Nuevo experimento para los porteadores privados en La Habana

Más de 6 119 titulares de licencia que ofertan servicios en yipis, autos, paneles y microbuses con capacidad entre cuatro y 14 plazas participarán de un experimento en la capital que busca perfeccionar el trabajo por cuenta propia y reordenar la transportación de pasajeros

Autor:

Yuniel Labacena Romero

Como parte del perfeccionamiento del trabajo por cuenta propia y el necesario reordenamiento de la transportación de pasajeros que brindan los porteadores privados en medios automotores, se aprobó la realización de un experimento en La Habana, en el que participarán 6 119 titulares de licencia que ofertan servicios en yipis, autos, paneles y microbuses con capacidad entre cuatro y 14 plazas.

Marta Oramas Rivero, viceministra de Transporte, explicó a la prensa que esta prueba —que entrará en vigor a partir del próximo 8 de octubre— prevé ordenar el servicio de transportación de pasajeros en un sistema de 26 piqueras con 23 rutas asociadas, lo cual fue dispuesto por el Consejo de Administración de la capital.

«Para aplicar este experimento se tuvieron en cuenta los reclamos del pueblo en cuanto a calidad, precios y estado técnico de los medios que se utilizan, así como las desviaciones en el uso del combustible. Su objetivo es buscar un equilibro entre los intereses del pueblo, de los transportistas que deseen participar en la experiencia y los del Estado y el Gobierno», refirió.

«En estos momentos existen 14 rutas y 18 piqueras que están funcionando. Las primeras de ellas desde el 15 de mayo del pasado año. Todas se han monitoreado para conocer de las preocupaciones de la población y así ajustar lo más que se pueda el experimento para cuando se ponga definitivamente en práctica a partir del 8 de octubre», señaló.

Oramas Rivero destacó que en esas piqueras y rutas brindarán servicios las empresas estatales, las cooperativas y los porteadores privados. Se trata, dijo, de sistemas de gestión diferentes, pero todos con el propósito de brindarle el mejor servicio a la población.

El precio del servicio será de cinco pesos por pasajero para tramos de hasta ocho kilómetros, y los vehículos estarán debidamente señalizados con una pegatina que visualice la ruta autorizada y la delimitación de sus tramos y precios.

Para los transportistas

Para los transportistas son varias las novedades que trae el experimento. Según Oramas Rivero se fija la obligación de un consumo mínimo anual de combustible de acuerdo con el tipo de medio y su capacidad, distribuido por meses y que debe ser adquirido por tarjeta magnética, con un precio de venta por litro de: diésel-2 CUP, gasolina de motor-10 CUP, gasolina regular-13 CUP y gasolina especial-16 CUP.

Los titulares que decidan participar en el experimento tienen que abrir cuentas bancarias asociadas a una tarjeta magnética para la realización de las transacciones de pago con las entidades estatales.

La experiencia contempla, además, la posibilidad de adquirir herramientas, partes y piezas en correspondencia con la disponibilidad, a precios iguales a los minoristas menos un 20 por ciento de descuento, dijo la Viceministra, quien añadió que aunque no existe un mercado mayorista se concibe desde el Plan de la Economía la planificación de los recursos más gastables como neumáticos y baterías; mientras que el Ministerio de Transporte desarrolla un plan de habilitación de más de 30 talleres a los cuales tendrán acceso los porteadores privados de forma organizada.

Añadió que otros de los aspectos que se consideran es el de operar libremente por la ruta asignada, sin necesidad de permanecer en la piquera.

Precisó que los titulares de licencia que no deseen participar en el experimento y soliciten acogerse al servicio de taxis libre laborarán bajo el principio de oferta y demanda y estarán obligados a consumir un mínimo de combustible, comprado por tarjeta magnética, al precio minorista, según el tipo. «El taxi libre no puede interferir ni gestionar pasaje en las rutas asociadas a este sistema», destacó.

Explicó que quienes no concurran a la primera convocatoria para el inicio del experimento serán citados nuevamente, y en caso de no presentarse se les suspenderá la licencia por 90 días. Si en dicho plazo se presenta voluntariamente, queda sin efecto la suspensión y se renueva la autorización; en caso contrario, transcurrido dicho término se procede a la cancelación.

«Las tres modalidades de servicio son excluyentes, nadie interfiere en la otra. El de los porteadores privados es un servicio complementario, alternativo y necesario del cual hoy no podemos prescindir porque la demanda en los servicios de transportación está insatisfecha», detalló la Viceministra.

«A los cuatro meses del inicio del experimento, y en correspondencia con sus resultados, se extenderá al resto de los transportistas privados de la capital y a las provincias de Artemisa y Mayabeque; después al resto del país», precisó.

¿Y los tributos, qué?

En relación con los tributos de quienes participan en el experimento se explicó que se tuvo en cuenta el tipo de vehículo y sus condiciones para la explotación, piqueras, rutas, la base contractual, los índices de explotación, indicadores económicos financieros, insumos gastables, como combustible, neumáticos, baterías…, así como los estudios de las declaraciones juradas de los contribuyentes.

Vladimir Regueiro Alex, director de Política Fiscal del Ministerio de Finanzas y Precios, explicó que se elimina la exoneración del pago de impuestos, en esta forma de gestión, como en el resto, por la contratación de hasta cinco trabajadores, y a su vez, se ajusta la base imponible mínima para el pago de este impuesto, cuyo tipo impositivo continúa siendo del cinco por ciento.

Añadió que para el pago anual, mediante declaración jurada, se prevé reconocerles a los trasportistas privados el ciento por ciento de los gastos de combustible que consuman por tarjeta magnética, unido a otros gastos propios de la actividad. A los titulares de licencia se les exigirá una certificación del combustible consumido mediante tarjeta magnética emitida por Fincimex, como justificante para el pago de sus impuestos.

Regueiro Alex destacó que se establece una categoría índice de ingreso bruto por litro. Ello implica que se mide cuánto ha generado de ingreso cada litro de combustible. Ello influirá en el pago del impuesto sobre los servicios que mensualmente tiene que realizar.

El directivo explicó que también se establecen bonificaciones en el pago de impuesto al cierre del año para quienes cumplan determinados requisitos: que el valor de los ingresos que se declare sea superior en al menos dos por ciento al que resulta de aplicar los índices de ingresos brutos por litro, no haber tenido infracciones ni incumplimientos de otros tributos.

Añadió que se realizó la actualización de las cuotas mínimas mensuales para esta actividad en el experimento de la capital, que serán de entre 500 y 700 pesos.

 

 

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