La escena en el alma del grupo

La Temporada de Teatro Latinoamericano y Caribeño Mayo Teatral se dedica a la identidad, a las dinámicas colectivas y a la unidad creativa de las artes escénicas en general

Autor:

Lourdes M. Benítez Cereijo

A la identidad que se conforma a partir del trabajo en equipo, a las dinámicas colectivas que determinan procesos de trabajo y a la unidad creativa que nace en la comunión de lo diverso dirige su mirada la Temporada de Teatro Latinoamericano y Caribeño Mayo Teatral, que en esta ocasión se dedica al papel del teatro de grupo.

Hasta el día 22 de este mes confluirán discursos, lenguajes y estilos gracias a la presencia de conjuntos provenientes de Brasil, México, Colombia, Perú, República Dominicana y Cuba, los cuales pondrán a consideración de los espectadores aproximadamente 20 obras representativas del teatro contemporáneo latinoamericano.

La cita que organiza cada dos años la Casa de las Américas no pudo seleccionar una mejor temática a la cual dedicar sus espacios. Pareciera que todos los astros se hubieran alineado para hacer coincidir varias celebraciones importantes. Este año cumple medio siglo de existencia Teatro La Candelaria, de Colombia; 45 años festeja el Grupo Cultural Yuyachkani, de Perú; mientras que Teatro Gayumba, de la República Dominicana, arriba a cuatro décadas de intensa trayectoria. Ellos son los homenajeados de la temporada.

Por si fuera poco, a esos onomásticos se suman otros muy significativos como el aniversario 35 de Malayerba, los 25 años de Teatro de los Andes —presentes en la anterior edición de Mayo Teatral— y los 20 de las compañías cubanas Argos Teatro y El Ciervo Encantado, las cuales se incluyen en el programa concebido.

Las reflexiones y el intercambio de experiencias en torno al teatro de grupo alcanzarán un momento especial durante los días 16 y 17, cuando se desarrolle el Encuentro de Teatristas Latinoamericanos y Caribeños. Durante esas jornadas se realizará un recuento de la trayectoria de los tres homenajeados, participarán destacados académicos e investigadores de la región, se dialogará en torno a cuestiones como la huella de grupos de teatro independiente; y, como es habitual, no faltarán los talleres, exposiciones y presentaciones de nuevas publicaciones teatrales.

De la realidad a las tablas

En palabras de Vivian Martínez Tabares, directora de Teatro de Casa de las Américas y de Mayo Teatral, «la escena latinoamericana contemporánea no puede entenderse ni estudiarse a fondo sin tomar en cuenta el papel del teatro de grupo». Es por esa razón que la presente cita deviene inmejorable oportunidad para entender una producción comprometida con la cultura y la realidad de un continente, que va más allá de un método de trabajo y se convierte en un sistema de ideas para asumir la vida.

Los tres conjuntos protagonistas suben a escena con montajes recientes de su repertorio.

Fundamental a la hora de repasar la dramaturgia colombiana es Teatro La Candelaria. Guiado por el maestro Santiago García, arquitecto devenido teatrista, su fundación se remonta a 1966 y desde los inicios se distinguió por seguir la filosofía de la creación colectiva.

De caos y de cacaos, El Quijote y A fuego lento son algunas de las notables obras que han defendido en estos 50 años. Ahora, para su presentación en Cuba han seleccionado una pieza titulada Camilo, inspirada en las pasiones, conflictos y convicciones que rodearon la vida del sacerdote, guerrillero y sociólogo Camilo Torres.

«Con diversas coreografías, tangos, música experimental, folclórica e intensos momentos dramáticos, la obra es una puesta en escena impactante que pretende revelarle al público quién fue este hombre, que aún ronda en la memoria de millones de colombianos con diversas facetas (…) Hacemos esta obra como un acto de recuperación de la memoria al pie de la conmemoración de los 50 años de su muerte y de la celebración de los 50 de vida de nuestro grupo», ha señalado la compañía en su sitio oficial en Internet.

Según se dice, Yuyachkani es una palabra de origen quechua que significa «estoy pensando» o «estoy recordando». El vocablo da nombre al grupo cultural peruano que nació a principios de la década del 70. Cultivadores también de la creación colectiva, sus montajes vanguardistas suelen estar centrados en problemáticas de la realidad andina.

Yuyachkani —que ostenta la condición de Personalidad Meritoria de la Cultura Peruana, Otorgado por el Instituto Nacional de Cultura de Perú—, no es para nada un desconocido en los escenarios cubanos. Los valores de su quehacer le han hecho merecedor del Premio Villanueva de la Crítica Teatral en la categoría de mejor espectáculo extranjero y su director, Miguel Rubio, fue distinguido por la Universidad de las Artes con el Doctorado Honoris Causa.

Cartas de Chimbote, estrenada exitosamente en el 2015, es una de las puestas que ellos traen a los escenarios del patio. La obra se nuclea en torno a la vida del escritor peruano José María Arguedas, alude a su obra póstuma El Zorro de arriba y el zorro de abajo y se apoya en su epistolario, para conminar al espectador a acercarse a la figura del relevante autor y antropólogo peruano.

También podrán ser disfrutados los unipersonales Confesiones, a cargo de Ana Correa; y Vibraciones, que asume Julián Vargas.

Por su parte, Teatro Gayumba, dúo teatral de República Dominicana, nos dice que El Quijote no existe. Creado en 1976, el binomio que conforman Nives Santana y el actor y director Manuel Chapuseaux, está considerado como uno de los referentes fundamentales del teatro dominicano.

Con su particular estilo de teatro popular, Gayumba nos presenta un texto de la autoría del chileno Jorge Díaz, en el que coinciden Cervantes, Don Quijote, Sancho, un cajista de imprenta de la época y personajes actuales como un editor y un siquiatra.

La puesta nos devela a un Cervantes sarcástico, empeñado en conseguir la edición de su obra cumbre, al tiempo que refleja las vicisitudes de los artistas en una sociedad dominada por la crudeza del mercado.

Por su interpretación Manuel Chapuseaux se alzó con el Premio Soberano como Actor del Año, en 2013, y obtuvo además el elogio unánime de la crítica y el púbico en su país.

Desde Porto Alegre, Brasil, nos visita Ói Nóis Aquí Traveiz, cuya evolución ha estado marcada por la investigación y por el ánimo de llevar el teatro a las calles.

Evocando los muertos-Poética de experiencia es el desmontaje que la actriz Tania Farías ha escogido para mostrar la trayectoria del histrión en el proceso creativo de los personajes.

Con Juan Carillo al frente, los mexicanos Los Colochos subirán a escena con Mendoza, una versión libre escrita por Antonio Zúñiga del Macbeth de Shakespeare. Se desarrolla en los tiempos de la revolución mexicana, pero remite a temas acuciantes del presente azteca como la violencia.

Mucho más para ver

De lujo puede definirse la selección de obras que se podrán ver por la parte nacional. Son, según ha comentado Vivian Martínez, las mejores piezas estrenadas en la Isla en los últimos dos años.

Teatro El Público, bajo la tutela de Carlos Díaz, estará en su sede habitual con Harry Potter, se acabó la magia, un texto de la joven dramaturga Agnieska Hernández; y Argos Teatro, el colectivo que dirige Carlos Celdrán, estará en cartelera con Mecánica, escrita por Abel González Melo.

Otros de los sonados espectáculos que regresan a las tablas son CCPC, Cuban Coffee by Portazo’s Cooperative, de El Portazo; Triunfadela, de El Ciervo Encantado, y Los dos príncipes, de Teatro de Las Estaciones.

Si es usted uno de los que no está familiarizado con la labor escénica que se hace en América Latina o no pudo asistir a las salas para disfrutar de algunas de las excelentes propuestas cubanas, considérese afortunado porque mayo es tiempo de teatro.

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