Presentadores en «zona de peligro»

Filmar Bailando en Cuba es como estar metidos en una obra de teatro, confiesan estos jóvenes actores que ahora son el rostro del popular programa

José Luis Estrada Betancourt
estrada@juventudrebelde.cu
11 de Marzo del 2017 1:07:02 CDT

Eran Camila Arteche, Carlos Solar y Leonardo Benítez los presentadores que Manolo Ortega quería para Bailando en Cuba. Los estuvo «persiguiendo» hasta que consiguió a estos jóvenes actores que ahora son el rostro del popular programa producido por RTV Comercial y que transmitirá Cubavisión dos domingos más, a partir de las 8:30 p.m.

Camila, por ejemplo, antes había estado a las órdenes del también director de Sonando en Cuba en el videoclip que se le realizara justo a la ganadora de la primera edición del espacio, que se ha centrado en la búsqueda de los más talentosos intérpretes. Casualmente ahí compartió el rodaje no solo con Paulito FG, sino además con Solar.

Y ya desde entonces quedó pendiente que Manolito los convocaría para que se convirtieran en presentadores de alguno de sus proyectos. Pero no se pudo materializar un programa de fin de año, en el que había pensado en ella; ni un espacio para uno de nuestros veranos, en el cual lo había tenido en la mira a él.

Con Leo fue distinto. Lo llamó directamente para Bailando..., porque necesitaba a un actor con su biotipo y que además hubiera «calado» en la gente, como este lo hizo con su Maykel Junior en Latidos compartidos. Al menos eso fue lo que Manolito le explicó cuando Benítez lo interrogó acerca del porqué de su elección. «Fue lo mismo que le pregunté a Roberto Portuondo, quien ya no está entre nosotros, cuando me invitó a que asumiera la conducción de Maravilloso mundo, pues debo confesarte que le tengo terror, debido a que no me considero un presentador; soy un actor», insiste el muchacho al cual el cineasta Rigoberto López le abrió las puertas del séptimo arte al ponerlo en el elenco de Roble de olor.

«Acepté este reto, pero siempre con respeto. Para mí ha sido genial no llevar solo esa enorme responsabilidad que representa Bailando en Cuba y tener a mi lado a Camila y a Carlitos. Me apoyo mucho en ellos. Y después, el proyecto funciona como una gran familia, porque detrás hay un equipo muy profesional, lo cual ofrece total seguridad cuando te paras en el escenario. Manolo se cree que somos presentadores-estrellas, y confía plenamente en nosotros».

La Arteche, por su parte, anda superfeliz. Bailando... no marcaba su inicio en este rol, pero aquí se trataba de una experiencia distinta, sobre todo en comparación con el cabaré, que no le es en lo absoluto ajeno: Macumba Habana, cinco años en Tropicana, Habaneando; actualmente el Habana Café, del Hotel Cohíba, con PMM... «No, no es igual. Cierto que en esos centros nocturnos estás conectada con el público directamente, pero en este tipo de espacio se complejiza, porque todo el tiempo escuchas las orientaciones de Manolito por el “chicharito” (micrófono), y porque no puedes perder de vista que aunque actúas para un auditorio trabajas a la vez para la televisión. No resulta sencillo encontrar la justa medida en esa mezcla...

«Asimismo hay que mantenerse muy vivos en escena para poder enfrentar cualquier imprevisto. En el guion se escribe: “Camila conversa con los concursantes”, pero no se indica qué; por tanto debes estar muy concentrado, y muy metido en el programa, pero se disfruta tremendamente... Hacía rato que no formaba parte de un equipo que estuviera tan involucrado, sin excepción: vestuaristas, maquillistas, arte, fotografía..., y eso es fenomenal, pues todos trabajan con la misma energía para que salga lo mejor posible... ¿Quieres que te diga algo? En cuanto a nosotros, considero que hemos ido creciendo, avanzando en nuestra “tarea”», dice Camila entre sonrisas, y Carlos la secunda:

«Es una lástima que el tiempo se haya ido tan de prisa. Esa sensación solo se siente cuando estás a gusto. Ya se ha visto que las ideas de Manolito son muy contemporáneas, por ello sus programas se desarrollan muy arriba», señala Solar, quien es completamente empírico, a diferencia de su compañera en el escenario, quien se graduó en la ENA y ahora estudia en el ISA. Pero así y todo, ya Solar había demostrado sus dotes en estas lides que lo trajeron a Bailando en Cuba, en series al estilo de Guanahacabibes y Lomas de Banao, o más recientemente en espacios como Banda sonora, del Canal Habana, donde se puede ver los jueves.

«Pero ninguno de ellos se compara con Bailando..., es otra cosa, una exigencia muy superior. Aquí los textos debemos defenderlos “calientes”, en medio de un espectáculo que está constantemente en zona de peligro; no existe corte, no se para; si te equivocas, no te queda más remedio que arreglarlo en el camino. Cuando filmamos Bailando… es como si estuviéramos metidos en una obra de teatro».

Confesiones en tres

Asegura Carlos a JR que lo que se dice apuro, apuro, no ha pasado ninguno. «Mi mayor “problema” es que nos dejamos llevar por el calor del espectáculo. Incluso llegamos a implicarnos sentimentalmente con los muchachos que compiten, con lo que está ocurriendo en escena. Y hay veces que eso me desconcentra; “olvido” que estoy trabajando, que soy parte del espectáculo y debo cumplir con una responsabilidad», confiesa este joven que ha estado en el plató bajo las órdenes de directores de la talla de Tomás Piard.

Y es cierto que a veces «se va», manifiesta con picardía Camila, quien para que nos representemos lo que ambos quieren decir, relata aprietos como el de aquel día en que el programa se había dedicado al 14 de febrero.

«Estábamos todos abrazándonos, pero teníamos que caer de nuevo en situación, y Manolito nos ordenaba con insistencia: “Vamos, vamos, que se nos acaba el tiempo; carguen el texto de nuevo, carguen el texto de nuevo” —sonríe—. Pero Carlitos buscaba y buscaba y no encontraba la línea y se me ocurrió señalarle en la tarjeta con el dedo, mas teníamos la cámara enfocada en nosotros. Ahora recuerdo a Manolito halándonos las orejas: “¡Pero cómo van a hacer eso!”. Y yo me sentí fatal, porque tenía razón».

«Parece que es muy sencillo —les comento—, a veces la gente los lleva un poco recio». «Parece, pero no lo es», apunta Benítez. «No se debe olvidar que constantemente debemos actuar como moderadores del tiempo que hablan los invitados, los muchachos, el jurado... Andar a la viva de si se han pasado, o expresaron lo que debían... y estar listos para improvisar... ¿Y qué decirte del público? También hay que mantenerlo bajo control... Es que el cubano es muy expresivo», suelta una carcajada Leo, que pone en evidencia su alegría por haber aceptado finalmente participar en Bailando en Cuba.

«Estuve a punto de rechazar la propuesta, porque andaba muy triste. Cuando me llamaron hacía un mes que mi madre había fallecido: ella, que es el centro de mi vida, lo más grande y sagrado; la impulsora de lo que hacía, hago y haré. Pero a ella le encantaba la fiesta y era tremenda bailadora, y de seguro me habría empujado adelante», admite quien ha tenido la suerte, y no lo niega, de ser buscado una y otra vez para que pueda ir dejando una huella en el cine nacional: Ciudad en rojo, Larga distancia, Siete días en La Habana, H2O, Vientos de La Habana... y quizá El Mayor, de nuevo dirigido por Rigoberto López, sobre la figura de Ignacio Agramonte.

Sí, una «suerte» que le agradecerá siempre a su principal maestro, Humberto Rodríguez García, quien lo acogió y lo enseñó en el grupo Olga Alonso desde 1998, antes de que le llegara el turno del ISA, que pasó por curso de trabajadores y donde también aprendió mucho de grandes como Verónica Lynn y Fernando Hechavarría. Luego muy rápido se le presentó la oportunidad de acceder a la televisión, donde debutó con Roly Peña en Enigma de un verano, para luego estar en el reparto de Patrulla 444, Tras la huella...

Camila igual les da las gracias a no pocos que han hecho realidad su sueño infantil de convertirse en actriz: a su maestra Santa, de la primaria, que aconsejó a su mamá que la encaminara en el mundo del arte; a Leonilo Guerra quien le dio aquellas maravillosas clases de títeres; a Anaisy Gregory y Jazz Vilá; a la telenovela ¡Aquí estamos!, que constituyó el gran impulso...

«No, no me quejo. Es maravilloso hacer lo que más te apasiona y tener la dicha de actuar en proyectos en los que crees, como la próxima película de Ernesto Daranas, Sergio y Serguei; o como el teleplay de Magda González Grau, donde comparto el elenco con Luisa María Jiménez, Edith Massola, Alicia Hechavarría... Como si fuera poco, ahora Bailando…, que no quisiera que se acabara. ¡Lo juro!».

Carlos es actor, sin embargo, porque sí, porque está en su destino. «La experiencia me la ha dado enfrentar un proyecto, otro, otro y otro. Estudié refrigeración, especialidad que nunca ejercí; después Licenciatura en Rehabilitación, pero en segundo año de la universidad la actuación se empecinó: “Aquí estoy yo”», y la directora del policlínico donde él laboraba prefirió no echar una pelea en la que podía perder.

—¿Quiere decir que si alguien se lastima sales a socorrerlo?

—¡Seguro! Pero después de los primeros auxilios me «compongo» y me preparo para tirar mi mejor pasillo en Bailando en Cuba.

Camila Arteche

Leo Benítez

Carlos Solar

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    1. 1

      Linda - 11 de Marzo del 2017 11:01:39 CDT

      Sí señor, en zona de peligro: les falta preparación (al menos es la sensación que dejan) y mucha cultura general, necesaria en un proyecto de este tipo.

    2. 2

      Andrés R - 11 de Marzo del 2017 16:35:47 CDT

      No soy conocedor de las interioridades de la presentación en la Televisión, pero si les puedo asegurar que Camila es un "manjar" para ese trabajo, ojalá contáramos con otras como ella, tiene una belleza que todo le queda bien, quisiera verla en otros programas de la TV Cubana y que otros programas que llevan años con el mismo o la misma presentadora cambiaran o el programa o quien los presenta. Para mí la televisión es belleza y eso se necesita para trabajar en ella.

    3. 3

      luna - 11 de Marzo del 2017 16:37:59 CDT

      Anyways van por buen camino,nunca antes habían hecho un show de este tipo.Lo importante es que mantengan la buena vibra y sigan superándose.

    4. 4

      Eddy - 13 de Marzo del 2017 13:52:28 CDT

      Lo mejor: Camila Arteche (carismatica, talentosa, humilde, atractiva y profesional) Lo peor: Leo Benitez (en la entrevista dice que estuvo a punto de rechazar la propuesta, y creo amigo, que para bien de usted hubiera sido la mejor opcion)

    5. 5

      aymara - 13 de Marzo del 2017 15:15:21 CDT

      no Linda, discrepo contigo y con Eddy, pienso que lo mejor en un programa como este es mostrar profesionalidad y soltura, no sé ser fresco, suelto, mas tú sin llegar a improvisar mucho por que entonces se ven los huecos en escena y ahí si que nos perdemos, creo que los que guian a los presentadores no se como se llaman productores o que se yo debian haber tenido mas imaginacion a la hora de colocarlos generalmente salen los tres apretados como si no pudieran hacer nada sin la bonita Camila, tampoco necesitaban 3 presentadores con Leo y Camila estaba bien, son muy carismaticos y bonitos y eso queremos los televidentes en la television, no viejos que le falten dients o que se le s caiga el traje...

    6. 6

      Carlos M - 14 de Marzo del 2017 11:14:26 CDT

      Creo que algunos ven fantasmas donde no los hay., Los muchachos están bien. Es su primer trabajo de este tipo pero en sentido general han hecho un bvuen trabajo. Que surjan cometarios contraproducentes hacia los presentadores u otra persona cuyo trabajo es en los medios eso es algo muy común. A lo que deberíamos estar acostumbrados pues ahí entra el gusto personal. A mí por ejemplo no me gustan algunos conductores que veo en TV pero soy incapaz de decir en un foro que lo quiten o que no debería estar porque considero que no me gusta a mí pero sí a muchos otros y mi criterio no es absoluto. Camila es bonita, encantadora, carismatica y sabe llegar al público. Carlos Solar se le ve extraño porque es nuevo, casi no se le conoce pero tiene talento, su imagen en TV es atractiva y puede ser muccho mejor cuando tome las riendas bien fuerte y Leo quizá no sea del gusto de mucho pero no está mal. El director de ese Show ha sido muy inteligente al escoger chicos noveles en ese rol pues en realidad ya estamos cansados de las mismas caras en TV. Que seran profesionales con muchos años en su haber pero trabajar en la TV implica otras cosas como la presencia escénica y la belleza que no lo es todo pero está enre los aspectos fundamentales a tener en cuenta.

    7. 7

      yahima - 15 de Marzo del 2017 12:43:17 CDT

      Es cierto que los tres están siempre en zona de peligro y que en un programa como estehay que estar a la viva y lidiar con un montón de cosas. Es muy bueno que reconozcan sus puntos débiles sobre todo Leo que como presentador le falta bastante. Por otra parte, hay que ser objetivo con lo que se quiere, el director pudo querer a estos tres muchachos como presentadores pero creo que no fue atinado hay presentadores muy buenos que sí son presentadores

    8. 8

      meralis - 16 de Marzo del 2017 14:20:51 CDT

      Mi opinión es q no llegan al público les falta ese carisma , esa naturalidad para presentar me parecen muy superficiales , deben de tener mas preparacion . Reconozco d q siempre van bien vestidos y muy bien presentados

    9. 9

      Iris - 20 de Marzo del 2017 14:26:01 CDT

      Es que seguimos lvidando el viejo dicho: zapatero a su zapato, no porque seas actor o actríz necesariamente tienes que ser buen presentador, eso se estudia, hay que tener otro tipo de experiencia tambiéb, pero seguimos metiendo la pata

      Camila Arteche, Carlos Solar y Leonardo Benítez los presentadores de Bailando en Cuba Foto: Titina Estudio 50

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