No podrán destruir a la Revolución ni con bombas ni con programas subversivos

Este jueves el pueblo de Cuba volvió a rendir homenaje a las 73 personas que perecieron en el Crimen de Barbados y a las miles de víctimas del terrorismo de Estado contra nuestro país

Autor:

Norland Rosendo

Cuarenta años después, todavía no se ha hecho justicia. Aquella letal estocada contra el avión de Cubana, explotado vilmente frente a las costas de Barbados el 6 de octubre de 1976, permanece impune. Este jueves el pueblo volvió a rendir homenaje a las 73 personas que perecieron en aquel hecho y a las miles de víctimas del terrorismo de Estado contra nuestro país.

En el acto político-cultural por la efeméride, realizado en el teatro Lázaro Peña, de la CTC, presidido por el miembro del Buró Político del Partido y Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, se escuchó una vez más la voz serena y firme de Wilfredo Pérez Rodríguez, quien perdió a su padre en el Crimen de Barbados.

Él, como el resto de los familiares de las víctimas, no quiere venganza; quiere justicia. Sabe que detrás de las bombas estuvieron el cerebro de la CIA y las manos terroristas de Luis Clemente Posada Carriles y de Orlando Bosch. Del primero recordó que es una afrenta para Latinoamérica: escribió páginas de luto no solo en Cuba, sino también en Venezuela, Nicaragua y El Salvador, pero sigue viviendo impunemente en Estados Unidos.

La primera secretaria de la UJC, Susely Morfa González, recordó a Fidel cuando en la despedida del duelo a las víctimas acusó a la CIA de planear el crimen. También la dirigente juvenil alertó de que si antes no pudieron destruir a la Revolución con bombas, ahora tampoco lo harán con «zanahorias» ni programas subversivos.

A la gala —que incluyó el homenaje desde la cultura en las voces de la decimista Tomasita Quiala, Ivette Letuset y Mayito Rivera, entre otros— asistieron otros dirigentes políticos de nuestro país, los embajadores de Venezuela, Corea, Guyana y Barbados, así como los Cinco Héroes.

En la memoria histórica refulgen los rostros de las 73 víctimas (57 cubanos, 11 guyaneses y cinco coreanos). A bordo venían todas las medallas de oro puestas en disputa en el IV Campeonato Centroamericano y del Caribe de Esgrima.

El océano se tragó las preseas, pero no la gloria de una hornada de atletas que siguen siendo inspiración para el deporte cubano.

El único esgrimista que nos representó en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, Yoandry Iriarte, enfatizó durante un acto efectuado en la Escuela Superior de Formación de Atletas de Alto Rendimiento Cerro Pelado, que el mejor homenaje es esforzarse cada día para seguir su ejemplo.

Por la mañana de este jueves se realizó también la tradicional peregrinación hasta el Cementerio de Colón y se colocaron ofrendas florales a nombre de Fidel y Raúl durante el tributo que tuvo lugar en el Panteón de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

Allí el Héroe de la República de Cuba, Gerardo Hernández Nordelo, recordó que por cada terrorista que pretenda enlutar a la Patria habrá miles de cubanos dispuestos a evitarle semejante dolor al pueblo.

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