Más que música en el éter

Alain Daniel ofreció el sábado pasado una velada especial en el teatro Lázaro Peña

Autor:

Yelanys Hernández Fusté

Anecdótico y con ganas de conectar no solo con el público del capitalino teatro Lázaro Peña, Alain Daniel Pico Roque recorrió el sábado último, por alrededor de dos horas, más de 20 años de carrera musical. El cantante y compositor apeló a una fórmula efectiva: esparció su actuación por el éter y consiguió una audiencia millonaria a través de las frecuencias del programa Música viva, de Radio Rebelde.

Deberían repetirse más a menudo este tipo de experiencias. Para nadie es un secreto que la radio es uno de los medios más directos para acortar las distancias entre los artistas y su público.

La velada sabatina fue un momento para propiciar ese encuentro que Alain decidió sostener con sus seguidores y motivarlos a disfrutar de una carrera marcada por el son contemporáneo, los presupuestos de la salsa internacional y el pop más actual.

«Vamos a hacer un resumen de un poco más de 20 años de música, donde no todo es conocido», dijo al saludar al auditorio y enseguida hizo sonar Avísale a mi gente, un tema suyo grabado por la boricua Lucecita Benítez y que, como remarcó, pertenece a esa etapa en que se empezaron a escuchar sus obras por intérpretes de otros países, lo cual contribuyó a que muchas personas pensaran que no era un músico cubano.

Ese intenso período en Bamboleo, bajo las órdenes del pianista Lazarito Valdés, también fue rememorado. De allí no pudo faltar El zorreo, un éxito de una banda que le permitió no solo presentarse como vocalista, sino como autor de El boom boom y otros números que dejaron una huella en el público.

Con muchas ganas de comunicar, Alain consiguió que el ritmo de su presentación no decayera en esos momentos en los que hablaba de su vida artística. Reveló entonces sus motivaciones para componer y acompañar en el escenario a colegas reconocidos de la Isla. «Soy de esos artistas cubanos que han tenido la oportunidad de grabar y hacer dúos con hermanos de carrera», aseguró, y evocó Lloro por ti, sencillo contenido en el compacto Bueno (Bis Music), para lo cual accedió a una invitación de Descemer Bueno, y De princesa a plebeya, que se hizo popular por su dueto con Baby Lores.

Igualmente recordó aquella gran posibilidad que le brindó Pablo Milanés para que lo acompañara en De qué callada manera, o ese otro momento en que Raúl Paz le propuso dejar registrado Tocar un sueño, pieza que formó parte de la banda sonora de la telenovela La otra esquina.

De su faceta como baladista, Alain Daniel ofreció su exitoso Arrancándome la vida, en un arreglo suyo y de Carlos Cartaya en el que fue solo acompañado por el piano, la guitarra y las cuerdas del cuarteto Géminis.

Ante las preguntas personales que en un segmento de la velada le hizo el actor Enrique Bueno, Alain Daniel confesó que nació en la intersección de las calles Chacón y Cuba, en La Habana Vieja. Habló con pasión de su familia y en especial de sus abuelos, personas que le inculcaron la humildad y la constancia en el trabajo y a los que dedicó Baila mi rumba, en el que las raíces africanas se nos presentan en un sabroso guaguancó.

El cantante mencionó su amor por la ciudad que lo viera nacer, del que es una prueba Me quedo en La Habana, un son bien contemporáneo que acaba de grabar junto al dominicano José Alberto «el Canario» y en el cual se resalta la belleza de una urbe cosmopolita y cultural.

Cuando sonó Tan linda y tan mala, el público no pudo contenerse y, de pie, muchos pidieron Una canita al aire, una pieza de Osmani Espinosa que se ha convertido en hit del repertorio de Alain Daniel. Sin embargo, antes de interpretarla, el cantante agradeció —sin olvidar un solo nombre—, a todos los que lo han llevado a celebrar estas más de dos décadas de trabajo y los diez años de su orquesta. De esta última hay que destacar que, amén de su juventud, lleva notablemente los conceptos de la música popular bailable.

Aunque ya el cantante anunció que su concierto del Lázaro Peña podrá disfrutarse próximamente en un DVD —cuyo realizador es el director Ernesto Fiallo—, muchos desde un receptor en casa o en el teatro, presenciamos una muestra de los caminos que toma hoy la sonoridad de la Isla.

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.