El Premio Casa continúa atrayendo seguidores

El próximo lunes quedará constituido oficialmente en la sala Che Guevara el jurado que determinará las obras ganadoras del Premio Literario Casa de las Américas, uno de los reconocimientos más importantes de América Latina

Autor:

José Luis Estrada Betancourt

Cuando el Premio Literario Casa de las Américas arribaba a sus cuatro décadas, en 1999, Roberto Fernández Retamar (Cuba), director de tan prestigiosa institución expresaba: «Al convocarse el Premio Casa en 1959 no tenía (o casi no tenía) pariguales, y hoy esos pariguales han florecido como hongos tras la lluvia. Es algo de lo que nos regocijamos, y una de las consecuencias felices menos comentadas de nuestro Premio. Y es también un estímulo, y aún un desafío, para nosotros. Sobre todo, para los jóvenes que están entre nosotros. Hay que inventar cosas nuevas, por las cuales el implacable futuro espera».

Once años después, justo cuando se anuncia que el próximo lunes, a las 11:00 a.m., en la sala Che Guevara quedará constituido oficialmente el jurado, él determinará en Cienfuegos las obras que en lo adelante portarán el reconocimiento —a decir del ecuatoriano Jorge Enrique Adoum— «más importante de América por sus señas de honestidad», con lo cual sus autores se sentirán enaltecidos, «ante todo, por la institución que lo convoca».

Por ello el Premio continúa atrayendo tanto a escritores renombrados como a los menos conocidos, de diversas partes del mundo, quienes en esta ocasión concursarán en las categorías de Poesía (la argentina Graciela Aráoz, el colombiano Jotamario Arbeláez, el chileno José María Memet y el cubano Marino Wilson Jay serán los encargados de dar el veredicto final), Teatro (Peky Andino, de Ecuador; Sara Joffré, de Perú; y Raúl Martín, de Cuba), Literatura caribeña en inglés o creol (el guyanés Mark McWatt, la británico mexicana Margaret Shrimpton y el cubano Samuel Furé Davis) y Literatura brasileña (los cariocas Antonio Carlos Mazzeo, Carlos Walter Porto-Gonçalves y Neide Esterci), que desde hace tres décadas reclama lo mejor producido en las naciones que hablan dicha lengua.

Como en este 2010 se conmemoran simbólicamente los 200 años de la independencia de Haití, suceso que constituyó la antesala del proceso de emancipación hispanoamericana, el Casa ha constituido un Premio Extraordinario relacionado con tan significativo acontecimiento, cuyos resultados serán decididos por Carmen Bohórquez (Venezuela), Bolívar Echeverría (Ecuador) y Juan Valdés Paz (Cuba).

Ello explica el porqué el lunes 25 estos tres notables intelectuales centrarán en la sala Manuel Galich, a partir de las 3:00 p.m., la mesa redonda La emancipación de nuestra América a la luz del bicentenario, que dará paso, dos horas más tarde, a la apertura de la importante exposición De Haití a México: revoluciones en (bi) centenario, que nos brindará la oportunidad envidiable de apreciar piezas provenientes no solo de esos dos países, sino también de Argentina, Colombia y Chile, que pertenecen a la Colección Arte de Nuestra América.

Mientras que los miembros del jurado como de costumbre estén trabajando en Cienfuegos antes de dar a conocer su dictamen irrevocable el jueves 28, a las 7:00 p.m., el territorio sureño será testigo el sábado 23, a las 11:00 a.m., de la presentación, en la céntrica librería Dionisio San Román, de los Premios Casa de las Américas 2009, así como de otras publicaciones periódicas y títulos nacidos en el Fondo Editorial de la Casa, que estará celebrando los 50 años de haber surgido para sacar a la luz los títulos ganadores del entonces Concurso Literario Hispanoamericano.

No tendrán motivos para sentirse tristes los lectores que se encuentren en la capital el miércoles 27, si pueden llegarse, a las 4:30 p.m., a la conocida edificación ubicada en la esquina del Vedado donde se cruzan la Avenida de los Presidentes y la calle 3ra., donde igualmente se presentarán esos buscados volúmenes: Bugalú y otros guisos: ensayos sobre culturas latinas en Estados Unidos, de Juan Flores (Puerto Rico); El exilio voluntario, de Claudio Ferrufino-Coqueugniot (novela, Bolivia); y Mañana es lejos (memorias verdes de los años rabiosos), de Eduardo Rosenzvaig (testimonio, Argentina).

Podrán hallar asimismo Réquiem, de Lêdo Ivo (poesía, Brasil); La prometida del señor de la montaña, de Yolí Fidanza (novela para niños, Argentina); El alternado paso de los hados, de Carlos Germán Belli (Perú, Premio de poesía José Lezama Lima); La ceiba de la memoria, de Roberto Burgos Cantor (Colombia, Premio de narrativa José María Arguedas); y Globalización e identidades nacionales y postnacionales... ¿de qué estamos hablando?, de Grínor Rojo (Chile, Premio de ensayo Ezequiel Martínez Estrada); volúmenes que completan la selecta nómina.

Con anterioridad, en la misma guarida de los intelectuales latinoamericanos, habrá dos jornadas dedicadas a este suceso cultural, los días 26 y 27, siempre en la sala Manuel Galich. La primera de estas acogerá debates como Aprender y enseñar las literaturas del Caribe: retos y experiencias (3:00 p.m.) y Textos, escenarios y encrucijadas: poéticas del teatro latinoamericano actual (4:30 p.m.), así como la conferencia Historia y culturas sobre latinos en los Estados Unidos, que dictará Juan Flores, y la presentación de Al cruzar las fronteras, de Antonio Aja Díaz. La segunda, igual de atractiva, estará poblada de poetas.

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