El libro como acompañante perenne

Esta edición de la Feria ha sobresalido por la existencia de un importante número de novedades literarias así como de propuestas que han sido altamente valoradas por los lectores

Autor:

Alejandro A. Madorrán Durán

Acercar aun más la literatura a la comunidad fue el principal propósito de la Feria del Libro de La Habana que concluirá este martes con variadas actividades en casi 400 puntos de la capital, según explicó Mayra Lasalle, directora provincial de Cultura, al referirse al evento que se realiza en ese territorio desde el 28 de febrero.

Las presentaciones de libros y los encuentros de los artistas con sus localidades se hallan entre las iniciativas que han tenido la misión fundamental de fomentar el gusto por la lectura en los municipios habaneros.

Esta edición de la Feria ha sobresalido, agregó Lasalle, por la existencia de un importante número de novedades literarias así como de propuestas que han sido altamente valoradas por los lectores, como la colección 90 Aniversario, dedicada al líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro.

La reinauguración de la biblioteca pública municipal Manuel Cofiño López, de Arroyo Naranjo, constituyó sin dudas uno de los acontecimientos más notorios de este ciclo de la Feria. Se trata de una institución que —al decir de su directora, Vilma Díaz Labrada— le ofrecerá a la comunidad un espacio donde acceder a los conocimientos y el disfrute que brindan los libros.

En ese camino por educar, Ana María de Rojas Berestein, promotora municipal del Proyecto del Libro y la Literatura, comentó que aunque los hábitos de lectura entre los jóvenes se perciban disminuidos en la actualidad, lo importante es que aún quedan quienes sí se interesan por las letras, y a ellos se deben los mejores esfuerzos para que en un futuro puedan vincular a los demás.

La especialista agregó que se ha estado relacionando la literatura con otras manifestaciones artísticas como el cine, las artes plásticas y la música, para así atraer una mayor cantidad de interesados como ha ocurrido, por ejemplo, en la Casa de Cultura Justo Vega del municipio de Arroyo Naranjo, apuntó.

Los lectores de la capital se despiden por este año de la Feria del Libro, que marchará ahora hacia otras provincias del país, aunque el arte y el conocimiento de la literatura continuarán disponibles en las librerías, bibliotecas y demás espacios de la comunidad.

Para marzo está previsto que esta fiesta se extienda a Pinar del Río y Cienfuegos (8 al 12), a Ciego de Ávila y Matanzas (15 al 19) y a Holguín (22 al 26). El día 29 comenzará en Villa Clara y Mayabeque para culminar el 2 de abril.

En el cuarto mes del año, Las Tunas, Camagüey y Guantánamo estarán listas, a partir del 5, para recibir los cientos de títulos que han preparado las editoriales de todo el país. Ello ocurrirá hasta el 9, en que también finalizará en Granma, donde la Feria abrirá sus puertas una jornada después.

La última etapa cerrará el 16 en Santiago de Cuba, Sancti Spíritus y Artemisa, donde todo se inicia el 12, al igual que en la Isla de la Juventud, solo que aquí el contagio masivo por la lectura que provoca este suceso cultural durará un día menos. De cualquier manera, los organizadores de la Feria tienen la esperanza de que, más allá de abril, el libro se convierta en un acompañante perenne de los cubanos.

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