Álvaro Torres: Doy gracias a Cuba por abrirme sus puertas

El denominado «último romántico» vuelve a cautivar a la tierra en la que es ídolo, en presentaciones iniciadas por Santiago y que se extenderán luego a Holguín

Autores:

Osviel Castro Medel
Odalis Riquenes Cutiño

SANTIAGO DE CUBA.— Es difícil encontrar, entre los románticos del mundo, uno que haga más «estragos» en los corazones de Cuba que Álvaro Germán Ibarra Torres, el mismo que con el nombre artístico de Álvaro Torres sacudió esta ciudad dos noches seguidas desde el anfiteatro al aire libre Mariana Grajales.

Cuando el salvadoreño-que homenajeó a Santiago en la antesala de sus cinco siglos, se infiltró en la multitud cantando Nada se compara contigo el delirio se apoderó de más de 8 000 almas que coreaban aupadas por una voz cuyo timbre no parece tener 61 años.

«¡Público lindo, público hermoso!», dijo, y agradeció el título de Visitante Distinguido, conferido el sábado, que calificó como un honor inmenso por recibirlo en la tierra donde -se dice- crecen sin parangón las pasiones, los fuegos y la música.

También enardeció cuando, a capela, entonó durante un minuto: «Y si vas al Cobre quiero que me traigas una virgencita de La Caridad...». O cuando hizo subir al escenario a Cinthya, una niña que el próximo 26 de julio cumplirá 15 años, a quien dedicó Chiquita mía.

Pero el artista ya no solo cala en este país por sus letras, agrupadas en más de 40 discos; sino, además, por su sinceridad y su buen humor, evidenciados desde su primer concierto en la capital cubana, en diciembre de 2013.

«Yo soy muy malo para los nombres», confesó en la heroica ciudad. Allí mismo agradeció a Cuba entera por abrirle sus puertas y «por permitirme ser el abanderado de mis compañeros, de todos los que vendrán después».

El autor de Sencilla y bella narró, entre risas, que alguien le comentó: «En Cuba limpiamos contigo». A esto él preguntó: ¿Cómo así?... «Entonces supe que cada vez que iban a limpiar la casa tiraban mucha agua y mientras la secaban iban escuchando mis canciones».

Para reciprocar ese apego a sus letras y a todo el amor recibido en sus dos anteriores giras y en este periplo –iniciado aquí y que continuará hoy en Bayamo-, el intérprete no descarta que, como mismo hizo un disco titulado Homenaje a México, pueda concretar uno llamado Homenaje a Cuba.

«Eso sería algo bello, está en el tintero, hay tantos proyectos con este país...», comentó en conferencia de prensa previa a las presentaciones en Santiago, en la que también expuso que esta gira se extenderá luego a Holguín.

Mientras esos momentos llegan, Álvaro Torres sigue cautivando a su paso por la nación. Ayer, mientras se trasladaba de Santiago a Bayamo, fue reconocido y vitoreado cuando realizó una parada momentánea en el camino. Luego, al llegar a la Ciudad Monumento, inundó de público el estudio de la televisora local CNC y luego provocó otro torbellino cuando, emocionado,visitó el Museo de Cera, la Casa Natal de Céspedes y otros sitios emblemáticos.

«Lo que me está pasando en Cuba no tiene comparación. Es fabuloso», confesó con una sonrisa espontánea y sincerísima.

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