«Playareros»... son playas, parecen basureros (+ Video)

Con la llegada de las vacaciones, la visita a los balnearios del país es la opción preferida, pero no siempre el solaz va de la mano de la higiene. Propóngase este verano ser un celoso amigo del medio ambiente. Cuide su (nuestro) litoral


1 de Julio del 2017 20:34:14 CDT

Una alfombra de latas y botellas vacías de cerveza, refresco y ron, recipientes usados de comida rápida, hojas de tamales y cuanta otra inmundicia pueda imaginarse, se extiende por los más de tres kilómetros de playa que van desde el Puente de Boca Ciega hasta El Mégano, en el límite con Tarará.

De la Estación de Policía de Guanabo hasta el antiguo puente de madera del río Itabo, donde termina Boca Ciega, hay otros tres kilómetros, y ocurre más o menos igual. Es un «espectáculo» bochornoso. Para verlo en todo su «esplendor», debe llegarse sobre las seis de la mañana, al amanecer, antes de que los trabajadores de Arentur encargados de limpiar la ribera comiencen la purga del «estercolero».

En los tres meses de temporada veraniega (junio, julio y agosto), los desperdicios dejados por los bañistas en la arena de las Playas del Este de La Habana, incluidas la Veneciana y Brisas del Mar, suman por día unos 30 metros cúbicos. Es probable que una cantidad similar se eche dentro del agua.

Sobre las nueve de la mañana, cuando los empleados de Arentur van terminando la faena, Guanabo, Boca Ciega, Santa María del Mar (Mi Cayito, El Atlántico y Tropicoco —Mar Azul—) y El Mégano parecen playas casi prístinas... Mas solo tienen un ratico para lucir así: con el arribo de los veraneantes y el transcurso del día, al caer la noche vuelven a parecer chiqueros.

De cubanos y extranjeros

Eugenio Rodríguez lleva 15 años trabajando en la limpieza de las playas del este de la capital. A pesar de que así se gana la vida (ahora, con el pago por resultados, gana unos 900 pesos mensuales), no se acostumbra a que de junio a agosto amanezcan cada día con tanta suciedad.

«Esto es un asco, sobre todo en las partes donde hay más cubanos, porque donde se concentran los turistas extranjeros siempre está limpio. Estos son incapaces de echar basura sobre la arena; se levantan, la depositan en los cestos y vuelven a coger sol o a meterse en el agua. Los nuestros, al contrario, tiran y tiran, y cuando se van dejan una “pudrición”».

Todos los trabajadores de Arentur con los que conversó este diario y se ocupan de estas faenas, piensan igual. «Es un asunto de cultura», dice Yesel Hernández, quien junto a Eugenio y Leoneski Bravo se encargaba de la limpieza del tramo de Mi Cayito al amanecer del pasado lunes, cuando periodistas de JR estuvimos por allí para recorrer más de siete kilómetros de balneario y observar de primera mano, sin ningún intermediario, cómo despierta después de un domingo de verano.

Una treintena de personas se ocupan del aseo matutino de las Playas del Este. Divididos en dos brigadas (una labora desde la desembocadura del río Itabo hasta El Mégano y otra desde Boca Ciega hasta Brisas del Mar), parecen hormiguitas laboriosas recogiendo latas, botellas, plásticos, papeles, cáscaras de fruta, desechos de comida elaborada...

Solo en el tramo de Santa María a El Mégano acopian cada mañana de verano hasta cuatro carretas, un voluminoso amasijo de despojos que se evacua en el vertedero de Campo Florido, lejos de la costa.

Foto: Roberto Garaicoa Martínez

De sol a basura

Roberto Lázaro Benavides, el obrero de Arentur que saneaba el área de playa frente al hotel Atlántico, fue enfático sobre la situación higiénica que deja el bañista al terminar el día.

«A nosotros se nos está abasteciendo con lo necesario para la limpieza. Hay nailons, cestos, medios de trabajo, tractores, carretas, combustible y un personal que trabaja día a día, desde antes de que salga el Sol hasta las nueve de la mañana o más tarde, pero los cubanos no ayudan, tienen los cestos casi al lado, ¡porque esto está lleno de cestos!, pero nada, todo para el piso. Creo que es necesario enseñar, dar cultura... No sé, pero hay que hacer algo».

Danis Díaz Laborut, jefe de la brigada que limpia en Santa María y El Mégano, y a quien encontramos sobre una carreta, vertiendo sacos repletos de basura que le alcanzaban sus compañeros, comentaba que además de arrojar desperdicios, los bañistas arrancan ramas a las uvas caletas y otras especies para «sembrarlas» en la arena y así improvisar sombrillas y toldos para protegerse de la radiación solar.

El piso del vehículo estaba lleno de palos y los laterales también. Deben ser cientos los metros cúbicos de ramas que se cortan a los árboles cada verano, dañando de forma considerable esa vital protección de la playa, lo que a su vez incrementa la erosión, afecta la flora y fauna local y disminuye, aún más, la capacidad de regeneración ambiental de la zona.

La letra con...

Las playas del este están sometidas a una extraordinaria carga humana. Según datos a partir del trasiego de pasajeros, los domingos acuden unas 500 000 personas, informaba Carlos Rudy Santos, responsable de Arentur en el principal balneario capitalino y a quien visitamos sin anuncio previo, con el fin de confirmar algunos datos.

Fuimos con cierto prejuicio, porque «últimamente» a funcionarios empresariales y estatales parece que se les hace difícil atender a la prensa si no se cumple un largo y burocrático proceso. No fue así. En las instalaciones se nos recibió de forma rápida, amable y eficiente. Y con absoluta transparencia.

El directivo nos explicó que en la limpieza de las playas intervienen más de 30 trabajadores, un número que crece en las vacaciones. Todavía no han podido completar todas las contrataciones previstas, pero confiaban en hacerlo antes de que terminara junio: «Las remuneraciones no son bajas; el pago por resultados puede superar hasta los 900 pesos mensuales».

El saneamiento comienza sobre las 6:00 a.m. y termina alrededor de las 9:00 a.m., tras lo cual un grupo de empleados se queda en las áreas hasta que avanza el día.

Sobre las indisciplinas sociales, Santos informaba que, entre otras, y además de arrojar desechos sobre la arena a pesar de que hay suficientes cestos, los bañistas los rompen y hasta los utilizan como soportes para improvisar toldos y hasta como porterías para jugar fútbol.

Preguntado sobre las acciones institucionales para persuadir, educar y enfrentar estos hechos, explicó que durante todo el año, pero más en estos meses, hay una activa participación de la Policía y de los inspectores, pero los primeros se concentran en mantener el orden y enfrentar otras indisciplinas, ilegalidades y delitos, y los segundos se ocupan más de los servicios gastronómicos que se brindan a la población.

«En los años 90 había inspectores para alertar y multar a los bañistas por arrojar y dejar basura en la arena y maltratar los bienes y medios públicos puestos a su disposición. Ya no es así, pero hace falta hacerlo».

Nos vamos, pero regresamos

Durante dos semanas, debido a las lluvias de inicio y mediados de junio, habíamos aplazado la «expedición» por las playas del este para verificar in situ y por nuestra propia cuenta, cuánta basura dejan los bañistas en la arena de un domingo para lunes. El fin de semana pasado, sin embargo, hubo Sol radiante... Ya contamos lo que vimos.

Nuestro objetivo era alertar, porque ahora empieza el apogeo de las vacaciones, sobre la necesidad de mantener una adecuada limpieza en estos lugares, que además de ser espacios multitudinarios de esparcimiento, representan ecosistemas sumamente frágiles, muy vulnerables al cambio climático.

Tres son las conclusiones que nos trajimos de la visita. La primera, que, contrario a lo que tradicionalmente se dice sobre la falta de contenedores de basura y problemas en la limpieza por parte de las entidades estatales, este año hay suficientes cestos y una organización del trabajo potencialmente eficaz. Al menos así es en el inicio de temporada.

Habrá que ver si esas condiciones podrán mantenerse durante julio y agosto, incluyendo respuestas ágiles en la disponibilidad de cestos, con la reparación rápida o reabastecimiento de los que sean dañados o destruidos por la indisciplina ciudadana y también por el efecto de los elementos naturales.

Segunda conclusión: las playas del este sufren una carencia abrumadora de sombrillas fijas (como las de tronco y guano). Sería prudente dotar al balneario de suficientes de estas, tanto para que la población pueda protegerse de la exposición prolongada a la radiación solar, como para cuidar la flora local, que está siendo despojada de ramas para improvisar con ellas sombrillas y toldos.

Saque usted sus propias conclusiones. Foto: Roberto Suárez

La tercera y última conclusión que sacamos del recorrido es la necesidad de establecer un sistema de inspección y control que persuada, eduque y, si es necesario multe, a quienes arrojan basura en la arena y en el agua, y violan otras normas de salubridad y comportamiento elemental de la vida civilizada.

Cultura. Nos falta mucha cultura. Es una tarea larga y continua de enseñanza, instrucción, educación.

Por lo pronto, nosotros haremos algo. Un grupo de jóvenes de nuestra Editora, liderados por el comité de base de la UJC, planifican ir alguno de estos domingos para Mar Azul, donde están acudiendo un gran número de vacacionistas, y allí recoger basura, echarla en los cestos y conversar con los bañistas sobre la necesidad de depositar esta en los contenedores.

A pesar de las pancartas educativas (las que también resultan dañadas), las playas del este de La Habana son muy agredidas. Decenas de metros cúbicos de residuos se echan sobre la arena y dentro del agua por los bañistas.

Hay amores que matan. Foto: Roberto Suárez

Con el amanecer, los trabajadores de Arentur inician la limpieza. Foto: Roberto Suárez

Además de arrojar desperdicios, los veraneantes arrancan ramas a plantas de uva caleta y otras para improvisar toldos. Son tantos los palos, que llenan los pisos de las carretas y los laterales. Foto: Roberto Garaicoa Martínez

Foto: Roberto Garaicoa Martínez

Foto: Roberto Suárez

 

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    1. 1

      Carlos Alberto - 2 de Julio del 2017 9:26:49 CDT

      Donde estan Nuestros Vigilantes de la Playa..?/ En nuestro triste caso...La Poblacion cubana( en su mayoria con menos de cuarenta an/os) carece de cultura Medioambiental. Basta de eslogans y propaganda que ni siquiera le prestan atencion Hay que tomar medidas Punitivas,solo asi habra mas respeto tanto en la sanidad de las playas como en las ciudades y Mas Salud.

    2. 2

      Avileño.cu - 3 de Julio del 2017 7:33:22 CDT

      Multas,cestos,vigilancia y mas multas son las únicas maneras de solucionar esto, la conciencia a demostrado no funcionar.

    3. 3

      R GC - 3 de Julio del 2017 8:40:56 CDT

      tengo una duda, ¿ya no se ponen multas, de esas que duelen mucho en el bolsillo? si no cuidamos nosotros los extranjeros mucho menos, se debe multar, bien multado tanto a nacionales como a extranjeros, ya en los cayos (Jardines de ...) no hay estrellas de mar, así se seguirá afectando nuestra isla y en lugar de un lugar para turismo será un basurero

    4. 4

      A - 3 de Julio del 2017 9:04:22 CDT

      Es la pura verdad, las playas cubanas están llenas de basura. Y me parece bien que existan grupos para la limpieza de las playas, pero hay algo muy importante también en que pensar y tomar medidas: ¿DONDE ESTAN LOS LATONES DE BASURA? , es la pregunta que se hacen los playeros, ya dejárselo a su conciencia no es la solución. Yo estoy segura que si hubiera bastantes latones cerca de la playa, la gran mayoría de las personas echaría los desechos en los cestos y no en la arena.

    5. 5

      A - 3 de Julio del 2017 9:05:00 CDT

      Es la pura verdad, las playas cubanas están llenas de basura. Y me parece bien que existan grupos para la limpieza de las playas, pero hay algo muy importante también en que pensar y tomar medidas: ¿DONDE ESTAN LOS LATONES DE BASURA? , es la pregunta que se hacen los playeros, ya dejárselo a su conciencia no es la solución. Yo estoy segura que si hubiera bastantes latones cerca de la playa, la gran mayoría de las personas echaría los desechos en los cestos y no en la arena.

    6. 6

      Loly - 3 de Julio del 2017 10:05:13 CDT

      Ayer fui a la playa y vi todo esto que exponen aquí, no es menos cierto que ¿Donde están los latones de basura?, ¿Donde están los vigilantes? Con que no es Justificación, por no haber latones ó Vigilantes, porque en la misma CAJA O JABA donde usted lleva la cerveza, cuando usted termina puede echar la basura y llevarla a donde este el tanque. Esto ya es una MODA tener la playa sucia, las calles sucias, todo sucio, ahorita nuestro país se convertirá en un Vertedero. Porque en las Escuela Secundaria los sábado no cogen a los muchachos para hacer Trabajo Voluntario en la Cuadra de la Escuela o un Parque y eso los enseña. Cuando usted haga esto, los muchachos no arrojaran más basura ni en la calle, ni en la playa. Esto es una educación que le vas dando desde pequeños. Yo quisiera que ustedes viera cuando salen de la escuela y van a alguna cafetería que le quede cerca, si se comen un dulce dejan el papel en la acera, si se comen la pizza la misma historia, un refresco, la lata va para la calle. Aquí en el Pan de Paris de 26 y Kohly eso es todos los días, los muchachos por la noche se pasan la noche tomando cerveza y dejan las botellas tiradas en el garaje, cuando usted va a parquear para abastecer el carro de combustible, no puedes pasar por todas las botellas que están en la calle.

    7. 7

      Nor1 - 3 de Julio del 2017 10:46:47 CDT

      lo dicho, la educacion ya es hora de que transite por la multa que duela. es la unica manera. tambien deben agregarse las condiciones para que no se destruyan los arboles, es decir, donde poner la hamaca, donde resguardarse del sol. vivo en la isla y aca las playas no son mejor tratadas y peor aun, nadie que retire el sargazo que se acumula en ella y se pudre que parece cienaga. si no me creen visiten la playa paraiso, punta piedra ni que decir, y hasta la famosa bibijagua. muchas gracias.

    8. 8

      cubana - 3 de Julio del 2017 11:57:35 CDT

      Solo con multas las personas entenderan y cuidaran lo que tenemos, ya no basta con educar y volver a tratar de educar, se han perdido buenas costumbres, no solo las playas tienen basura, usted va al teatro y tras la funcion el piso esta lleno de latas de refrescos y estuches plasticos de golosinas.

    9. 9

      Mártivarela - 3 de Julio del 2017 15:40:47 CDT

      Estimados “Varios autores”: la educación es la esencia de las esencias de un país. Es la que instruye, y siembra valores y buenos sentimientos en la conciencia de los estudiantes. Es la que ilumina el camino de la perfectibilidad. Es la responsable de custodiar el acervo cultural de la república. La educación esculpe la personalidad de nuestros educandos, haciéndolos mejores personas. Ella se encarga de formar generaciones que respondan a intereses altruistas y a ideales relacionados con la paz, la ecología, la patria, la independencia, el respeto a los héroes, a la naturaleza y a todos los seres vivos. Los pueblos más educados serán los más felices, los más virtuosos, y los más preparados para promover de una u otra forma el desarrollo sostenible y la conservación del entorno. Ahora bien, ante una agresión cotidiana al medio ambiente como la descrita en este artículo es inadmisible no tomar las medidas pertinentes, por lo que la responsabilidad mayor recae en el gobierno local y en las instituciones estructuradas para inspeccionar e imponer multas a los transgresores de la legalidad vinculada, en este caso, con el respeto a la salud marítima y el cuidado al entorno de nuestras playas. El bañista que ensucie o maltrate el ecosistema hay que sancionarlo con multas progresivas, o sea que, aumenten su valor numérico a partir de la reincidencia. Para lograr éxito en esta empresa es necesario formar a un cuerpo de inspectores incorruptibles encargados de velar porque se cumpla lo normado con respecto a la disciplina social; y además garantizar una logística, que responda al interés de la sanidad ambiental: uniformes, talones de multas codificados, celulares con cámara fotográfica, cestos de basuras, sombrillas campestres, una computadora con su operador que controlará todo el trabajo de inspección... Puedo asegurar que el dinero que se acumulará debido a las numerosas multas servirá para sufragar la inversión al respecto, y para obtener un excedente monetario para salarios y perfeccionamientos. La situación caótica que amanece en las playas del Este de La Habana constituye un desprestigio para las instituciones vinculadas con las violaciones sociales. De no tomarse las medidas pertinentes, el próximo año leeremos un artículo periodístico muy parecido al de hoy. Quiero dejar bien claro, que la denigrante situación relacionada con las playas de Guanabo es fruto de una falsa política institucional, de brazos cruzados, frente a las consuetudinarias e invasivas transgresiones de la población.

    10. 10

      cristobal - 3 de Julio del 2017 22:37:03 CDT

      pueden poner todas las multas que quieran que si no hay una buena educacion las playas seguiran sucias.hay que educar a las personas,no multarlas..

    11. 11

      Jesus - 4 de Julio del 2017 7:45:30 CDT

      Saludos, aquí en la Florida está prohibido en la arena consumir bebidas alcohólicas incluyendo la cerveza. Tiene q haber control policial y cestos de recogida de basura. Las cervezas se consume en las cafeterías y bares a todo lo largo de la playa.

    12. 12

      Oscar Ramos Isla - 4 de Julio del 2017 10:21:57 CDT

      Poner multas a los que botan basura en las playas. No vender productos que puedan contaminar por largo tiempo el ecosistema.

    13. 13

      DC - 5 de Julio del 2017 14:35:47 CDT

      Empezar diciendo que el primer necesitado de cultura es el propio gobierno, que tiene nuestros vecindarios llenos de fosas y basura, señores uno piensa como vive y eso se nos ha inculcado, para el cubano vivir rodeado de basura es normal si se nos a acostumbrado a vivir como cerdos rodeado de ella. Es cierto que esto debe llegar a su fin, es cierto que debe multarse a quien arroje basura al suelo pero primero den las herramientas y el ejemplo. Cuando se nos brinde un ambiente adecuado libre de contaminacion, cuando se nos den las herramientas necesarias, porque a diferencia de los autores de este articulo yo no he visto esa inmensa cantidad de cestos, cuando la higienizacion se realise de manera general en Cuba entonces podra exigirseles a lo ciudadanos que mantengan la limpieza mientras tanto no queda mas remedio que recoger cada dia los desechos que se seguiran arrojando en nuestras playas. Por cierto suerte encontrando mas mano de obra, no se a quien se le ocurre decir que 900 cup = 36 cuc al mes no es una remuneracion baja, definitivamente no vive en Cuba!!!

      A pesar de las pancartas educativas (las que también resultan dañadas), las playas del este de La Habana son muy agredidas. Decenas de metros cúbicos de residuos se echan sobre la arena y dentro del agua por los bañistas. Foto: Roberto Garaicoa Martinez

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