Revista SiC cumple diez años de diálogo - Cultura

Revista SiC cumple diez años de diálogo

Autor:

La revista cultural y literaria de Santiago de Cuba llega a la XVIII Feria Internacional del Libro con su edición especial número 40

SANTIAGO DE CUBA.— Ya son diez años recorriendo las calles de Santiago. El rostro, aún joven, se esconde entre ideas y signos, en un juego de espejos que podría reflejarnos en un instante de lectura, los misterios de la palabra.

Su voz, rescata y promueve, apunta y redime; deja constancia sobre el pasado, presente y futuro, y demuestra que el buen arte y la literatura santiagueros respiran, piensan... en fin, existen.

Vio la luz en 1998, gracias al empeño de Sergio Fernández, entonces director del Centro Provincial del Libro, y de Aida Bahr, directora de la Editorial Oriente. Y desde entonces la cultura santiaguera volvió a tener un espacio para hacer la glosa del quehacer de sus hombres y mujeres.

Cuarenta números y una abultada cifra de reseñas, entrevistas, artículos, ensayos, fragmentos de obras e investigaciones, son el retrato impreso de los muchos caminos de la literatura, el cine, la historia, la música, las artes plásticas, el teatro..., en este lado cubano y también en la nación y el mundo.

Por eso un cálamo ocurrente anda por estos días tras ese mundo de cosas que se esconde en un decenio de vida de la revista literaria y cultural de Santiago de Cuba: SiC.

Fiel al espíritu lozano de la publicación, su fundadora y directora, la reconocida escritora Aida Bahr, reflexiona sobre la que define como una «revista abierta al debate y a la diversidad, que nos ayuda a aprender y a darnos a conocer a nosotros mismos con pasión, respeto y sobre todo talento».

—Muchas veces resulta paradójico el nombre de la revista; a primera vista, es difícil distinguir su significado. ¿Qué significa SiC?

—SiC no es una sigla. Es una locución latina que significa «así textualmente», con lo cual se alude al carácter literario de la revista y al respeto a la opinión de los autores pero, además, en nuestra revista la i va en minúscula (SiC) de modo que quedan en mayúsculas las iniciales de Santiago de Cuba.

—¿Cuándo y con qué propósitos surge esta revista?

—Surgió en diciembre de 1998 y circuló en el primer trimestre del 99 —por eso conmemoramos en este período el aniversario—, con el fin de promocionar la literatura y la cultura santiagueras en general y de proveer a la provincia de un medio de difusión y de superación a la vez. La Editorial Oriente necesitaba de una publicación para promover su trabajo, y Santiago llevaba años sin una publicación cultural de este carácter; pensé que lo mejor era unir la satisfacción de dos necesidades y propuse la idea, que fue aceptada por el Instituto Cubano del Libro y por la provincia. De esta manera llegó a convertirse en una publicación trimestral de la Editorial Oriente, coauspiciada por la Dirección de Cultura y la UNEAC de Santiago.

—¿Esto significa que va dirigida a un público en específico?

—En general es para todo aquel que se interese en los temas culturales.

—A modo de promoción, ¿cuáles son las principales temáticas que se abordan en las diferentes secciones que hoy posee la revista?

—La primera sección es puramente literaria y se llama Juego de espejos para aludir a la función especular de la literatura con respecto a la realidad, y a la función especular de la crítica con respecto a la literatura; la sección Un mundo de cosas abarca todas las manifestaciones culturales, y Cálamo Ocurrente es una sección noticiosa. En cuanto a los temas tratados son muchos, casi siempre organizamos el número en torno a un tema central, aunque se publiquen otros trabajos no relacionados con eso, de modo que habría que enumerar aquí 40 temas y no estaría todo.

—¿Qué aceptación posee esta diversidad de propuestas entre los lectores?

—Creo que en Santiago de Cuba posee aceptación en la comunidad artística y entre los amantes de la cultura en general. Tenemos lectores entusiastas en muchas otras provincias, incluida Ciudad de La Habana. Entre los escritores de todo el país la revista tiene una buena aceptación, en mi percepción.

—Debe existir una gran retroalimentación entre la revista y quienes la adquieren ¿Cuánto le aporta SiC a los lectores y cuánto contribuyen los lectores con SiC?

—Buscamos constantemente esa retroalimentación; hemos hecho algunas encuestas, tratamos de promover el intercambio con otras publicaciones, recibimos cartas de los lectores (más exactamente correos electrónicos, aunque a veces llegan cartas), y todo eso nos ayuda, nos da idea de la demanda. Ahora bien, lo que SiC aporta a los lectores tienen que decirlo ellos.

—¿El nivel con el que se escribe la revista establece una barrera para que sea leída por todo tipo de público o es una manera de cultivar al lector con posibilidades de adquirirla?

—La revista publica a autores diversos, con estilos diferentes, y a veces hay artículos que utilizan una terminología compleja, pero no somos una revista especializada, por tanto tratamos de favorecer la comunicación con un sector amplio de lectores, sin que esto quiera decir publicar textos de nivel elemental. De hecho, cada trabajo tiene la tónica que necesita, si el tema despierta interés y el tratamiento es inteligente, será leído.

—¿Cuáles son los retos de SiC actualmente?

—Mantener su sistematicidad, lograr un diseño más atractivo sin que este conspire contra la calidad del texto, promover un mayor debate sobre la vida cultural en la provincia para mover a la reflexión y buscar soluciones, y conste que no los estoy diciendo en orden de importancia. El mayor desafío es conservar y ampliar nuestro público.

—SiC se inscribe en el catálogo de las revistas del país, pues aunque refleja el acontecer de la cultura y la literatura del medio que la rodea, logra esa proyección nacional y hasta internacional del quehacer artístico ¿Cómo consigue cumplir este objetivo manteniendo su sello característico?

—Trabajando duro, supongo. Solicitando colaboración a personas valiosas, a los mejores conocedores de cada tema que seleccionamos. No sé si tenemos un sello característico, lo que sí tenemos es un gran entusiasmo y una gran afinidad entre los que formamos el Consejo de Redacción, eso debe servir para algo.

—Resumiendo estos años de trabajo, ¿cuál es la principal misión de SiC?

—Ser cada vez mejor.

—Ya que puede hablar en nombre de la revista y su Consejo Editorial, ¿qué simboliza SiC diez años después?

—Experiencia, y también motivación para seguir adelante.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.