Cuba busca su Coral

Una ojeada a las propuestas de la Isla que se podrán apreciar en la 35 edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano

Autor:

Jaisy Izquierdo

Con dos largos de ficción, siete cortometrajes, seis documentales y cinco filmes de animación la Isla pugnará por el preciado Coral del Festival de Cine de La Habana, brindando a los cinéfilos la oportunidad de tomarle el pulso a nuestra cinematografía, y apreciar en la pantalla grande el trabajo que realizan los creadores cubanos en materia del séptimo arte.

Como plato principal las películas Boccaccerías habaneras, de Arturo Sotto Díaz, y Jirafas, de Enrique «Kiki» Álvarez, que concuerdan acaso en que sus directores, después de filmar en zonas del interior del país Bretón es un bebé y Marina, respectivamente, vuelven ahora sus miradas al entorno citadino y a las pasiones que envuelven a sus personajes; claro que por rumbos bien diversos.

Arturo Sotto, quien ganara un premio en el XIV Festival con su tesis de grado, el corto de ficción Talco para lo negro, hace aterrizar los desparpajos amorosos del Decamerón de Giovanni Boccaccio en la capital cubana. Pero el recordado director de Pon tu pensamiento en mí (1995) y Amor vertical (1997) no solo lleva la batuta, si no que también actúa, y da vida a un escritor sin musas que recibe a diversos personajes con sus vivencias a cuestas, quienes aspiran a ser los protagonistas de sus novelas.

Una comedia compuesta por tres cuentos independientes (Los primos, No te lo vas a creer, y Una historia del tabaco) que reúne cerca de 50 actores, entre ellos Luis Alberto García, Mario Guerra, Daniel Amat, Félix Beatón, Zulema Cruz, Yadier Fernández, Yerlín Pérez y Jorge Perugorría.

Jirafas atrapa el amor de Lía y Manuel en una casa que han invadido, para hablar de temas contemporáneos como son el acceso a la vivienda, la invasión de la intimidad, la convivencia y la economía precaria; justo cuando Tania intenta desalojarlos de la propiedad que ha heredado de su tío.

Con aires de tragicomedia el filme de Kiki llega a La Habana luego de haberse exhibido en el Festival de Rótterdam, en enero, y de ser galardonado recientemente con el Spirit Award, del Festival de Brooklyn. Fue realizado como una producción independiente, y la mayor parte del rodaje tuvo lugar en la propia casa de su director. Su compañera, Claudia Muñiz, es además de protagonista, la autora del guión, y comparte el elenco con los jóvenes actores Yasmani Guerrero, quien debutó en La noche de los inocentes, de Arturo Sotto, y Olivia Manrufo, la conocida Indirita del programa humorístico Vivir del cuento.

En medios y cortos de ficción compiten tres materiales producidos por la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV): La trucha, de Luis Ernesto Doñas Gómez, Marea, de Adam Breier; y Náufrago, de Andrew Stehney; a las que se une Obsessio, de Frank Luis Velázquez Torres, que lleva el sello de la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual del ISA.

Con lauros cosechados se insertan Afuera (Yanelvis González Marín y Vanessa Portieles Figueredo) y Camionero (Sebastián Miló). La primera versa sobre la búsqueda de la libertad justo cuando su protagonista acaba de salir de la cárcel, una obra de 22 minutos que fue ganadora de cinco premios en la Muestra Joven ICAIC.

Camionero, que también fue laureada en el certamen de los jóvenes realizadores con el Premio a la Mejor Ficción, ganó además para sí el máximo galardón de la Sección Oficial del VIII Festival de Cortos Villa de La Orotavase, al recrear Miló su visión de una beca en los años 70.

Casting, del multilaureado guionista y director de cine cubano Eduardo del Llano  completa este acápite, con una historia que según ha declarado su autor es una metáfora de la lucha por el triunfo, una mirada irónica al mundo del arte, donde se evidencian diferentes actitudes que se pueden dar en una situación de competencia, cuando un grupo de actores tratará de clasificar en una coproducción con Alemania. En tal peculiar «casting» le acompañan nuevamente Luis Alberto García, el recurrente Nicanor O’Donnell de sus Monte rouge, Brainstorm y Exit; Carlos Gonzalvo y Héctor Medina, intérpretes del largometraje Vinci; además de Mario Guerra, Tomás Cao, Jorge Molina y Dayana Legrá.

La mirada documental llega a la competencia para salvar del olvido la figura de ilustres de nuestra cultura nacional o para descubrir la magia que encierran otras totalmente desconocidas. Hacia estas últimas enfocan su lente los estudiantes de la EICTV Hugo Prado Villegas, Azra Jasarevic, Juliette Touin y Rhiannon Stevens en sus respectivos filmes El abuelo de Macondo, Encuentro, La casona, y La tarea, donde convergen un mítico anciano, un hombre que comulga con sus muertos, y una mujer que disputa con sus vivos.

A la memoria apela Marcel Beltrán con un material que le proporcionó el Premio de Mejor Documental y Mejor Director en la Muestra de Cine Joven y que toma el nombre de su protagonista, la destacada directora de coros Digna Guerra, dos palabras que se vuelven cómplices de sus secretos: la música la hace digna, pero su vida es una guerra. Entre tanto, Mi amigo Manolo, de la editora y realizadora Gloria Argüelles, saca a la luz en 50 minutos la extensa e intensa vida político-cultural del cineasta Manuel Pérez Paredes dentro y fuera del Icaic, a quien este año se le otorgó el Premio Nacional de Cine.

Con Fernanda y el extraño caso del Dr. X y Mr. Jai la animación cubana coloca un nuevo largometraje en la vidriera internacional, donde hasta la fecha solo se han mostrado cortos, desde que en 2003 Juan Padrón estrenara Más vampiros en La Habana. La graciosa detective creada por el director Mario Rivas y su hijo Daniel, volverá a mostrar su dotes deductivas junto a sus amigos, que la han acompañado antes en los 20 capítulos de la serie televisiva del mismo nombre, y que ahora se verán envueltos en un misterio que juguetea con la novela de Robert Louis Stevenson.

Junto a Fernanda… concursan Coronas y cascabeles (Ivette Ávila Martín) que emplea el stop motion; las dos ratas modeladas en 3D de La noche que se perdió la luna (Yoan Leyva), y los universos imaginarios de Alexander Rodríguez González (El hombre que quería…) y Alien Ma Alfonso (Mundo sumergido).

Suman ocho los guiones inéditos presentados con firma criolla, entre ellas la del director Fernando Pérez con Abel Rodríguez, quienes presentan Chupa pirulí; Juan Carlos Cremata Malberti, quien junto a Elio Fidel López apuesta por Fe de ratas, y el joven Arturo Infante con su proyecto El viaje extraordinario de Celeste García. Asimismo, en el concurso de carteles se presentarán diez obras de creadores del patio como Julio Eloy, Carlos Luis Mesa, Michel Mirabal, Nelson Ponce y Leandro Rodríguez, el autor del cartel de Boccaccerías habaneras.

Más allá de las lides del certamen, la Isla estará presente con numerosas cintas de interés como Esther en alguna parte, de Gerardo Chijona, recientemente premiada en el Festival Latino de Los Ángeles; el reciente corto del realizador Jorge Molina (Molina’sBorealis), que retorna con sus dosis de terror, sensualidad y añade ahora catastrofismo, y el documental Retornar a La Habana con Guillén Landrián (Raydel Araoz), que propicia el reencuentro con el mítico cineasta y pintor cubano a partir de las remembranzas de su esposa.

Así la participación cubana se unirá a este caleidoscopio fílmico que hasta el 15 de diciembre atraerá la mirada fija de los amantes del cine. Solo resta esperar que la melodiosa música irrumpa entonces, y como en el sugerente spot promocional, el cine del continente crezca en árbol, y eche ramas de coral.

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