No hubo compasión para Yaguajay - Cuba

No hubo compasión para Yaguajay

Por el deterioro de las condiciones del tiempo, al cierre de esta edición aún era imposible cuantificar objetivamente todos los daños ocasionados por Irma en la provincia de Sancti Spíritus

Autor:

Lisandra Gómez Guerra

Para la provincia de Sancti Spíritus las horas de la noche del viernes y la madrugada del sábado resultaron infinitas. Lluvias a intervalos y fuertes rachas de viento estremecieron casi todos sus rincones. Mas, el de peor suerte fue el municipio de Yaguajay, ubicado en la costa norte del territorio.

Cuando el día se espabiló y las miradas indiscretas buscaron entre las rendijas de las puertas y ventanas, los asombros coincidieron al descubrir un poblado marcado por las huellas de una fuerza arrolladora que provocó derrumbes parciales y totales de techos en viviendas y otros inmuebles, afectaciones significativas a la agricultura, caídas de postes eléctricos e interrupción de casi todos los viales de acceso a esa localidad.

Muchas fueron las manos puestas en la cabeza al observar cómo la Casa de Cultura, el cine América y la fábrica de bloques perdieron sus techos; y cómo el estadio municipal de béisbol fue despojado de sus particularidades identitarias.

Mensajes mediante celulares llegaron de una punta a la otra para dar aliento, informar que se estaba bien o, para contar cómo el río Máximo atraviesa al medio, como un mar, el poblado de Yaguajay.

Lo más llamativo ha sido, en un recorrido preliminar bajo la lluvia, los severos daños en el fondo habitacional, evaluado en el 40 por ciento de regular y mal.

Igualmente, se lamentan las laceraciones a varios centros educacionales, instituciones del deporte y entidades gastronómicas.

Significativa resultó la experiencia de los pobladores del reparto Revolución en la protección de los techos de sus viviendas, la mayoría de los cuales sobrevivieron a los fuertes vientos a pesar de ser de consistencia ligera.

Las fuertes rachas de viento y la incesante lluvia también generaron violentas crecidas de ríos y arroyos y no pocas inundaciones en zonas bajas.

Ninguna de las comunidades yaguajenses escapó de las rachas de 200 a 240 kilómetros por hora que estremecieron esa zona norte espirituana.

El resto de Sancti Spíritus también se estremeció

No tan devastadora es la imagen de la ciudad del Yayabo. Mas, sí sus vías exhiben innumerables postes eléctricos y árboles que obstruyen el paso.

El emblemático río que nombra a la ciudad cabecera se desbordó de sus riberas, al rozar los límites de la Casa de la Guayabera, y cerca de 2 000 líneas telefónicas quedaron incomunicadas.

Toda la provincia se mantiene aislada del Sistema Electroenergético Nacional, por lo que se han puesto en funcionamiento los 408 grupos electrógenos para ofrecer servicios a los centros indispensables en situaciones de desastre. Se sabe que su restablecimiento demorará unas cuantas horas por la severidad de las averías.

Pero aunque las precipitaciones siempre llegan como «agua bendita» a Sancti Spíritus, todavía han sido insuficientes: el territorio se encuentra al 24 por ciento de llenado de su capacidad total.

Justamente, la Zaza, el mayor acuatorio del país, solo posee 222 millones de metros cúbicos de agua, lo que equivale al 22 por ciento.

Igualmente, territorios como Jatibonico y Trinidad cuentan con afectaciones sustanciales en instituciones significativas para sus respectivos patrimonios.

Las más de 117 610 personas protegidas en los ocho municipios espirituanos han agradecido la asistencia recibida tanto en los centros de evacuación como en las viviendas.

A pesar del silencio, provocado por la falta de electricidad, se ha insistido por las diferentes vías de comunicación en ganar disciplina, pues la obstrucción de accesos como la carretera Sancti Spíritus-Trinidad, por el crecimiento del río Agabama, puede generar situaciones de desesperación.

Sin embargo, cada zona de defensa cumple con las medidas establecidas para enfrentar fenómenos como el huracán Irma, por lo que en Sancti Spíritus se respiran aires de fuerza para levantarse cuando la lluvia cese y volver a construir una provincia pintoresca, parsimoniosa y espiritual como siempre ha sido en su añeja historia.

El poblado de Yaguajay sufrió la crecida del río Máximo y fue el más duramente azotado en esta provincia por los vientos de Irma. Fotos: Tomadas del semanario Escambray

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