Sin polvo en el alma

La juventud capitalina anda por varios espacios dando de su útil aporte. El Comité de Base de Juventud Rebelde también pone su empeño

Autor:

Juventud Rebelde

¿Quién dice que el cansancio mata las ideas? Pareciera todo lo contrario para un grupo de jóvenes periodistas y estudiantes, quienes apoyaron voluntariamente las labores constructivas que se desarrollan en el Hospital Docente Clínico Quirúrgico Joaquin Albarrán del municipio capitalino Plaza de la Revolución, como parte de la iniciativa que desarrolla su Comité Municipal de la UJC.

Aunque cada martes, jueves y sábado jóvenes militantes de La Habana se llegan a diversos lugares a contribuir en obras sociales, esta vez participaron integrantes del Comité de Base del diario Juventud Rebelde junto a los estudiantes de práctica en esa institución, y alumnos de los Institutos Politécnicos José Martí de Economía y Raúl Cepero Bonilla de Informática, del municipio 10 de Octubre.

Las labores de reparación de esa institución de salud, conocida como Clínico de 26, están siendo acometidas por la Cooperativa Materiales Proyectados (MAPROY), la cual reconstruyó otros centros de salud como el Hospital Materno Infantil de Diez de Octubre y el Hospital Ramón Pando Ferrer.

El entusiasmo y fortaleza de la joven brigada de apoyo facilitó el trabajo de los constructores, quienes laboran sin descanso para cerrar a tiempo la reparación de varios locales que se mantuvieron en desuso por casi veinte años. Tanto carisma, combinado con energía juvenil, impulsó la labor de los obreros, quienes se sintieron agradecidos por la pequeña, pero importante ayuda ofrecida.

El doctor Carlos Pérez, director del Clínico, expresó su satisfacción ante la presencia de voluntarios que respaldan los últimos toques en los salones de operaciones, rayos x y las habitaciones de descanso para los médicos de guardia. «Las reparaciones comenzaron hace tres meses y en ese tiempo hemos arreglado ocho salones. Además, se prevé recuperar antiguos sitios del hospital», aseguró.

La gastada pero certera frase «en la unión está la fuerza» fue una verdad que todos los presentes se llevaron a casa. Llenarse de polvo de pies a cabeza no representó suciedad ese día, sino esa inmensa pulcritud que da el trabajo útil.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.