la Revolución, y que en los momentos actuales refrenda «los propósitos y principios fundacionales de unidad, solidaridad, beligerancia contra el imperialismo y las oligarquías, y combate por una educación pública gratuita y de calidad».

La dirigente estudiantil recuerda que al crearse la Oclae esta se convirtió en la máxima representación de los estudiantes a nivel regional y hoy es una organización de vanguardia más fortalecida, pues la rica historia de lucha de los educandos ha demostrado que las nuevas generaciones siempre han encabezado la transformación de la sociedad, por la soberanía e independencia de nuestros pueblos, por la igualdad y libertad plenas.

—Muchas organizaciones en la región y en el mundo como la Unión Internacional de Estudiantes (UIE) han desaparecido, ¿qué ha hecho que la Oclae perdure?

—La desintegración de la Unión Soviética tuvo un gran impacto ideológico. Una de sus consecuencias para el movimiento estudiantil fue la desaparición de la UIE. El funcionamiento de las organizaciones estudiantiles era un reflejo de lo que pasaba con la izquierda en el continente; sin embargo, la Oclae se mantuvo activa en su accionar, de hecho, su IX Congreso se realizó en 1992, y entonces se alzaron las voces de los estudiantes en defensa de la unidad y del derecho de todos a la educación.

«Considero que algo que ha garantizado la legitimidad y el funcionamiento de la Oclae durante estos 50 años es el hecho de haber permanecido en el camino de las causas más justas y haber protagonizado capítulos paradigmáticos de la vida latinoamericana. Es una plataforma amplia, democrática, diversa, revolucionaria y antimperialista, que representa a más de 110 millones de secundaristas y universitarios. Hoy sigue bebiendo de su experiencia histórica y contribuye a cambiar los nuevos tiempos. Continuará existiendo como una organización fuerte en la medida en que se fortalezcan sus federaciones miembro y en la que siga representando los intereses y aspiraciones de sus estudiantes».

—¿Cuál es el rol de la organización ante el nuevo escenario que vive el movimiento estudiantil y la región?

—Los pueblos de América Latina y el Caribe han vivido momentos difíciles y convulsos a lo largo de su historia. El movimiento estudiantil ha demostrado su capacidad de resistencia, incluso durante los oscuros períodos de las dictaduras militares, cuando en varios países la desaparición de líderes estudiantiles vinculados a la clandestinidad se hizo cotidiana.

«Para hacer frente al complejo contexto de hoy, marcado por la ofensiva del imperialismo, se impone tener mayor unidad dentro del sector estudiantil y con el resto de los sectores sociales. Además, es necesario alcanzar una articulación efectiva de la dirección de la Oclae con el trabajo de las organizaciones miembro, para impulsar acciones que tengan impacto en todo el continente.

«También se debe conseguir mayor participación de los estudiantes para que sus criterios y posiciones sean escuchados y tenidos en cuenta, particularmente en lo relacionado con las políticas en la educación. Hay que recordar que, con la honrosa excepción de Cuba, en el resto del área uno de los ejes del combate de los jóvenes ha sido el reclamo de una educación pública, gratuita y de calidad. Por eso, una de las principales campañas de la Oclae en el último período es Educación no es mercancía, en oposición a la privatización de la enseñanza.

«En esta coyuntura es también imprescindible continuar con la construcción de un proyecto integracionista, que ofrezca continuidad y vigencia a la obra y el pensamiento de Martí, Bolívar, Chávez y Fidel. Tenemos la convicción de que las nuevas generaciones pueden y deben aportar mucho más a la consolidación de nuestro proyecto de integración regional. Desde la Oclae está la voluntad y el compromiso de trabajar en función de desarrollar esos valores».

—Fidel fue el máximo inspirador de la Oclae, ¿cuánto le ha aportado a la organización?

—Hay que tener en cuenta que, aunque la Oclae se fundó en 1966 durante el IV Congreso Latinoamericano de Estudiantes, ya desde 1948 se pensaba en crear una plataforma de articulación para el movimiento estudiantil en la región. Entre los jóvenes detrás de esa idea estaba el cubano de 21 años de edad y estudiante de Derecho Fidel Castro Ruz, quien realizó contactos con organizaciones estudiantiles de Panamá, Venezuela, Colombia y Argentina, con vistas a la realización, en abril de ese año, de un Congreso Estudiantil Universitario en Bogotá, que no pudo efectuarse debido a que ocurrió el llamado Bogotazo.

«No es tampoco casualidad que la Oclae se fundara en Cuba en los primeros años de la Revolución. Fue una decisión política que concretó la necesidad del movimiento estudiantil de unirse y coordinar su accionar. Además de que la sede de la Organización está en La Habana, también se le debe a la máxima dirección del país el valor que le ha concedido a la plataforma.

«Y Fidel ha ayudado siempre. A pesar de todas sus ocupaciones, ha estado en varias de nuestras citas, incluso, presidió el Congreso del año 2000, que sesionó en La Habana y que marcó un giro, porque contó con la asistencia de delegados de 38 países. Este Congreso, realizado en medio del inicio de la Batalla de Ideas y de la lucha por el regreso de Elián a la Patria, dio un aire renovador.

«Fidel nos ha legado la confianza en la victoria, la convicción profunda de que un verdadero revolucionario no se rinde, no abandona jamás su lucha. Por eso, el mejor regalo que podemos hacerle en su 90 cumpleaños y en este aniversario de la Oclae, es continuar impulsando la lucha del movimiento estudiantil por el sendero de la unidad, la integración, la solidaridad y el antimperialismo».

Unir voluntades

Desde su fundación, la FEU de Cuba encabeza la Oclae. Esa ha sido la voluntad de sus federaciones miembro ratificada en sus 17 congresos, pero no está escrito en sus estatutos que la presidencia de la plataforma sea vitalicia. Según Jenniffer Bello Martínez, presidenta de la organización estudiantil cubana, la perdurabilidad del liderazgo de la FEU se debe a la historia de esta federación, sus conquistas, objetivos, y el prestigio demostrado en todos estos años.

«Aquel agosto de 1966, cuando se eligió a la FEU para presidir la Oclae, se inició el camino que la legitimaría como federación guía y brújula del movimiento estudiantil latinoamericano. A ello se suma que la FEU es heredera del proceso de lucha revolucionaria del pueblo cubano. Además, en el país se ha forjado un sentimiento latinoamericanista, de unidad, de integración en la región.

«Cuba y la FEU son ejemplos para las otras federaciones miembro, por lo que han logrado y alcanzado en materia de educación, derechos, igualdad, respeto hacia el sector estudiantil, organización y dirección en sus filas. Por supuesto, hay aciertos y desaciertos, temas en los que es necesario repensar y prestarles atención.

«Para quien preside una organización como la FEU, sentir que tiene sobre sus hombros la responsabilidad de que esta también presida la Oclae, con tanta historia, tanta lucha, sangre, represión sufrida, es un compromiso, deber y reto, principalmente si sabes que debes continuar manteniendo lo alcanzado como guía y conductora de un continente. Por ello, creo que en cada congreso, sin vacilar, se levantan las manos dando el voto de sí por nuestra FEU».

—¿En qué medida crees que la Oclae ha cumplido con ese propósito de desempeñar un papel de trascendencia en la historia del movimiento estudiantil en América Latina?

—La Oclae en cada momento, y según el contexto, ha sabido encauzar y guiar los propósitos de la lucha estudiantil, antimperialista, revolucionaria y latinoamericanista, y ser espacio para la defensa de los derechos de los educandos, pero también de los sentimientos izquierdistas y por la paz, en rechazo a la persecución, la tortura, la desaparición, los crímenes de Estado, el encarcelamiento de estudiantes y sus dirigentes.

«Durante estos años ha representado el rico acumulado de la lucha social y popular contra la dominación colonialista y neocolonialista, como también expresa el rechazo mundial a la fuerza bruta históricamente empleada contra los pueblos latinoamericanos. Sin embargo, a partir de la actual coyuntura política en el continente, se precisa unidad de nuestro movimiento en la idea de construir propuestas que ayuden a consolidar y promover estrategias conjuntas de defensa para la región, como clave para combatir la ofensiva de la derecha y del imperialismo.

«Desde la Oclae asumimos el legado histórico y el rol protagónico durante estos 50 años de existencia. La defensa de los derechos y las libertades debe ir acompañada de la unidad como eje rector, de la lucha por la soberanía y la autodeterminación de los pueblos. La Oclae debe seguir floreciendo inspirada en el pensamiento de los más grandes próceres del continente, para que desempeñe, como afirmó Armando Hart Dávalos, ministro de Educación en aquel entonces, en las palabras de clausura del IV Congreso de esta organización, un rol de enorme valor en el desarrollo de las ideas revolucionarias y antimperialistas de nuestro continente».

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