Consejos para niños que leen periódicos

Y si en este preciso instante a usted le fuera obsequiada la oportunidad de volver a ser un niño o una niña

Liudmila Peña Herrera
digital@juventudrebelde.cu
15 de Julio del 2017 22:26:27 CDT

Si en este preciso instante a usted le fuera obsequiada la oportunidad de volver a ser un niño o una niña, y —para mayor suerte suya— encontrara en los periódicos la información de que hoy se celebra su día, ¿qué regalo, qué deseo pediría? Piénselo detenidamente.

Seguro no exigiría que le soltaran la mano para irse a saltar y corretear por todo el parque, por aquello de «para que duren más los zapatos». Tampoco querría sentarse en la yerba, porque pican las hormigas y se llena la ropa de mugre; o hacer paradas de mano por la posibilidad de romperse un hueso o buscarse un buen chichón.

Con esa estatura suya y la experiencia adquirida durante cada uno de los días de los niños en que ha intentado que sus hijos lo disfruten —junto a la práctica de sentarse permanentemente frente a una calculadora (ya sea mental o digital) para solucionar las necesarias cuentas que esa jornada demanda— probablemente no pediría que le regalaran el cachorrito prometido el año pasado, ni que le dejaran estar un poco más frente a la jaula de los leones.

Creo que la lista de los deseos que usted anotaría, quedaría, según sus propias experiencias, más o menos de esta forma:

1. Que alcance la malta y los termos no vengan «bautizados».

2. Que no vendan las mismas galletas dulces de bajo costo de siempre y que no estén revendiendo lo que se debe ofertar con suficiencia (sorbetos, chupa-chupa, caramelos de buena calidad, galleticas de soda o con crema). O sea, todo lo que a veces se pierde hasta de las tiendas recaudadoras de divisas.

3. Que haya sombra en los parques infantiles y no sea necesario pasarse el día haciendo colas para montar en los aparatos eléctricos o para comprar helado (teniendo que estar al lado de los padres, como si uno fuera un cupón para que les vendan).

4. Que los vendedores por cuenta propia —y a veces ilegales— de pelotas inflables (con las que uno solo sueña, porque cuestan de 3.00 CUC para arriba) y los carritos de 1.00 CUC que «vuelan» de las tiendas, pidan prestada la vergüenza y no les restrieguen los juguetes en la cara a los niños para que empiecen a gritar, sobre todo si los padres no tienen presupuesto contra el desparpajo.

Y por último, aunque no menos importante:

5. Que a mis padres no se les ocurra ponerme otra vez aquella ropa de última moda, pero tan calurosa e incómoda que no pude jugar a mis anchas ni recostarme a un tronco ni tirarme en el suelo, como los otros muchachos.

En fin, si le dieran la posibilidad de ser «chiquito», o «chiquita», y le prometieran que todo lo que pida hoy se le va a cumplir, como si en el Día de los niños llegara el hada madrina, usted también hablaría de magos y payasos —vamos, ¡que no todo puede tratarse de la economía!— de tesoros escondidos, de concursos de disfraces, de competencias deportivas, acampadas familiares o viajes a la playa. A lo mejor hasta preferiría la piscina.

Puede ser que me equivoque, y usted haya tenido en mente otras pretensiones. Quizá sus experiencias hayan sido mejores que las de muchos adultos que sirvieron de ejemplo e inspiración para toda esta plática. Si es así, ¡mejor!, maravilloso. Eso indica que se puede, y que el Día de los niños es de ellos, para que brinquen, se diviertan, socialicen y vuelvan a casa con nuevas aventuras.

Si estuve en lo cierto, entonces ojalá que el próximo año los «niños grandes» que leen este periódico puedan contar historias diferentes que sirvan de sustento para otra crónica de domingo.

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    1. 1

      e.berger - 16 de Julio del 2017 10:16:41 CDT

      de verdad que me gusto mucho el escrito, ahora lo que no me gusta es que tengo una niña de 11 años y para sacar un campismo o pasadia es como enfrentar a Teofilo, es una batalla que parece que siempre vas a perder, entre las colas y las coleras, es el cuento del nunca acabar, tuve la opcion de llevarla a la piscina del Hotel de mi ciudad PInar del Rio y para mi sorpresa cuando llamo para saber por el cover, me informan que es de 15 cuc por persona y el menor la mitad, de esos 15 consumes 12, pero pienso mi esposa, la niña y yo son 37.5cuc es decir 937cup, por un dia UAOOO, esta durisimo para un trabajador de este pais, es verdad que tengo para consumir 29cuc, pero por favor, hasta cuando, para quien es este pais, adonde fue a para la frase etsa es una revolucion de los humildes y para los humildes, o ahora la frase es esta revolucion es para los que hacen negocios en la calle.

    2. 2

      Dalia - 17 de Julio del 2017 6:55:03 CDT

      Me gustó mucho este escrito, tanto que no pude dejar de comentarlo. Felicidades!

    3. 3

      lbl - 17 de Julio del 2017 14:58:58 CDT

      me gustó el comentario, es muy cierto, pero si volviera a ser niña nuevamente, correría más, jugaría más y fuera más desobediente.

    4. 4

      cmi - 17 de Julio del 2017 15:18:02 CDT

      Liudmila muy certero y lindo su escrito,es la viva estampa de lo que nos ha sucedido y sucede a todos,hoy por hoy es un problema celebrar una fecha ya sea con los niños o jovenes,porque todo cuesta y se hace muy difici.

    5. 5

      nilien - 17 de Julio del 2017 16:43:13 CDT

      Me gustaría volver a ser niña,solo si pudiera vivenciar mi niñez, porque hablando claro estos son otros tiempos......ahora existen muchas diferencias,desde la mochila para ir a la escuela hasta la libreta...y ni hablar de un parque de diversión particular donde dejas el salario de 3 meses...Por favor!Pero en fin...creo que a cada rato deberíamos de hacer cosas de niños.¿No creen?

    6. 6

      manolito1386 - 19 de Julio del 2017 11:17:40 CDT

      Bella infancia, finales de los 80 inicios de los fatídicos 90, sin cel. con la chivichana, en el parque con los apagones muchas veces hasta las 12 y la 1 durmiendo en una colchoneta, bañándome en cuanto lugar había agua y estaba limpia, comiendo frutas a lo natural, retozando, jugado trompo, bolas, empinando barriletes, comiendo, tomando de todo lo que aparecía era una máquina de derrochar energía , ágil , vigoroso, inquieto , rápido como tigre , vacacionando en diferentes lugares cuando aún se podía , edad dorada verdad…..

    7. 7

      maricela - 19 de Julio del 2017 17:01:11 CDT

      Excelente artículo, me gustó muchísimo ver esta fecha desde otra perspectiva, la de los adultos... manolito coincido con usted... bella infancia tuve finales de los 80s y fatídicos 90s.

      Niños Foto: Juventud Rebelde

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