Participación real, creadora y consciente - Cuba

Participación real, creadora y consciente

El IV Pleno del Comité Nacional de la UJC, que hasta este sábado sesionó en la capital, analizó el desempeño y la atención de la organización a los jóvenes trabajadores por cuenta propia
y al sector educacional

Autor:

Yuniel Labacena Romero

Todos somos jóvenes cubanos. Todos somos la misma gente, más allá del sector al que pertenecemos o a la actividad laboral que desempeñamos. Formamos parte de una juventud tan capaz y grande como cualquier otra y nos consideramos un apoyo vital a la empresa estatal socialista, en los tiempos en que Cuba actualiza su modelo económico.

La idea la compartió este sábado la joven Lisandra García Vidal, trabajadora por cuenta propia en el municipio villaclareño de Camajuaní. Lo dijo sin titubeos, como muchos otros de los miembros del Comité Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), pues nadie mejor que ella sabe que quienes llegan al sector no estatal «también tienen una responsabilidad social, y es hora ya de eliminar estigmas hacia quienes estamos en las nuevas formas de gestión».

García Vidal, quien se desempeña en el Taller de Calzado del Grupo Jona’s, compartió con los integrantes del máximo órgano de dirección de la UJC entre congresos, varios aspectos relacionados con su trabajo, los cursos de superación recibidos, así como la atención que reciben de la vanguardia política juvenil, aunque todavía debe hacerse más.

Y es que el IV Pleno del Comité Nacional de la UJC, que hasta este sábado sesionó en la capital, dedicó una de sus jornadas a la atención de la organización a los jóvenes trabajadores por cuenta propia. En tal sentido, se conoció sobre los resultados de los activos de esa fuerza, realizados en septiembre y octubre de este año, por iniciativa de la UJC y como respuesta a uno de los acuerdos de su X Congreso.

En su informe al Pleno, Julio Heriberto Gómez Casanova, miembro del Buró Nacional de la UJC, recordó que los encuentros se extendieron a los 54 municipios con mayor presencia de esa fuerza y permitieron llegar de forma directa a más de 4 000 cuentapropistas.

Igualmente, como fue publicado en nuestro diario el pasado domingo en el reportaje Tropezones que no rompen el zapato, entre las mayores preocupaciones de los jóvenes del sector no estatal está que siguen ávidos de información en los ámbitos político, jurídico, laboral y económico, que los ponga en mejores condiciones para aportar al país.

Después del reclamo por el acceso a los recursos que necesitan para trabajar, los asuntos relativos a los derechos y deberes laborales fueron los que más inquietudes generaron. En relación con la UJC, los criterios apuntan a la necesidad de mantener la atención diferenciada hacia los jóvenes del sector, con métodos y herramientas diferentes para realizar la labor política.

Tenemos que seguir atrayendo y sumando a nuestras tareas a los jóvenes que se vinculan con las nuevas formas de gestión, pues ellos son muchachos preparados y con significativos aportes al desarrollo del país, afirmó Susely Morfa González, primera secretaria del Comité Nacional de la UJC, quien aseguró que este no es cualquier sector no estatal, sino el que está dentro de nuestro sistema socialista.

Varios jóvenes cuentapropistas invitados a la reunión compartieron experiencias sobre su labor. También lo hicieron otros integrantes del Comité Nacional de la UJC y representantes de la Central de Trabajadores de Cuba, del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, y de la Oficina Nacional de la Administración Tributaria, quienes llamaron a las nuevas generaciones a trabajar con legalidad y compromiso.

Julio César García Rodríguez, funcionario del Comité Central del Partido, apuntó que si una fuerza puede ayudar al sector no estatal es la UJC, por su espíritu transformador. «Lo que nos une es la Patria y el país que nos da cobija. Hay que trabajar con todos y que hagan las cosas desde su Patria, que inviertan, desarrollen su labor y que cubran también sus necesidades aquí».

Tenemos que crear una cultura educativa para lograr que se erradique lo malo. Debemos fortalecer con nuestro accionar el trabajo integrado en todos los espacios posibles, expresó el dirigente partidista, quien llamó a las nuevas generaciones a que en ninguna circunstancia el egoísmo venza a la solidaridad.

La educación que necesitamos

Potenciar el desarrollo de niños, adolescentes y jóvenes más cultos, creativos, honestos, patriotas y con un gran compromiso social y una sólida formación de valores, está también entre las líneas de trabajo de la UJC y sus organizaciones estudiantiles, con el propósito de contribuir a ese desafío de la escuela cubana.

A ello también dedicó espacio el IV Pleno del Comité Nacional, que evaluó su atención al sector educacional. En tal sentido Olga Lidia Tapia Iglesias, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido, llamó a la organización a ser más activa en ese empeño de mejorar la calidad de nuestra educación, sobre todo en lo formativo.

Manifestó que cada organización debe cumplir con su funcionamiento hacia lo interno y asegurar la realización de cada proceso, con énfasis en la atención a los recursos humanos, la orientación vocacional, la forja de valores, los proyectos de vida individuales y colectivos, logrando que la palabra se convierta en acción.

Debemos colocar a la escuela en el centro del trabajo de la UJC, añadió la dirigente partidista, quien resaltó que con ello estaremos en mejores condiciones para conseguir realmente el avance que necesitamos en esta esfera, que es estratégica para los destinos de la nación.

El debate, luego del informe presentado por Yanetsy Rodríguez Sampson, miembro del Buró Nacional de la UJC, no pasó por alto asuntos vitales como la formación vocacional y orientación profesional, la continuidad de estudios, la enseñanza de la historia y la educación cívica, la necesidad de fortalecer el combate contra la subversión política e ideológica, así como la atención diferenciada a las carreras pedagógicas.

Asimismo se habló de las actividades concebidas para enaltecer la labor del maestro, del estímulo al diálogo y debate permanente para construcción colectiva de actividades y tareas más efectivas, el rechazo a las sustancias tóxicas y la contribución de los movimientos juveniles en el empeño de convertir definitivamente la escuela en el principal centro cultural de la comunidad.

Los máximos representantes de la Organización de Pioneros José Martí, la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media y la Federación Estudiantil Universitaria ahondaron en la necesidad de seguir logrando un protagonismo en las acciones que diseñan, y hacerlas, además, de forma atractiva para lograr consolidar los diferentes cambios emprendidos en el sistema educacional.

En el Pleno también se dialogó sobre el hecho de que en 2 516 centros educacionales la Juventud Comunista no cuenta con organizaciones de base, lo que crea un serio obstáculo a ese empeño; pero no se trata solo de crecer en estructuras y efectivos, urge también colocarse de verdad en la vanguardia y perfeccionar el trabajo allí donde sí están. Igualmente los integrantes del Comité Nacional reafirmaron como prioridad el trabajo con los jóvenes profesores en activo y los que ahora mismo están formándose.

Justamente, sobre el papel de la organización, Susely Morfa González expresó que se han venido diseñando, de conjunto con los ministerios formadores, una serie de acciones para lograr resultados en la labor ideológica desde la atención diferenciada de los comités de base de la UJC y por las estructuras estudiantiles, que buscan estimular la participación real, creadora y consciente de los niños, adolescentes y jóvenes.

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