Un poeta con su guitarra a cuestas

El cantautor cubano Raúl Torres cuenta a Juventud Rebelde las influencias y el propósito de sus canciones

Autores:

Abel Castillo Noriega
Indira Pérez Borges

A base de talento y esfuerzo Raúl Torres ha llegado a ocupar un lugar cimero en la cultura cubana. El autor de temas como Regrésamelo todo muestra una preocupación constante por concebir textos de una factura elaborada. Sus composiciones forman parte de la banda sonora de muchos cubanos de distintas generaciones.

—Las personas que quieran contactar con tu obra, ¿qué canción tendrían que escuchar para empezar a conocerte?

—Siempre me remito a Candil de nieve que, aunque es una canción que compuse con Pablo Milanés, me identifica mucho como creador y expresa mis objetivos en la vida. También les recomendaría temas de mis últimas producciones discográficas como Fénix de cristal. Creo que dicen mucho de mi obra y logran definirme como persona.

—¿Por qué compones canciones de mensajes inteligentes?

—Estamos viviendo tiempos de urgencia económica; ha sido muy fácil para algunos artistas «prostituir» su trabajo a cambio de un poco de popularidad. Observo una decadencia y degradación de los principios dentro de la creación. Ese florecimiento que obtuvo la creatividad algunos años atrás, ya no está. Las letras, las composiciones, se han depauperado en esta primera mitad de siglo contrariamente a lo que yo imaginé que pasaría.

«Sigo siendo un cantautor con canciones importantes para mí y para la gente que me escucha. Creo que mientras me mantenga consecuente con mi obra, transmitiré ese mismo espíritu a los que me siguen. Hay mucha gente necesitando de canciones inteligentes y no pienso renunciar a esa parte del público. No me reconocería haciendo otro tipo de canción, ya es un estilo de vida para mí y no pienso abandonarlo».

—¿Cómo valoras el movimiento trovadoresco actual en Cuba y a sus representantes?

—Es maravilloso el hecho de que hay muchos jóvenes incursionando en la trova en los últimos tiempos. Me parece muy bueno para nuestro movimiento. Las instituciones deben aprovechar el interés de los jóvenes por el género y apoyarlos. He observado muy pocos espacios para que estos nuevos creadores desarrollen su arte y lo muestren al público. Me parece que los trovadores están en la búsqueda constante de nuevas canciones, de una mejor forma de decir y describir lo que está viviendo Cuba y el mundo.

—Has tenido la oportunidad de compartir escenario con figuras de la talla de Simone, Fito Páez, Ana Belén, Joaquín Sabina y Pablo Milanés. ¿Qué experiencias has sacado de estas colaboraciones?

—Se me han sumando experiencias muy positivas porque son personas extremadamente profesionales. Junto a ellos aprendí mucho de la responsabilidad, el respeto y el comprometimiento del artista con su propia obra. Me nutrí de sus culturas, de sus sonoridades y estilos para enriquecer mi música. Fue algo muy bueno para mí. Eso fue lo que aprendí de ellos y es lo que sigo sacando cada vez que colaboro con artistas de esta categoría.

—Una canción como El regreso del amigo, para muchos es una prueba de que no por urgentes las canciones son menores. Cuéntanos cómo te llegó este tema.

—Fue una suerte haber sido escogido para escribir una canción a ese gran ser humano que fue Hugo Chávez. Este tema lo hice en una circunstancia poco común. Me sorprendió en medio de aquella tristeza que se apoderó de nuestro pueblo y del latinoamericano en general.

«Cuando terminé de componerla inmediatamente llamé al viceministro de Cultura Abel Acosta para mostrársela y se me unieron Pancho Amat, Augusto Enríquez, Eduardo Sosa, Arnaldo Rodríguez y Lena. Nosotros coincidimos en que esa canción era lo que nos hacía falta para reunirnos y canalizar lo que sentíamos. Cuando llegaron los músicos al estudio había una atmósfera muy especial de solidaridad. El resultado final se percibe en esa versión que de alguna manera sintetiza todo lo que estábamos viviendo».

—¿Qué representa para ti el haber sido escogido para hacer esa peregrinación musical que llevó el arte cubano a los hermanos venezolanos?

—El poder estar en Venezuela interpretando este tema y otros de mi repertorio, me hizo ser el mensajero del dolor de Cuba en ese momento. Tuve la oportunidad de presentarme allá junto a artistas maravillosos y de poder transmitir ese mensaje de solidaridad y hermandad de nuestro pueblo para con el venezolano.

—¿Cuáles fueron los principales resortes que te inspiraron a componer Ángeles de bata blanca?

—Durante mi estancia en Venezuela, fui testigo de un ataque a un CDI de colaboradores cubanos. Yo no concibo que pasen cosas de este tipo, menos cuando se trata de un centro de salud. Eso me causó mucha indignación y me inspiró a componer Ángeles de bata blanca, que ya es bastante conocida por los médicos de las misiones venezolanas; la han hecho parte de sí porque se sienten identificados y reconocidos.

En los finales del diálogo, el cantautor nos comentó que se encuentra dando los últimos retoques a su producción discográfica Otra vez Quijote, que saldrá a finales de este año, bajo el sello Colibrí. Este álbum está influenciado por diversas sonoridades como el funk y el rock. Será en este fonograma donde Torres mostrará su apoyo a la causa de los Cinco Héroes, por medio del tema The Five, que se unirá, dijo, al reclamo de justicia de nuestro pueblo.

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