Compromiso inmenso con la humanidad

El Contingente Internacional de Médicos Especializados en el Enfrentamiento de Desastres y Graves Epidemias Henry Reeve, en cuya membresía hay una notable presencia joven, recibió el Premio de Salud Pública Dr. Lee Jong-Wook, que entrega la Organización Mundial de la Salud

Autor:

Ana María Domínguez Cruz

Visten de blanco, se abrazan y aprietan la mirada. Cada vez que salen de Cuba saben que les esperan vivencias desgarradoras y momentos de tensión inigualables, pero aun así no temen. Son hombres y mujeres que llenan sus corazones con la gratitud allende los mares, con esa mano que toma las suyas y con esa sonrisa de agradecimiento, inolvidable, que guardan en su memoria para siempre.

Los 7 491 profesionales de la salud que integran el Contingente Internacional de Médicos Especializados en el Enfrentamiento de Desastres y Graves Epidemias Henry Reeve tienen muchas historias que contar.

Cada experiencia vivida en las misiones riesgosas en los 20 países en los que han prestado su ayuda solidaria podría ser un ejemplo más de que los especialistas de la salud cubanos tienen, ante todo, un compromiso inmenso con la humanidad.

De los 3,5 millones de personas asistidas en diferentes latitudes por los brigadistas de la Henry Reeve, unas 80 000 viven hoy gracias a esa asistencia oportuna que el Gobierno cubano ha garantizado donde ha hecho más falta desde su constitución el 19 de septiembre de 2005 por el Comandante en Jefe Fidel Castro.

Antes, en agosto de ese año, ofrecía el líder de la Revolución Cubana la atención de nuestros médicos para los necesitados en Estados Unidos luego del paso del huracán Katrina. El Gobierno norteamericano rechazó la propuesta, pero ellos, los valientes de las batas blancas, se mantuvieron dispuestos a estar donde se requiriera.

Hace 12 años fueron las inundaciones de Guatemala y el terremoto de Pakistán los motivos que convocaron a estos hombres y mujeres a poner sus conocimientos y su sensibilidad al servicio de los demás. Después le siguieron otras naciones, y más recientemente Perú, donde se encuentran muchos hoy prestando ayuda luego de las intensas lluvias.

Numerosos reconocimientos a nivel internacional avalan la labor ininterrumpida del Contingente Henry Reeve. La organización no gubernamental canadiense Ayudar a luchar contra el Ébola le entregó el Premio Amigos de la Humanidad en África por su presencia en la lucha contra ese flagelo, y en el 2015, la Conferencia anual de sindicalistas noruegos aprobó por unanimidad proponer como candidato al premio Nobel de la Paz a la Brigada.

Durante la 70 Asamblea Mundial de la Salud que tiene lugar por estos días en Ginebra, Suiza, la brigada recibió el Premio Dr. Lee Jong-Wook, que entrega la Organización Mundial de la Salud (OMS) en reconocimiento a la labor solidaria de nuestros profesionales en esta rama, y de manera especial a los más de 250 que enfrentaron el brote del virus de Ébola en África.

El ministro de Salud Pública cubano, Roberto Morales Ojeda, recibió el galardón. No es casual el reconocimiento, pues en cada uno de los integrantes de la Brigada Henry Reeve se multiplica el humanismo de la Revolución impulsado por Fidel.

El Premio de Salud Pública Doctor Lee Jong-Wook fue creado en homenaje a quien fuera director general de la OMS entre 2003 y 2006, año  de su fallecimiento.

Establecido en 2008 por iniciativa del Gobierno de la República de Corea, y con el auspicio de la Fundación Coreana para la Atención de Salud Internacional, el reconocimiento se le otorga a una o más personas, instituciones u organizaciones no gubernamentales que hayan hecho una aportación destacada en el campo de la salud pública. Entre los centros que hasta la fecha han merecido el Premio, sobresale la Federación Medicus Mundi, de España, en 2016.

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