¿Están todos los que son?

Autor:

José Luis Estrada Betancourt

Tendrá lugar entre el 1ro. y el 4 de abril venidero. Sobresale entre los temas que conforman su agenda, la relación de esa importante institución con los jóvenes escritores y artistas

A casi medio siglo de la creación de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) —fundada el 22 de agosto del año 1961—, cuyo VII Congreso tendrá lugar entre el 1ro. y el 4 de abril venidero, en el Palacio de Convenciones de La Habana, ya nadie se pregunta si son todos los que están. Sin embargo, todavía continúa una interrogante rondando por el aire: ¿Están todos los que son?

En las concluidas asambleas de sus miembros en los diferentes territorios, así como las que desarrollaron las cinco Asociaciones que la integran, se volvió a llamar la atención sobre la urgencia de que sea mayor aún la presencia de la joven vanguardia artística del país, representada por la Asociación Hermanos Saíz.

Tanto es así, que entre las 13 comisiones de trabajo con que contará la máxima cita de lo que más vale y brilla de la cultura cubana, está la dedicada a analizar la relación de dicha institución con los escritores y artistas que todavía no rebasan los 35 años de edad.

Por esa razón, el recién finalizado Consejo Nacional de la AHS puso nuevamente sobre el tapete, en las voces de los presidentes de la organización juvenil en cada una de las provincias y el municipio especial de la Isla de la Juventud, no solo las principales inquietudes de su membresía, sino también las variadas problemáticas que encuentra la creación artística desde la perspectiva de los jóvenes, aunque no pertenezcan a la Asociación.

Luis Morlotte Rivas, presidente nacional, considera que si se mira la cantidad de miembros de la AHS que pertenecen hoy a la UNEAC en comparación con la que había cuando la cita anterior, «se ha producido un cambio para mejor, pero aún es insuficiente. Agrupamos más de 2 500 creadores, pero no todos han podido acceder, a pesar de que ellos han sido protagonistas de una producción artística de innegable calidad que, sin duda, ha enriquecido el panorama cultural de la Isla.

«No se trata ahora de crecer por crecer, porque no se puede perder el rigor a la hora del crecimiento, pero es esencial velar por acercar a quienes serán los continuadores, los que propiciarán que la cultura cubana siga siendo paradigma en el mundo», enfatiza Morlotte.

«Al mismo tiempo, tengo que decir que hay un grupo importante de jóvenes que participan decisivamente en los procesos de creación del arte cubano contemporáneo, graduados de nuestras escuelas de arte, que ni siquiera están dentro de la AHS, y no obstante, no podríamos referirnos a los resultados positivos que muestra la cultura en el país, sin tener en consideración el papel innovador que han jugado, tanto ellos como los asociados».

Más allá de cómo se ha comportado el crecimiento de las nuevas generaciones de artistas dentro de la UNEAC, Alina Alarcón Martínez, vicepresidenta de la Asociación considera que uno de los mayores reclamos de su gente está en tener al alcance las nuevas tecnologías, por la incidencia que estas tienen en el mundo actual. «Son imprescindibles incluso para poder enfrentar una promoción de nuevo tipo, como exigen estos tiempos, de la valiosa labor de nuestros artistas dentro y fuera del país.

«Y por otra parte, la electrónica y la computación han propiciado otro modo de enfrentar el hecho artístico en el audiovisual, las artes plásticas o la música, por ejemplo, y, claro, esto conlleva a que aparezca otra manera de consumir la cultura. Exactamente por este motivo, nuestros artistas reclaman cada vez con mayor fuerza contar con medios electrónicos para su trabajo.

El actor José Francisco Rodríguez, de la Isla de la Juventud, reafirma lo anterior y ejemplifica con lo que ha estado sucediendo en el campo del audiovisual. «La pujante Muestra de Nuevos Realizadores, organizada por el ICAIC, demuestra que es válida la experiencia de las pequeñas productoras que han estimulado la producción del cine experimental, de alto nivel estético y bajo presupuesto, más factible para nuestro país, hecho principalmente por jóvenes cineastas, que antes se veían imposibilitados de entrar en la gran industria».

De aquí y de allá

De la ciudad de los parques es Gilberto García Acosta, realizador radial, quien insiste en la poco coherente estrategia de promoción de nuestros verdaderos valores artísticos en la radio, pero sobre todo en la pantalla doméstica, lo que echa por tierra el serio quehacer de una masa importante de jóvenes creadores.

«Todavía no se establecen jerarquías, ni se trabaja en los medios con un concepto claro de qué es lo que se quiere. Por ello no es extraño que a veces asomen sus cabezas la banalidad y la pseudocultura en los diversos espacios. ¿Están en verdad los proyectos de mayor calidad y prestigio en la radio y la televisión? No lo creo», lo apoya Briant Delbert Marín, miembro del Consejo Nacional de la AHS.

Como si fuera poco, agrega Ernesto Cabanés Pérez, la gente no encuentra sitios donde poder disfrutar del arte de estos jóvenes, pues son pocos los sitios para que ellos actúen, máxime si no radican en la capital. Las giras nacionales siguen sin satisfacer a quienes viven fuera de Ciudad de La Habana, por diversas razones, principalmente de infraestructura y recursos.

Por regla, los artistas jóvenes no pueden acceder a las principales galerías. Foto: Franklin Reyes Liester Amador González, artista de la plástica de Ciego de Ávila, considera que los proyectos realizados por los jóvenes creadores de esta manifestación no encuentran la debida promoción en las principales galerías del país, a pesar de que la propuesta de muchos de ellos resalta por su elevado nivel estético.

«¿Y qué decir de la producción discográfica? Son muy pocos los que pueden mostrar discos que respalden su quehacer, porque en ocasiones lo que prima a la hora de elegir a quién se le va a hacer un disco es lo comercial; y si existe el disco, entonces, las personas no lo pueden adquirir pues se venden principalmente en divisas y a precios elevados», señala José E. Mederos Valdés (Quico), de Pinar del Río.

Visto así el problema, continúa la crítica Yuray Tolentino Hevia, de provincia de La Habana, no es de extrañar que, según algunas investigaciones, propuestas de escasa valía estén en la preferencia musical de la juventud, pues son bombardeados por doquier con música de pésima calidad».

Pensar el mañana

Por una mayor presencia de la crítica en los medios, abogó el poeta y periodista Antonio Rodríguez, al frente de la AHS en Cienfuegos. Para él es no muy visible en ellos la labor de los más jóvenes artistas. «El período especial condujo a que fueran desapareciendo los suplementos que circulaban en las provincias, y los que están no siempre reflejan a cabalidad lo más representativo del pensamiento y la vida cultural. Esto hace pensar si el periodismo cultural que se escribe está en concordancia con el nivel de los creadores».

Tras evaluar de muy positivo el impacto del Sistema de Ediciones Territoriales en las provincias, lo cual ha permitido que sea mayor el número de autores con libros en las provincias, el poeta José Luis Serrano Serrano, miembro del Consejo Nacional de la AHS, llamó a pensar en el modo en que se distribuirán esos títulos y las revistas, de manera que la población pueda adquirirlos en la red de librerías del país.

Guillermo Kerton, bailarín guantanamero, se inquieta por algunos espectáculos «improvisados y hasta vulgares que se presentan en teatros, pero sobre todo en espacios fuera de las instituciones culturales, donde se contratan a artistas, cuya obra deja que desear. Esto se aprecia, por ejemplo, en instalaciones turísticas, que a pesar de ser una ventana de Cuba hacia el mundo, en ocasiones ni siquiera se cuidan los diseños, las piezas que se exponen, ni los artistas que contratan».

El problema de la escasa calidad de la propuesta artística tiene que ver, a veces, con la falta de superación de algunos, abunda Gabriel Enrique Castillo, teatrista de Camagüey, quien piensa que «no siempre se explotan los centros de superación, donde se podrían organizar acciones para satisfacer las demandas de los creadores, o preparar talleres, que podrían ser impartidos por el personal más capacitado».

El poeta espirituano Lázaro E. Castillo Pérez, quien piensa que se debería revisar el sistema aplicado para la captación de los muchachos que ingresarán al sistema de enseñanza artística, cree que en la calidad de la formación de los actuales estudiantes está influyendo también la falta de libros y de instrumentos, en el caso de las escuelas de música.

Leandro Báez Blanco (poeta), vicepresidente nacional de la AHS, sabe que los diferentes encuentros que se sostuvieron como antesala al VII Congreso de la UNEAC, evidenciaron que existe conciencia de que sin la presencia más efectiva de los jóvenes artistas cubanos dentro de esa institución, la vanguardia de la intelectualidad no estaría completa. «Hay en sus filas actualmente magníficos escritores y artistas, pero... ¿quedan más?», parafraseando la conocida canción del cantautor Silvio Rodríguez, Cuando digo futuro.

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