Detectar, prevenir e investigar: claves de la lucha contra las arbovirosis

La Reunión Regional que, con más de 30 países participantes comenzó hoy en La Habana, tiene como objetivo lograr un consenso para definir la Estrategia de Vigilancia y Control de estas enfermedades

Autor:

Ana María Domínguez Cruz

“Pongamos voluntad, capacidades científico- técnicas y espíritu innovador para perfeccionar el trabajo de prevención y control de las arbovirosis, integrando de forma inclusiva a las estructuras del Estado, a las del sector privado y a todos en la sociedad para lograr el consenso y el compromiso que hoy demanda la región para reafirmar nuestro compromiso con la vida y el pleno desarrollo de los países”.

Instó así la doctora Carissa Etienne, directora general de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) a los participantes de más de 30 países en la Reunión Regional para la Estrategia de Vigilancia y Control de las arbovirosis durante su conferencia inaugural este jueves, en presencia del presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular Esteban Lazo Hernández; el doctor Roberto Morales Ojeda, ministro de Salud de Cuba, el economista Cristian Morales, representante de la OPS en nuestro país, ministros y viceministros de la salud, las agencias de Naciones Unidas en Cuba, embajadores, funcionarios de ministerios y secretarías de Salud de la región y de los Organismos de la Administración Central del Estado así como representantes de la Empresa Biocubafarma.

Si deseamos hacer buena salud pública hay que enfatizar en el combate al vector transmisor del dengue, el zika, el chikungunya y la fiebre amarilla a partir de un enfoque multisectorial y la participación activa de la comunidad, pues este es un desafío que implica a todos, aunque el liderazgo lo asuma el sector de la salud, enfatizó Etienne, quien destacó que el logro del consenso en La Habana debe marcar el declive definitivo de las enfermedades arbovirales en la región.

La directora general de la organización internacional significó que “debemos aunar esfuerzos y compartir experiencias de buenas prácticas para establecer hojas de ruta de una estrategia integrada para la prevención y control de las enfermedades arbovirales, pues estas condicionan una situación epidemiológica compleja en las Américas y tensionan los sistemas de salud de los diferentes países ante el riesgo de muerte y padecimientos de origen neurológico en niños y adultos”.

Etienne destacó que a pesar de los esfuerzos sostenidos para el control del dengue, se han registrado 14,2 millones de casos desde el año 2000 hasta 2014 con 7000 fallecidos, siendo en Brasil, Colombia y México donde se han detectado el 70 por ciento de los casos de la región.

El chikungunya, precisó, se ha diseminado en dos años a todos los países de la región que solían reportar solamente transmisión del dengue, y la muerte por esta enfermedad cobra vidas en personas de diferentes edades, mientras que el zika-virus del que no tenemos aun una previsión de su comportamiento futuro de transmisión- se ha diseminado hasta hoy en 47 países y territorios de la región.

“Las arbovirosis y sus lamentables complicaciones pueden desestabilizar el tejido social e impactan negativamente en la economía de los países, por lo que es necesario que cada uno de nosotros tome conciencia de nuestras responsabilidades en la toma de las medidas de protección y en evitar la proliferación de estas enfermedades en poblaciones vulnerables de la región”.

La reemergencia de la fiebre amarilla en las Américas es un asunto preocupante en la lucha contra las arboviroris y exige la puesta en marcha de programas que fortalezcan la vigilancia, la respuesta y el control de este virus y otros transmitidos por artrópodos, a partir de las experiencias acumuladas en el programa de enfrentamiento al dengue, agregó.

“Detectar, prevenir e investigar son las palabras claves en la lucha contra las arbovirosis, a las que hay que sumar un manejo integrado de vectores en contexto de altos índices de infestación del mosquito Aedes en la mayoría de los países de la región.

“Debemos servirnos de los resultados de las investigaciones científicas realizadas hasta la fecha y potenciar el desarrollo de la red de laboratorios en la región, a la par que debemos mantener la capacitación de los profesionales de la salud vinculados a estas actividades”, acotó.

Etiene puntualizó que la estrategia regional debe sustentarse en la prevención dirigida al control vectorial, la organización, preparación y activación de los servicios para el  diagnóstico oportuno y la prevención de complicaciones asociadas y la toma de medidas en los diferentes niveles de la atención en salud.

“El objetivo principal de la estrategia regional que elaboraremos entre todos es proveer a los países de las Américas  de insumos fundamentales para reducir la carga de estas enfermedades emergentes y reemergentes”, recalcó Etienne.

En la jornada matutina de esta primera jornada, el doctor Sylvain Aldighieri, director adjunto del Programa de Emergencia en Salud de la OPS esbozó la situación actual de las enfermedades arbovirales en la región de las Américas, caracterizada por la reemergencia de la fiebre amarilla, incluso en las zonas urbanas, la expansión del zika y el chikungunya así como la coexistencia con otros virus en la región.

“Debemos ampliar la estrategia de manejo integrado del dengue para que la vigilancia y control del chikungunya, la fiebre amarilla y el zika pueda realizarse obteniendo resultados positivos como los que hemos obtenido con el dengue.

“La Red de Laboratorios existente, RELDA, que permite intercambio de información, control de calidad y capacitación técnica, debe potenciarse para caracterizar más y mejor los casos leves de fiebre amarilla, por ejemplo, y aprovechar sus fortalezas técnicas e investigativas en función de esta Estrategia Regional que elaboraremos entre todos”, apuntó Aldighieri, quien reflexionó en torno a la necesidad de no ignorar los otros virus que coexisten en la región y que también pueden proliferar.

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.