Los artistas, los públicos...

Tres actuaciones acontecidas entre sábado y domingo en La Habana: Ivette Cepeda, Mayco D’ Alma y Yuly y Havana C atrajeron a un número de melómanos nada desdeñable

Autor:

Yelanys Hernández Fusté

Hace una semana resaltaba en estas páginas la diversidad de tendencias de la música cubana actual, evidenciada a través de un periplo hecho por nuestro diario a las distintas presentaciones que se concentraron en un fin de semana específico de la actual etapa estival.

Ahora regreso no solo para reafirmarlo, también para agregar que unido al amplio espectro que hoy caracteriza la sonoridad nacional, hay públicos ávidos de recibir esos discursos melódicos y sus gustos son una clara señal del impacto que reciben esas propuestas en la audiencia. Amén de que hay quienes catalogan a los receptores como una masa amorfa y sin juicio propio, soy de las que piensa —como receptora lógicamente—, que las preferencias de audiencias pueden llamar la atención de los medios con respecto a un artista o movimiento musical.

Sucedió con tres actuaciones acontecidas entre sábado y domingo en La Habana. Ivette Cepeda, Mayco D’ Alma y Yuly y Havana C atrajeron a un número de melómanos que resultó nada desdeñable para quienes gustan de las estadísticas.

La Cepeda propuso en el teatro Mella un condensado de canciones que compiló bajo el nombre de Abrazos, del que se desprenderá su próximo DVD, filmado entre sábado y domingo. Ivette hizo allí un trayecto por piezas de autores contemporáneos, la mayoría de ellos cubanos. Específicamente en su actuación dominical, en un Mella con escasas butacas vacías, la cantante regaló sencillos de su más reciente fonograma titulado País. Además seleccionó cuidadosamente su repertorio para obsequiar piezas que enuncian, como confesó, el más sublime amor, ese que siempre está dispuesto a ofrecer.

De ahí que muchos se regocijaran al escuchar algunas de aquellas piezas contenidas en su DVD Estaciones (Producciones Colibrí), placa que marcó su debut fonográfico y del que Rafael Guedes, presente en estos conciertos de fin de semana, fuera parte sustancial.

Acompañada de las agrupaciones Reflexión y Frasis, la intérprete se apropió en el Mella de canciones como De mis recuerdos, de Juan Formell, y evocó, con su incursión, a Elena Burke. Pasó lo mismo con El bufón y el trágico, una obra de una belleza singular, escrita por David Torrens.

Con un trabajo bien logrado en la escenografía, la iluminación —estos dos segmentos a cargo de Pepe Hevia— y la dramaturgia de la presentación, Ivette Cepeda engalanó esas noches con su espiritualidad y su particular manera de interpretar. Ambas veladas devinieron homenaje perenne al humorista Carlos Ruiz de la Tejera, quien falleciera recientemente. Fueron recordados igualmente la dominicana Sonia Silvestre y nuestro Juan Formell.

Casi estrenándose en la Tribuna Antiimperialista José Martí y convidados a cerrar el verano en ese sitio, Mayco D’ Alma y Yuly y Havana C, dos proyectos liderados por jóvenes, concentraron el sábado último un número considerable de seguidores.

Quizá quienes se llegaron a las nueve de la noche a esa plaza dudaron que la velada pudiera tener tanta concurrencia. Una hora más tarde y mostrando su repertorio más movido, D’ Alma rompió con temas de su etapa como vocalista de El Clan. Fue Ese soy yo un punto climático en su actuación, mientras las piezas románticas Si tú volvieras y O él o yo encontraron un eco en los presentes.

Debo destacar la capacidad de la banda de Mayco para atemperarse a los disímiles géneros tocados, un tránsito que llevó al grupo a ejecutar desde Como te amo yo y Boca a boca —más cercanos al pop internacional—, hasta Será, una versión salsera de aquella obra de Ricardo Montaner.

Por su parte, Yuleisis Greenidge repasó en la Tribuna ocho años de intenso trabajo con Havana C. La guitarrista y percusionista, directora de la agrupación, significó a JR la posibilidad de presentar en ese espacio la estética que defienden, una especie de fusión entre «la música cubana y la internacional».

Si bien el grupo ha colocado en las listas de éxitos de las emisoras baladas-pop y números que se conectan con el son más comercial, como Se terminó —adaptación de aquel sencillo más salsero que hicieran en los momentos fundacionales de la orquesta—, y Bailando —el éxito que los colocó en el gusto de la audiencia—, siento que Havana C todavía perfila su camino, ese que le asegurará una mayor constancia en la preferencia.

A pesar de que se haya hecho la despedida del período vacacional entre sábado y domingo, dos nuevas presentaciones darán de qué hablar esta semana. La reconocida orquesta Dimensión Latina, de Venezuela, abrirá el festival Habanarte, este 3 de septiembre en el Teatro Nacional, acompañada de dos soneros cubanos: Isaac Delgado y Adalberto Álvarez. Para el día 4, Laritza Bacallao hará sonar los tambores en el Karl Marx. Ambos conciertos posibilitarán el encuentro de los artistas con sus públicos, y alguna que otra reseña en estas páginas.

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