A 94 años la Radio navega con Cuba

Envían a Fidel una réplica del micrófono que él utilizó en la emisora COCO en 1947

Autor:

José Alejandro Rodríguez

EL inicio de la magia de la radio en Cuba, hace 94 años, no pudo tener mejor homenaje que la entrega del Premio Nacional de la Radio 2016 a dos consagrados de ese medio tan popular: el periodista Antonio Moltó Martorell, timonel de Hablando Claro, de Radio Rebelde; y el director de programas Fernando González Castro, de la CMHW de Villa Clara.

En el primero, se honra «la síntesis del periodista entero, la polémica desde los genes, la intrepidez y el pundonor del directivo»; y en el segundo, «la imaginación incontenible, la versatilidad del artista, la excelsitud en la dirección de dramatizados», según Onelio Castillo, director de Información y Propaganda de la Radio Cubana.

A 94 años de las transmisiones fundacionales de Luis Casas Romero, dijo, la radio navega con Cuba, instalada con virtud en el alma de la nación. Se honra al tener en su equipo al Comandante en Jefe Fidel Castro, y lo congratula por sus nueve décadas de vida. En consonancia con esas palabras, se hizo entrega de una réplica del micrófono que Fidel utilizara en la emisora COCO junto a Guido García Inclán, en 1947, para hacérsela llegar.

De lo que se trata, según Onelio, es «de capitalizar ese don radiofónico de relatar historias y fortificar el espíritu, desde la autenticidad del universo simbólico de la nación; de construir un discurso que jerarquice el debate aportador y la participación inteligente, sin retóricas ni estereotipos».

Hablando claro al recibir el Premio, Moltó afirmó que lo repartía entre mucha gente: los radialistas orientales y de todo el país, la luchadora clandestina Gloria Cuadras, Frank País y su mamá Rosario. «Traigo el barrio a cuestas, al cubano con su historia», sentenció.

Fernando reveló su obsesión: «Me acuesto con la radio y me despierto con ella», al tiempo que resumió su filosofía: «Dar todo lo que tengo y enseñar todo lo que puedo».

El emprendimiento y la primacía de Luis Casas Romero iluminaron la velada, con la certeza de que la radio no morirá, por más sortilegios tecnológicos que osen suplantar su calidez al oído, su inmediatez y poder de sugerencia.

Si alguien dudara de que Casas Romero estaba allí, no había más que disfrutar la digitación en las teclas del pianista Nelson Camacho. El fundador de la Radio Cubana, desde la conmoción, le dictaba al intérprete su creación suprema, ese segundo Himno Nacional cubano que sigue estremeciendo las fibras patrias: El Mambí.

Estuvieron en el acto Alberto Alvariño Atiénzar, vicejefe de Departamento del Comité Central del Partido, y Danilo Sirio, presidente del Instituto Cubano de Radio y Televisión, entre otros invitados.

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.