Los personajes desnudos de ¡Ay, vecino! cumplieron 50 años

El equipo de humor gráfico Dedeté, perteneciente a nuestra Casa editora, inaugura este jueves en la sede del periódico una exposición dedicada al medio siglo de !Ay, vecino!, la obra más popular del historietista cubano Francisco Pascasio Blanco Ávila (Blanco)

Autor:

Juventud Rebelde

Para arrancar sonrisas, el equipo de Dedeté, una de las publicaciones de la Editora Juventud Rebelde, abre este miércoles una exposición dedicada a ¡Ay, vecino!, la obra humorística más popular del prestigioso caricaturista cubano Francisco Pascasio Blanco Ávila (Blanco), historietista  conocido internacionalmente por sus tiras en el periódico El Mundo, la agencia de noticias Prensa Latina, y el humorístico Palante, que dirigió entre 1970 y 1985.

!Ay, vecino!, su famosa tira del gordo y el flaco,  el pasado 27 de abril cumplió 50 años de haber sido publicada por primera vez el 27 de abril de 1967 en Palante. Tras ese momento inicial, la historieta ha aparecido unas 3000 veces en diferentes medios de prensa en Cuba y el extranjero, además de ser usados sus personajes en afiches, almanaques y otros soportes, señala su creador en el blog ¡Ay, vecino!.

El muñe, de la Editorial Pablo de la Torriente; Mi barrio y La calle, de los Comités de Defensa de la Revolución; y la revista de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, fueron otras publicaciones que dieron abrigo en sus páginas al criollísimo dúo y sus ocurrencias.

«Si la memoria no me falla, desde el punto de vista expositivo, “¡Ay, Vecino!” se ha mostrado en la Unión de Periodistas de Cuba, en el Museo del Humor de San Antonio de los Baños, en el lobby del hotel Habana Libre, en la Asociación Canaria de Cuba “Leonor Pérez”, en la galería del Cerro “Teodoro Ramos”, en la galería “José Luís Posada” de la Federación de Asociaciones Asturianas de Cuba, en el vestíbulo del cine “Acapulco”, en la Casa de Cultura de Cienfuegos, así como en la Semana Negra de Gijón, España en el verano de 2008. Y… claro en el propio local de Palante», escribe en su bitácora Francisco Pascasio.

Agrega, además, que la historieta fue concebida como un divertimento y un experimento pues intentaba crear situaciones humorísticas limitadas a un solo escenario y dos protagonistas.

«Está estructurada en secuencia de cuatro viñetas, donde aparecen dos balcones coloniales con su característico medio punto para reflejar nuestra arquitectura y dos protagonistas contrastantes, uno flaco y el otro grueso totalmente desnudos, interactuando permanentemente con sólo esporádicas intervenciones de otros personajes como apoyatura; en este caso pueden ser un perro, un gato, u otros integrantes secundarios», señala.

¡Ay, Vecino! fue creada para imprimirse con una sola tinta, debido a los requerimientos poligráficos de la época; aunque cuando cumplió en el 2007 su 40 aniversario se creó un libro en colores sobre ella.

Así cuenta Francisco Pascasio el nacimiento de esta obra:

«Unos días antes de su debut y como quien no quiere las cosas, tras el cierre de la programación televisiva y en medio del silencio de la noche, se me ocurrió realizar la primera de dichas historietas. Aún no había terminado esa, cuando de pegueta surge la segunda y así sucesivamente otras tres. Una pausa para servirme una taza de café en la cocina y regresar a la mesa de dibujo aprovechando aquella chispa aún encendida por el desvelo producido por un tipejo gordo y otro flaco. Otras cinco situaciones surgieron casi de inmediato hasta que el sueño me rindió.

Francisco Pascasio Blanco Ávila (Blanco). Foto: Roberto Garaicoa

«Por suerte Estela —mi esposa— ni se enteró de ese desliz amoroso y no quise preocuparla por aquel chispeante insomnio. No ocurrió lo mismo al día siguiente con el entonces director de la publicación —Guillermo Santiesteban— al solicitarle un espacio fijo semanal para ubicar esos nuevos personajes que además, se presentaban desnudos ante el público.

Hechos y no palabras: Un jefe hábil siempre gana y más que argumentos —otras cinco historietas al día siguiente— fue lo que convenció al astuto director de que aquello vino para quedarse. Con ello él aseguraba un colchón editorial de diez semanas consecutivas para dos sencillos personajes que según él tenían poca ropa pero buena pegada. Eso lo vine a descubrir cuatro años después, al frente de la publicación».

Junto a miembros de DDT. Foto: Roberto Garaicoa

Francisco Pascasio Blanco Ávila es autor de las historietas humorísticas didácticas Matilda y sus amigos, Pol Brix contra el ladrón invisible, Los siete samuráis del 70 y Trucutuerca y Trescabitos. Fue fundador y editor de las revistas de historietas Cómicos, Pablo Mi Barrio. Entre sus libros se cuentan Pequeño mataburros humorístico ilustrado, El Caballero de París, la leyenda que camina, Bolívar en Martí y 5 años, 5 meses y 5 días.

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