Un disco con virtuosismo joven

Un grupo de creadores regalaron anoche en concierto sus canciones a los más jóvenes, recogidas en un disco y cuyo estreno tuvo lugar en el teatro Karl Marx

Autor:

Yelanys Hernández Fusté

Letras y música que palpan el espíritu de toda una generación, motivadas precisamente en esa rebelde juventud cubana, intensa en sus propósitos y combativa en su momento histórico, fue lo que disfrutamos anoche en el teatro Karl Marx, en presencia de Mercedes López Acea, miembro del Buró Político del Comité Central del Partido y su primera secretaria en La Habana; y Julián González, titular de Cultura, así como dirigentes juveniles y delegados al X Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC).

Virtuosos compositores que han dedicado sus mejores piezas a los más nuevos, en varios momentos deleitaron al auditorio del Karl Marx, entre ellos el grupo Moncada. También actuaron, con los integrantes de la compañía infantil La Colmenita como presentadores especiales, algunos de los artistas que intervinieron en Sobran Razones, un compacto que se inserta dentro del amplio catálogo de Producciones Colibrí y Egrem, disqueras que de conjunto lo hicieron tangible en colaboración con la UJC. El álbum, de una docena de obras, refleja ese sentido meramente impetuoso de los jóvenes y sonoramente se mueve en varios de nuestros géneros auténticos, así como se va a explorar otros foráneos como el jazz y el rock.

El opening del fonograma, Depende de ti, es precisamente una pieza de Arnaldo Rodríguez y Alfredo Felipe, interpretado por el Talismán. Todos repiten en Razones. Ambos textos devienen bojeo de las preocupaciones, sinsabores y alegrías de un grupo etareo inquieto y fiel al legado histórico de nuestra Isla.

Ante la mirada poética de Raúl Torres se «germinó» Sueños y razones, una canción que enaltece esa arista positiva de la gente joven que, a pesar de las dificultades, sigue adelante, siempre respetando nuestros símbolos y el aporte de hombres inmensos. Torres se hizo acompañar de Israel Rojas para formar las voces melodiosas del tema, que también se enriquece con los parlamentos rapeados de Luis Ton.

Medular en sus ideas y sincera es Y cuando pudo ser, la canción que Tony Ávila regala para este disco. Resulta que el cantautor se quiso acompañar solo de la guitarra para, desde la trova, decir cuán intenso es ese sentimiento y espíritu lozano, cuán acucioso es el hacer en los jóvenes a quienes Ávila no define por una etapa de la vida, sino por lo innovador de su pensamiento.

Por su parte, Tammy López dejó registrado en su voz un sensible Canto de amor a La Habana, cuyo autor es el Héroe de la República de Cuba, Antonio Guerrero. Con orquestación de la propia Tammy, la canción muestra con lirismo esa visión de un joven capitalino, que se sabe dueño de sus raíces y del que se desprende un amor infinito por cada resquicio de una ciudad mágica.

Dos instrumentales llegan en Sobran Razones: No ha sido fácil y Reencuentro. El primero es una versión exquisita de la conocida pieza de Pablo Milanés, hecha por el saxofonista Michel Herrera. La segunda es una partitura escrita por el pianista Alejandro Falcón y que se permea de lo mejor del jazz cubano actual.

Para quienes desean mover los pies al compás del más sabroso son, Yadiel Bolaño dedica Comenzando futuro. Líder de La Tabla, Bolaño obsequia a los más nuevos una obra que se vale de los conceptos clásicos del género y que en su texto hace gala de esa tradición de crónica, ya apreciada en autores defensores del estilo como Juan Formell y Adalberto Álvarez.

Tomando lo más heavy del rock, los pinareños de Tendencia están presentes en la placa discográfica con Actitud —bajo la firma de José E Mederos y Sergio E. Puente—, en la que destacan el espíritu de sacrificio y compromiso de las nuevas generaciones. Algo en lo que coincide Rubén Marín en Tengo mil razones, el sencillo que interpretan los raperos de Primera Base.

Son también dignas de resaltar las canciones Sembrando multitudes y Tu recuerdo. David Álvarez Hernández es el autor de la primera, que se escucha al ritmo contagioso del Septeto Trova y Son, mientras que Wilbert Tarajano Oxamendi sintetiza en un movido son cubano, salido de la matancera Orquesta Failde, la valía de los ideales de una juventud protagonista del proceso revolucionario y unida indisolublemente al legado de Martí, Mella, Frank, Che y Fidel.

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