JR Podcast: Los dilemas del cine joven

¿Malos o buenos temas? ¿Espacios para exhibir? ¿Fuentes de financiamiento? La producción audiovisual hecha por jóvenes, aún en tiempos en que con un celular pueden crearse pequeñas maravillas audiovisuales, van creciendo. A este tema y sus protagonistas, se acerca nuestro programa radial de esta semana

Autores:

Ana Isa Vidal Díaz
Milene Medina Martínez

Mucho se habla hoy del papel que tienen los jóvenes en los medios de comunicación y del buen trabajo que desarrollan. Sin embargo, las plataformas para mostrar sus proyectos son escasas, por lo que se han fomentado eventos donde el nuevo cine sea el protagonista.

Gran parte de quienes se forman  como futuros profesionales del audiovisual, encuentran en la convocatoria a la Muestra de Jóvenes Realizadores, del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficas (ICAIC), el sitio ideal para presentar sus trabajos, la mayoría de una altísima calidad y con el empleo de técnicas visuales novedosas.

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«Hay espacios que apoyan a los jóvenes realizadores como la Asociación Hermanos Saíz (AHS), el Festival de Cine de Camagüey, el Festival de Cine pobre, entre otros. Aunque me gustaría que existieran más eventos como la Muestra, con ese nivel de profesionalidad y exigencia», comenta Sisi Gómez, estudiante de quinto año de la Facultad de las Artes de los Medios de Comunicación Audiovisual (FAMCA).

Considera, además, que se le debería dar más protagonismo en la televisión al menos a los cortometrajes, que es principalmente el género desarrollado por los estudiantes de la FAMCA, por la falta de presupuesto para llevar a acabo grandes producciones.

Gleris Vallejo, también en su último año de la carrera pero en la especialidad de fotografía, considera que no influyen sólo los pocos espacios, sino también los temas e ideas que se propongan, porque algunos no responden a los intereses de la institución y, por tanto, quedan desechados.

«En mi caso me interesa mucho el cine de terror y proyectos como estos son pocos beneficiados por su contenido, ya sea por la presencia de escenas de muerte o de desnudo…», agrega Vallejo.

De más está decir que el cine es una industria, por ello necesita de recursos y equipos de alto costo a los cuales es difícil el acceso por parte de los jóvenes realizadores. Cómo encontrar financiamiento para sus proyectos es, entonces, una de sus preocupaciones recurrentes.

«Si es cierto que no hay una amplia gama de opciones para el cine joven, también es verdad que existen varias casas productoras independientes interesadas en los nuevos proyectos y, además, en sustentarlos», dice Yoandre Ballaster, también estudiante de FAMCA, quien nos explica además que, en la búsqueda de financiamientos, sus contemporáneos acuden a instituciones pero igualmente a embajadas, por ejemplo, donde crean productos acorde a su interés para adquirir el dinero.

Quienes que no vivimos de cerca el complejo mundo del audiovisual, observamos como en los últimos años existe una tendencia a producir videos clips de alta calidad, mientras que el cine ha pasado a un segundo plano. La razón, alegan nuestros entrevistados, puede ser debido a la brevedad de los clips, el menor empleo de recursos o por cuestiones de moda.

Los jóvenes somos actualmente los protagonistas de la gran pantalla y pretendemos hacer de esta industria, un espacio donde el público se identifique y se sienta a gusto con lo que consume, realizando productos que vayan más allá del cortometraje o del video clip. El comprometimiento y las ganas existen, solo resta un mayor apoyo institucional y la ampliación de las plataformas para exhibir lo creado.

 

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