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Mantener el estilo de trabajo en las transitarias, para que no haya marcha atrás

Ha sido un mes intenso, donde afloraron potencialidades insospechadas y en las que debe tocarse fondo porque Cuba lo merece. Así se razonó este viernes, desde el Palacio de la Revolución, durante un encuentro del Primer Ministro de la República, Manuel Marrero Cruz, con representantes de las empresas de paqueterías

Autor:

Alina Perera Robbio

«Nosotros consideramos que se ha hecho un intenso trabajo durante este mes», expresó en la mañana de este viernes, desde el Palacio de la Revolución, el Primer Ministro de la República de Cuba, Manuel Marrero Cruz, en la reunión con representantes de las empresas que tienen como objeto social la recepción y distribución de la paquetería que llega a la Isla desde otras latitudes, con destino a las personas naturales.

El lapso que va del 20 de septiembre al 20 de octubre, fue definido por el Jefe de Gobierno como «un mes de reorganización», «de buscar métodos diferentes, de buscar mayor efectividad; y tal es así, que en treinta días se han distribuido un millón 215 794 bultos, con más de treinta días (de antigüedad). Eso es el 95 por ciento del total de los bultos que teníamos atrasados».

«Cuando digo que se ha hecho un buen trabajo —y creo que hay que reconocerlo—, es que lo que se ha distribuido en estos treinta días equivale a lo que se distribuía, en años anteriores, en seis meses», explicó Marrero Cruz en el intercambio que también estuvo presidido por el viceprimer ministro, Jorge Luis Tapia Fonseca, y por el titular de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila.

En la jornada que forma parte del seguimiento que la dirección del país hace al funcionamiento de las empresas de paquetería —que también son conocidas como «transitarias»—, el Primer Ministro comentó que lo logrado durante este último mes, ofrece «varias lecturas: una, lo poco que valorábamos esta actividad, la poca prioridad que le dábamos, lo poco que nosotros nos percatamos de la oportunidad, y el potencial que tiene esta actividad, ya hablando desde el punto de vista económico».

Otra reflexión que en opinión de Manuel Marrero Cruz se deriva de haber asumido con intensidad todo lo que las «transitarias» tenían pendiente, tiene que ver con «la parte humana, porque detrás de cada paquete hay una persona que lo está esperando, hay una persona que tiene necesidades».

«Nos faltan —detalló el Primer Ministro— 83 mil bultos envejecidos (con más de 30 días) por distribuir; de ellos hay casi 17 mil que no son distribuibles, al menos por el momento; que son imputables, no a las transitarias sino a la agencia que los envió, o al destinatario —porque no coincide la dirección, o la persona no está en el país, o no han hecho la declaratoria de quién lo va a recibir, o es ilegible la información—; entonces este es un tema al que hay que darle seguimiento y que no se va a resolver por el momento».

Marrero Cruz enunció que quedan 66 000 bultos envejecidos, que sí son distribuibles, y que por varias causas se encuentran en tránsito y en las diferentes provincias donde habitan sus destinatarios. Son envíos, dijo, en torno a los cuales «están las condiciones creadas para distribuirlos de inmediato».

La mayor concentración de bultos, según puntualizó Marrero Cruz, está en las provincias de Holguín, Camagüey, Santiago de Cuba, Villa Clara, y Matanzas. A esos territorios que serán apoyados en la actividad de distribución con personal de otros lugares del país, el Jefe de Gobierno les pidió «un esfuerzo adicional»; e igualmente mencionó a La Habana, donde está ubicada, por ejemplo, la Empresa Aerovaradero S.A., donde todavía se concentra la mayor parte de los envíos pendientes de distribuir.

El miembro del Buró Político destacó que «en medio de todo este combate» por salir de lo más antiguo, en el transcurso del intenso mes entraron al país 830 000 nuevos bultos, los cuales «no están quedándose retenidos en los almacenes sino que se están moviendo» rumbo a sus destinos finales. «Esto ha sido —valoró— un ejercicio fructífero; la población lo agradece».

No se obvian, como dijo el Primer Ministro, las insatisfacciones de la población, las reclamaciones, y el desafío que hay en los 16 000 (envíos) que no son distribuibles y que no se pueden repartir porque no está clara la documentación imprescindible: «Es decir, que nosotros no vamos a estar satisfechos hasta que no se entregue el último bulto».

Para los 66 000 envíos envejecidos, Manuel Marrero Cruz propuso a los representantes de las transitarias, a los jefes de almacenes, y a otras autoridades responsables, «tomarnos una semana más, y hacer un chequeo aquí la próxima semana, con el compromiso de que ya todo lo que es humanamente posible, imputable al trabajo nuestro», se habrá hecho.

Para las diferentes transitarias, para cada territorio del país, según informó el Jefe de Gobierno, se ha orientado apoyar a los trabajadores allí donde haga falta; reforzar el transporte y los mecanismos que sean necesarios; «y que nos declaremos libres de bultos o paquetería, con más de treinta días, en la próxima semana».

Luego sobrevendría, enfatizó, «una etapa que sería de distribución normal, dentro del período de los 30 días, que es lo que está establecido en contrato». Y entonces se tratará de laborar «minuciosamente en la selección y la búsqueda del esclarecimiento de cada uno de los 16 000 paquetes que por razones externas, no imputables a las transitarias, hoy no se pueden distribuir».

A las empresas de paquetería Marrero Cruz pidió también consolidar las experiencias adquiridas para que la historia de acumulación de envíos «no se vuelva a repetir». Entonces, reflexionó, «hay que ver cómo los mecanismos de trabajo, los sistemas que se han implementado se engrasan bien para que, previendo que exista un incremento del envío de paquetería, aun así, nosotros estemos haciendo llegar en el término de 30 días, todos los paquetes nuevos que vayan arribando al país».

En próximos encuentros, anunció el Primer Ministro, los análisis irán al detalle: «No desmontamos el sistema —dijo en alusión a todo lo emprendido y aprendido en un mes—; nos volveremos a ver la semana que viene, y seguimos trabajando igualito, (…) vamos a dedicar un espacio en esta reunión para decir cómo vamos a trabajar de ahora en adelante».

Cuando el sistema de trabajo esté fortalecido, destacó Marrero Cruz, los chequeos podrán ser quincenales, «pero esto tenemos que engrasarlo bien, para que no tenga marcha atrás».

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