Espera Filarmónica de Nueva York otorgamiento de licencia a sus patrocinadores para actuar en Cuba

Eric Latzky, vicepresidente de Comunicación de la Filarmónica de Nueva York, en entrevista concedida a Juventud Rebelde afirmó que la orquesta todavía aguarda porque el Gobierno norteamericano otorgue las licencias a sus patrocinadores para realizar el viaje a Cuba

Autor:

Yelanys Hernández Fusté

Las agencias cablegráficas lo anunciaban: la Filarmónica de Nueva York ha tenido contratiempos para viajar a Cuba. Previstos estaban los conciertos para finales de este mes y principio de noviembre, en el Teatro Auditórium Amadeo Roldán.

Una información publicada en este diario, el 17 de julio pasado, comentaba sobre la preparación de ambas presentaciones y destacaba la visita a la Isla, en planes organizativos, de cinco directivos de la prestigiosa orquesta.

Hace pocos días, la agrupación explicó en un comunicado de prensa que posponía su actuación en la nación antillana debido a las «restricciones impuestas por el Gobierno norteamericano para viajar a Cuba», y es válido recordar que a los ciudadanos de ese país se les prohíbe por ley  visitar la Isla.

Juventud Rebelde conversó, vía correo electrónico, con Eric Latzky, vicepresidente de Comunicación de la Filarmónica de Nueva York.

—Coméntenos sobre las dificultades que ha tenido la orquesta para viajar a Cuba, y cómo se comportará el proceso de otorgamiento de licencias del Gobierno de EE.UU a una parte de la delegación...

—Gracias al apoyo y a la cooperación entusiasta del Instituto Cubano de la Música, y de funcionarios de la Sección de Intereses de Cuba en Washington D.C., ya están casi listos todos los preparativos, tanto operacionales como logísticos, para la visita de la Filarmónica de Nueva York a La Habana.

«Los Departamentos de Estado y del Tesoro norteamericanos también han cooperado mucho, hasta ahora en la planificación de este proyecto, y agradecemos su apoyo. Nos decepciona tener que posponer nuestra visita a La Habana, pero como en Estados Unidos proyectos culturales —como este de los conciertos de la Filarmónica en Cuba— dependen del apoyo privado, la financiación de los seguidores y patrocinadores es vital.

«Debido a que este grupo de mecenas no puede acompañarnos, el proyecto se hace imposible por razones financieras. Ellos no pueden ir a Cuba debido a las restricciones gubernamentales que existen bajo el actual gobierno.

«Seguimos buscando una solución que satisfaga a ambas partes, y esperamos que la Filarmónica de Nueva York pueda estar en Cuba tan pronto como sea posible».

—¿Cree necesario el intercambio cultural entre las dos naciones?

—La música puede tender puentes. A la Filarmónica y a su director musical, Alan Gilbert, les entusiasma especialmente tener la oportunidad de llevar su música al pueblo cubano, ya sea en conciertos, durante los ensayos a los cuales tendrán acceso estudiantes de música, o las clases magistrales que impartirán miembros de nuestra orquesta a alumnos de música; o bien a través de la Televisión Cubana.

—La orquesta ofrece alrededor de 180 conciertos al año en varias partes del mundo. ¿Por qué han escogido en específico a Cuba y Corea del Norte?

—Nuestra visita a Corea del Norte, la que teníamos planificada a La Habana, e incluso conciertos históricos como el que hicimos en la Unión Soviética en 1959, bajo la dirección musical de Leonard Bernstain, deben verse como esfuerzos especiales.

«En el caso de la presentación de Pyongyang en 2008, fuimos invitados por el Gobierno de Corea del Norte, y trabajamos muy de cerca con el Departamento de Estado norteamericano para que la visita se hiciese realidad.

«La Filarmónica de Nueva York recibe muchas invitaciones, que siempre recepcionamos y examinamos con beneplácito. Realmente la invitación para actuar en Corea del Norte fue algo inusual.

«Cuba es nuestro vecino más cercano y es un país con un valioso patrimonio sonoro, dos razones de peso para llevar nuestra música a la Isla y relacionarnos con los cubanos en el plano musical».

—Háblenos un poco sobre la historia de la Filarmónica de Nueva York.

—Fue fundada en 1842. Es por un amplio margen la orquesta más antigua de Estados Unidos y una de las más añejas del mundo. A lo largo de nuestra historia hemos ofrecido más de 14 000 conciertos. Tenemos una temporada «para abonados» todos los años, en la que ofrecemos unos 130 conciertos, desde septiembre hasta junio, en nuestra sede de la sala Avery Fisher, en el Lincoln Center de Nueva York.

«Además, realizamos muchas giras internacionales. Estamos actualmente en nuestro recorrido Horizontes Asiáticos, que se desarrolla del 8 al 24 de octubre, y es el primer periplo bajo la batuta del nuevo director musical, Alan Gilbert. Iremos a Tokio, Seúl y Singapur, y actuaremos, por primera vez, en Hanoi (Vietnam) y en Abu Dhabi (Emiratos Árabes Unidos).

«La orquesta igualmente ofrece una serie de conciertos gratis cada verano en parques de Nueva York. La pasada temporada estival más de 80 000 neoyorquinos asistieron a nuestra presentación en el Central Park, dirigida por Alan Gilbert.

«Además de estas actividades, la Filarmónica hace un importante esfuerzo en el área educativa con proyectos como los conciertos para los jóvenes, y otros dedicados a las personas de todas las edades».

—¿Qué nos puede contar del repertorio de la orquesta?

—Es extenso. Cubre todas las áreas de la música sinfónica, incluyendo composiciones de los siglos XX y XXI.

—¿Interpretan alguna composición cubana?

—Cuando nuestros músicos y nuestro director musical puedan ir a La Habana, ese será un tema a debatir, y sin duda será un rico intercambio.

—Muchos dicen que la música clásica tiene pocos adeptos. ¿Cuáles son sus expectativas con las presentaciones en la Isla?

—En mis dos visitas a La Habana he podido apreciar un público extraordinariamente musical. El pueblo cubano parece llevar la música en el alma. Algunas personas gustan de establecer límites entre los géneros, pero cuando podamos actuar allí no haremos tanto hincapié en las diferencias, sino en unir a la gente a través de la música. ¡Esperamos que sea pronto!

El público de la Isla también aguarda por los dos conciertos de la Filarmónica en La Habana. Sin dudas sería un buen momento para estrechar esa historia común que poseen ambos pueblos, por medio de un lenguaje tan universal como lo es la música.

*Agradecemos la colaboración de los especialistas del Equipo de Servicios de Traductores e Intérpretes (ESTI).

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