George Clooney: ¿traidor?

Asegura el cotizado actor George Clooney que ha sido atacado en algunas publicaciones estadounidenses por criticar la política guerrerista de W. Bush

Autor:

José Luis Estrada Betancourt

No es que el popular actor George Clooney sea de aquellos que le da un espaldarazo al sistema de estrellas de Hollywood, pero no significa que incline su cabeza ante la política de su tocayo, W. Bush, a quien se encarga de repudiar y criticar, sobre todo, cuando se trata del interminable conflicto en Iraq, aunque por ello tenga que aguantar el tratamiento que le dan algunas publicaciones de Estados Unidos, las cuales lo tildan de «traidor» a su patria. «He sido atacado, porque dije que deberíamos hacernos preguntas antes de ir a la guerra», ha asegurado el cotizado actor.

Nacido en Lexington, Kentucky, George decidió tentar la suerte cuando, con 21 años, se mudó para Hollywood con el fin de convertirse en actor. Claro, ni imaginaba Clooney, al abandonar la carrera de periodismo, que no saldría de una lista en otra (de esas que aparecen en las revistas) que se empeñan en clasificar a los hombres y mujeres más sexys del planeta. Pero esta última «gracia» no ha sido aplaudida por unanimidad. Y es que algunos no conciben que quien siempre se pasea con modelitos de alta costura sea un liberal que «desacredite» a los demócratas por su «timidez» en los meses previos al inicio de la guerra de Iraq, en marzo de 2003.

«Me enloquece oír a todos estos demócratas diciendo “fuimos engañados”. Me apetece gritar: “que os jodan, no fuisteis engañados”. Teníais miedo de ser llamados poco patriotas», ha manifestado sin ningún reparo. Tenemos derecho a cuestionar nuestro gobierno, es nuestro deber; sean cuales sean las consecuencias».

Clooney debutó en el cine como un cazador de vampiros bajo las órdenes de Robert Rodríguez en 1996 (Del crepúsculo al amanecer), tras una experiencia en la televisión, en la serie ER. Y a partir de entonces no le han escaseado los proyectos, aunque, a decir verdad, no se ha destacado en ellos exactamente por su histrionismo (Batman y Robin, La delgada línea roja, La gran estafa...). No obstante, hay excepciones: Un romance peligroso (Steven Soderbergh), donde logra interpretar con lucidez a un ladrón de guante sucio y, más recientemente, Syriana y Good Night, and Good Luck (Buenas noches, buena suerte), que han evidenciado que detrás de un actor dotado de cinegenia hay un artista —para muchos, el más independiente hoy de la pantalla.

Tanto Buenas noches... como Syriana contienen mensajes polémicos y estuvieron nominadas para el Oscar: la primera revive las persecuciones políticas a presuntos comunistas estadounidenses en la década de 1950 guiadas por el senador Joseph McCarthy, mientras que la segunda pone en tela de juicio el papel de la industria petrolera en la política exterior norteamericana.

Escrita y dirigida por Stephen Gaghan, ganador del Oscar al mejor guión adaptado por Traffic, Syriana está basada en See no evil, un libro que recoge las memorias escritas por el ex agente de la CIA, Robert Baer (personaje que interpreta Clooney), a partir de sus experiencias en el Oriente Medio como oficial para la Dirección de Operaciones de la CIA desde 1976 a 1997. Matt Damon y William Hurt también están en el reparto de este thriller, donde George da vida a Bob, quien se ve involucrado en una misión que al fallar lo convierte en chivo expiatorio: asesinar al príncipe Nasir.

«El libro es fascinante. Enseguida vimos el potencial para hacer Syriana al estilo de aquellas películas de mediados de los 60 y principios de los 70, que pretendían exponer los errores del gobierno como errores de todos y cada uno de nosotros, y no de un grupo o partido en particular. No tratamos de sermonear a nadie con esta película. Las películas pueden, con mucho, iniciar debates. En este caso, el tema de la dependencia del mundo respecto al petróleo resulta obvio, pero Syriana abre otros temas de discusión interesantes como la corrupción de la CIA», ha explicado el actor, quien sufrió una lesión durante el rodaje de una escena de tortura que lo obligó a operarse la espina dorsal. Y la recompensa fue el galardón como mejor actor de reparto, ocasión que aprovechó para donar los regalos recibidos a una organización para recaudar fondos que se destinarán a las víctimas del huracán Katrina.

Al mismo tiempo, la película Buenas noches, buena suerte tuvo seis nominaciones a los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood —dos de ellas para él como director y coguionista—. La acción de la cinta transcurre en tiempos del marcartismo donde George Clooney, además de actuar junto a Robert Downey Jr., regresa a la dirección (ya lo había hecho en Confesiones de una mente peligrosa).

Si con Syriana logró llamar la atención como actor, con Buenas noches, buena suerte dejó a un lado la imagen de playboy para clasificar como uno de los directores norteamericanos a seguir de cerca, aunque eso represente tener que prescindir del abrazo de demócratas y republicanos.

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