Y seguimos soñando - Cultura

Y seguimos soñando

Los jóvenes artistas pinareños debatieron este martes sobre el trabajo realizado por la Asociación Hermanos Saíz en el territorio, sus retos y perspectivas

Autor:

José Luis Estrada Betancourt

«¿Qué estamos haciendo mal?». Con esa interrogante el novel escritor Yasmany González «encendía» el fructífero debate que tuvo lugar este martes en Pinar del Río, como parte de la discusión del informe presentado en la Asamblea de Balance de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en esa provincia.

«A veces se desconoce que existimos y por ende no se identifican con nosotros, enfatizaba Yasmany. Debemos hacer de nuestra Casa del Joven Creador (CJC) la casa de los jóvenes, convidarlos a que participen, y nosotros mismos participar de una manera más comprometida. Provocar que Pinar del Río continúe como la ciudad de los portales, siempre dispuesta a dar la bienvenida».

Tal vez también por eso Yusley Izquierdo (Audiovisuales) haya insistido en la urgencia de «salir de los marcos de la CJC, sobre todo cuando escasean los espacios de recreación. Existe en el territorio un gran potencial de talento, que a veces no está del todo enterado de las bondades de la AHS, fundamentalmente en los municipios, tan necesitados de espacios donde formarse en el buen gusto, en el disfrute de las artes».

En tanto, Lázaro Prieto, de Artes plásticas, que en lo adelante acompañará al presidente Dennys Pérez Acanda, como vice de la filial de Pinar del Río, añora que la galería de la organización mejore sus condiciones físicas. «No hay un momento en que no temamos por la integridad de las importantes obras que allí se exponen, y es tormentoso trabajar en una situación así», puntualizaba teniendo en cuenta también que un inmueble tan esencial como la CJC, exige que se le preste  mayor atención por parte de las instituciones para su conservación.

Este joven, quien aseguraba que una de las principales ganancias de pertenecer a la Asociación ha sido la oportunidad de trabajar en equipo, asimismo hacía notar «que no se ha establecido un mecanismo que le permita a la AHS adquirir piezas relevantes de algunos de sus miembros para preservar un patrimonio que también hable de su historia».

Mientras, la recuperación de Pista Rita como el lugar por excelencia de la juventud de Vuelta Abajo, fue el unánime reclamo de los asociados de ese territorio. La de Luis Manuel Valdés, de Artes escénicas, estuvo entre las voces que se alzaron para que esta se convierta nuevamente en la sede de un evento como el prestigioso Pinarock. «No nos parece justo que hayamos perdido una plaza tan emblemática, que recibía cientos de personas en busca de una buena opción. Habrá que solucionar de una vez los problemas de contaminación ambiental».

Y todo ello, entre otras razones, incide, según el músico José Antonio Morejón, en que sus contemporáneos vayan perdiendo «el “hambre” por la cultura. Por eso debemos preocuparnos por descubrir cómo poder atraparlos, sobre todo si a veces no contamos con elementos básicos para llevar adelante nuestro arte a todos los rincones de la provincia. Mas no nos queda otra alternativa que seguir insistiendo, para que ese público no se vea obligado a quedarse en las esquinas».

Si algo dejaba en claro en su intervención la investigadora María Rosa Izquierdo era que la falta de presupuesto «no puede frenar la creación». La también escritora invitaba asimismo al análisis: «Exigimos ser profesionales, vender nuestras obras, conformar colecciones... pero el país está cambiando. Pedimos y pedimos, pero ¿somos sustentables? Debemos fomentar políticas que permitan que los jóvenes creadores lo puedan conseguir. Y no hablo de un mercantilismo estéril, que haga concesiones, sino de trabajar el doble, el triple, o cuatro veces más, si queremos vivir del, por y para el arte».

Era por ese motivo que Gladys Martínez Verdecia, primera secretaria del Comité Provincial del Partido, argumentaba que «nada de lo que se proponga la AHS se logrará con calidad sin la participación comprometida y aportadora de todos los asociados; si no se convierte la CJC en un espacio vivo, donde confluyan el mejor arte, el diálogo y el pensamiento profundo.

«De ninguna manera le corresponde a la Asociación asumir las responsabilidades que le tocan a las instituciones culturales, que deben ocuparse todos los días de los problemas de los jóvenes, haya o no congreso. Claro, estos deben saber que la fórmula del triunfo radica en el esfuerzo, la entrega, el trabajo continuado y consciente.

«Por tanto, hay que seguir soñando y no dejar de realizar esas obras de arte, porque el pueblo las necesita. Ese debe ser el mayor compromiso de los hijos nacidos en la tierra de los hermanos Saíz Montes de Oca: defender su identidad, la Revolución y la parte que les toca».

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