Contagiar con el buen arte

«..No se debe trabajar solo para el verano o por convocatoria, el arte vivo se hace día a día, y es el que logra arrastrar, contagiar a la gente», fue la convocatoria de los artistas que participaron en la Asamblea de Balance de la Asociación Hermanos Saíz de Mayabeque

Autor:

José Luis Estrada Betancourt

Ser asociado equivale a convertirse en un eterno inconforme. Así lo enfatizó este lunes el joven artista de la plástica Vladimir Leguén Roque, en medio de la Asamblea de Balance de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) de Mayabeque, donde hizo público su convencimiento de que un creador se hace grande, verdaderamente, cuando se impone el ejercicio de «pensar a diario cómo ser mejor y jamás creer que ha hecho suficiente. Debemos amanecer cada día con una nueva meta».

Es la única manera, insistió Vladimir, de que la AHS sea auténtica protagonista del desarrollo futuro de una tierra que, como aseguró Juan Miguel García Díaz, primer secretario del Comité Provincial del Partido, conseguirá que sus hijos se sientan orgullosos de habitarla; un orgullo, dijo, que lo inspirarán su historia, sus avances económicos y sociales, pero sobre todo, su sólido y rico legado cultural.

«Ustedes han participado en una asamblea histórica, recalcó Juan Miguel García Díaz, y no solo porque esta sea la primera de su tipo que acoge Mayabeque, sino porque se produjo en un ambiente de pensamiento profundo, de unidad, de total compromiso de la joven vanguardia de los escritores y artistas con su provincia, con su pueblo, con su Revolución».

De ese modo, el máximo dirigente del Partido en el territorio concluyó un encuentro en el que Samuel Fonseca fue reelecto como presidente de esa filial provincial, y donde los escritores Zurizaday Gómez Torres y Josué Pérez Rodríguez hicieron notar los visibles progresos de una organización que en la actualidad se ha agenciado un notable reconocimiento, lo que apenas era posible años atrás, «cuando la extensísima La Habana contaba con 19 municipios que parecían 19 islas, por lo difícil que se hacía conectarlos». Por eso elogiaron la sabia decisión de conformar a Mayabeque.

«El mayor desafío radica en que esta nueva provincia consiga una identidad, que no se busca ni se impone. Ello solo será posible apropiándonos de la historia y asociándonos con la cultura», apuntó Josué, mientras su colega Yosnel Salgueiro Sánchez está seguro de que «la fuerza de la organización aumentará en la medida en que estemos más integrados y no defendiendo cada manifestación en particular. Es esencial también el vínculo de la AHS con la Universidad, que puede contribuir a consolidar espacios de pensamiento y debates desde la academia».

Yuset Báez González, de Audiovisuales, por su parte, llamó a no perder de vista un fenómeno que también se ha introducido en Mayabeque. «Es preocupante el empobrecido consumo cultural de parte de nuestra gente, y eso solo se puede transformar si existe una estrategia, potenciando la promoción de las obras y los artistas que valen la pena. Por tanto, no se debe trabajar solo para el verano o por convocatoria, el arte vivo se hace día a día, y es el que logra arrastrar, contagiar a la gente».

De lo que se trata, señaló Lianet Rodríguez, miembro de la sección de Artes escénicas, es que municipios como Bejucal y Güines sean espejos para otros como Nueva Paz, donde «no hemos llegado con la fuerza necesaria. Y es que más allá de la relación que pueda establecerse entre los creadores, nuestra tarea de primer orden es impactar con nuestra obra en el público, salir afuera».

Por ello resulta vital, señaló Mario Miguel García Piña, la vigilancia cualitativa sobre los procesos culturales. «Retrocedemos cuando se toman decisiones desacertadas como utilizar una cantidad significativa del presupuesto para pagar a seudoartistas que tiran por tierra la cultura, y sin embargo, con la mitad de esos recursos se podría potenciar una programación sistemática, de calidad, en los municipios y comunidades. Pero no nos podemos cansar de echar la pelea».

Por un diálogo fluido

A no interrumpir el diálogo entre las instituciones culturales y los jóvenes escritores y artistas, como única vía para atender sus inquietudes y continuar ofreciendo una opción de programación de calidad para un segmento de público que gusta del arte que hacen los miembros de la AHS, llamó el viceministro de Cultura Fernando Rojas, en el cierre de la asamblea de Matanzas, el pasado sábado.

«Hay que seguir haciendo una literatura y un arte de calidad, y la Asociación debe acompañar a sus creadores y defender espacios en toda la provincia para darlos a conocer», expresó el músico Pedro Javier Alejo, quien reflexionó sobre la urgencia de que la organización atienda de manera más expedita a los creadores que hoy viven y hacen su obra en los municipios.

«Muchas veces, manifestó, nos cuesta trabajo que la AHS llegue hasta la localidad, y entonces no hay nadie que ejerza allí presión sobre las instituciones para que nos programen y para que nos entreguen los espacios que merecemos, y en los que podríamos ser útiles».

Jorge J. Gutiérrez Salomón en tanto razonó sobre el estado de la Plástica y su difusión en el territorio. «Indiscutiblemente existe un movimiento intergeneracional que se visualiza en diversos espacios expositivos de la ciudad, pero hay que seguir personalizando nuestra galería de la nueva Casa del Joven Creador (CJC)», comentó este joven quien se refirió a la inestabilidad en los horarios de apertura al público de dicho lugar, y con ello sobre la imposibilidad de llegar a un público potencial que en ocasiones está permeado de propuestas que no siempre tienen un alto valor artístico.

Similar reclamo por mantener desde la CJC una programación sostenida y balanceada en la cual no siempre las propuestas artísticas respondan a lo más popular, a las mayorías, o solo a segmentos de públicos consumidores de géneros alternativos como el rock, hizo el poeta Israel Domínguez, quien insistió en que debe haber espacios sistemáticos para otras manifestaciones y para propuestas que a veces solo consume una parte de los asociados, pero que al promoverlas contribuimos también a formar el gusto.

Mientras, el actor y director teatral Pedro Franco habló sobre la necesidad de que a tono con las transformaciones que viene haciendo el país en el terreno económico, «pensemos en cuántas cosas nuevas, en cuántos experimentos podemos hacer desde la cultura para acompañar los esfuerzos de la dirección de la Revolución por hacer más eficiente el país en todos los ámbitos de la sociedad. Estamos llamados a ser creativos y a buscar fórmulas nuevas para trabajar desde las artes escénicas y desde otras manifestaciones».

Perfeccionar el trabajo de la AHS con el apoyo de las instituciones culturales y crecer hacia otros espacios fuera de la ciudad cabecera, superando las dificultades que fueron señaladas durante el amplísimo proceso de debate que ha propiciado el II Congreso en el territorio, fue el compromiso de la dirección de la filial matancera de la AHS, según expresó el artista de la plástica Adrián Socorro, al ser ratificado al frente de la organización para la nueva etapa que ahora comienza.

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