De la canción inteligente al clásico son cubano

Entre las canciones de Buena Fe y Carlos Varela, y el contagioso ritmo del dominicano José Alberto «el Canario» y El Niño y La verdad transcurrieron los últimos días en La Habana

Autor:

Yelanys Hernández Fusté

Nadie se hubiera imaginado días atrás que el último fin de semana de junio podría pasar como uno de los más intensos para los melómanos habaneros. Fueron jornadas irrefutables para el más exquisito de los gustos: desde la canción inteligente hasta el clásico son cubano en los escenarios capitalinos.

Tres grandes conciertos concentraron al público: Carlos Varela en La Habana Vieja; Buena Fe en el teatro Karl Marx y el dominicano José Alberto «el Canario» y El Niño y La verdad, en el Salón Rosado de La Tropical. A dos de ellos JR pudo asistir y  apreciar en los rostros de los asistentes el disfrute de una música que los marca de una manera esencial.

Con un pequeño problema técnico en el arranque del viernes, Buena Fe colmó las expectativas creadas con Soy, el disco compilatorio que motivó sus actuaciones de esa velada y las del sábado y domingo.

El álbum signa el debut fonográfico de los populares artistas con Metamorfosis, sello encargado de la grabación del compacto, mientras que la Egrem lo distribuirá nacionalmente y Sony Music tentativamente lo pondrá en el mercado internacional.

Aunque Soy contiene 16 canciones, Israel Rojas y Yoel Martínez, líderes del grupo, regalaron más de una veintena de temas, la mayoría muy conocidos en su repertorio. Fue reencontrarse con No juegues con mi soledad y Noviembre, revisitar Volar sin ti —esta vez con Yoel Martínez en el rol que desempeñaba el gallego Andrés Suárez— y Miedos, ahora con el guitarrista de la banda Dayron Rodríguez en los parlamentos rapeados, como ya venían proyectando el tema en los conciertos en vivo.

Solo se consideraron dos dúos en Soy: Despedida, ese emotivo y desgarrador diálogo entre un joven y su padre (Israel Rojas y Pablo Milanés), y Casanova, Cecilia Valdés y La Bella Durmiente, una de las piezas nuevas del CD en la que invitaron al cantautor Frank Delgado. Vale la pena recordar que Buena Fe y Delgado cuentan con un volumen hecho de conjunto, titulado Extremistas nobles y que facturó la Egrem.

Dos estrenos más se disfrutaron esas noches de concierto. De Dame guerra les digo que lleva en su letra una tentadora mirada a cómo las relaciones de pareja pueden ser intensas, temperamentales y disfrutables al mismo tiempo. En el caso de Oraré llevó marcada la dedicatoria a monseñor Carlos Manuel de Céspedes, un hombre de fe y de un humanismo extraordinario al que Israel Rojas confesó conocer ya tardíamente.

Uno de los momentos más emotivos del concierto de Buena Fe el viernes último fue cuando se interpretó Lealtad del alma, en la que se hicieron acompañar del Trío Martínez, de Guantánamo, formación musical a la que pertenece el padre de Yoel Martínez y que lleva 55 años en los escenarios.

«El Canario» y la verdad repletaron la Tropical

Ya había deleitado a los santiagueros en octubre pasado en el teatro Heredia cuando presentó el disco No quiero llanto. Tributo a Los Compadres junto al Septeto Santiaguero. José Alberto «El Canario» regresó el domingo a la Isla para hacer bailar a los habaneros, tras una ausencia de los escenarios capitalinos de 37 años.

Decidió el cantante dominicano dar un espaldarazo a la novel orquesta El Niño y La verdad y presentarse en el concierto de celebración del segundo aniversario de la agrupación, que tuvo lugar en el Salón Rosado de La Tropical.

Cinco exitosos temas de «El Canario» enardecieron a un público que reconoció en el artista a uno de los grandes del son contemporáneo. Que paren el reloj, A la hora que me llamen voy y La palangana, entre otros, duraron más de lo acostumbrado y los bailadores ni lo sintieron, pues José Alberto con su energía desbordada de un lado a otro de la escena se las agenció para mantener, junto a La verdad, la cadencia contagiosa del género.

Se percibió el homenaje del dominicano a figuras cimeras de la música cubana como Benny Moré, Dámaso Pérez Prado, Miguelito Cuní y Roberto Faz, así como a la orquesta Aragón. Todos constituyen un referente para el intérprete, quien también reconoció a valores de nuestra sonoridad actual, entre ellos el trompetista Alexander Abreu, el cantante Emilio Frías (El Niño), y el pianista Wilfredo «Pachy» Naranjo Jr. —director musical de La verdad—.

Igualmente destacó el talento del maestro José Luis Cortés, con quien hizo una amigable competencia que quedará para la historia. Mientras el Tosco improvisaba acordes en la flauta, José Alberto respondía cada nota con su especial forma de silbar y ambos arrasaron con los aplausos del público. Sin duda, fueron días de referencia para quienes gustan de soñar por los sonidos que nos llegan al oído, como bien señala cada jueves en estas páginas, mi colega Joaquín Borges-Triana.

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