La emoción musical de un encuentro

El director argentino Jorge Rotter y la orquesta del Lyceum Mozartiano de La Habana ofrecerán hoy en el Amadeo Roldán un concierto que dedican a la juventud cubana

Autor:

Yelanys Hernández Fusté

Diez días les ha tomado. Un director y 55 jóvenes se han encontrado en estas jornadas para nutrirse mutuamente. El resultado se verá hoy (6:00 de la tarde) en el Teatro Auditórium Amadeo Roldán, durante el concierto que han preparado el argentino Jorge Rotter y la orquesta del Lyceum Mozartiano de La Habana, para homenajear a la juventud cubana.

A la presentación le antecede un taller —realizado desde el 25 de marzo pasado y hasta hoy—, donde profesor y alumnos han experimentado nuevamente esa magia que se crea en un aula de música, y la paciencia para limar hasta la perfección cada partitura.

Ahora están listos para hacer partícipes al público de ese disfrute que han vivido en las últimas horas. De ahí que propongan un programa de lujo en su actuación del Amadeo Roldán. La inaugurarán con la obertura Fidelio y el Concierto para piano y orquesta No. 4, piezas del compositor Ludwig van Beethoven. Para el cierre dejarán dos obras de Wolfgang Amadeus Mozart: el Adagio en mi mayor para violín y orquesta, y su Sinfonía No. 35.

Jorge Rotter lo ha dicho: «El concierto tiene de especial que toca gente joven, y que al dirigir esta orquesta también me siento más joven».

Esta es la segunda oportunidad en que la orquesta del Lyceum Mozartiano de La Habana recibe un taller de este tipo. La idea es, según explicó a JR el maestro Rotter, realizar tres por año, durante un período de tres años, y llegar a presentar a la orquesta en Europa.

En particular las clases que ha impartido el compositor argentino han aportado sobremanera a los muchachos, pues les han hecho llegar la experiencia de Rotter, adquirida en la dirección de filarmónicas de su país natal y de otras naciones latinoamericanas, así como en la Sinfónica de la Universidad Mozarteum de Salzburgo (Austria), y en el Ensemble Klagkonzepte de Nümberg (Alemania), especializado en música contemporánea.

«La vida de un músico es aprender durante toda su existencia, y trabajar y aplicar lo que ya sabe. Los directores recibimos mucho de las orquestas que guiamos y los años nos dan experiencia. En mi caso, además enseño dirección orquestal en la Universidad Mozarteum de Salzburgo.

«Así que mantener el diálogo con mis alumnos me hace aprender, porque me obliga a formular de forma pedagógica ideas que no tenía de antes, para que sean incorporadas. La práctica artística es la suma de experiencias y tenemos la suerte de que podemos volcarla hacia los demás», explicó.

También han causado gran impresión al director los integrantes de la agrupación cubana, quienes proceden de centros de la enseñanza artística, como el Instituto Superior de Arte, y de conservatorios de la capital y Matanzas.

Me parece, dijo, que son chicos talentosos, interesados en prepararse y tienen buenos maestros. «En varios momentos de los ensayos me sentí musicalmente emocionado, que es, al fin y al cabo, lo que queremos que sienta el público: la emoción musical de la obra, tal como fue hecha por los compositores».

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.