Bodrum encantada

Por segunda ocasión, Lizt Alfonso Dance Cuba actúa y conquista al público de Turquía, gracias a que Cuba vibra tiene mucho que mostrarle al mundo, aseguran los integrantes de la reconocida compañía

Autor:

José Luis Estrada Betancourt

BODRUM, Turquía.— Justo una semana después de aquel sismo de 6.7 de magnitud con epicentro en el mar Egeo, que hizo sentir sus tristes resonancias en esta ciudad, llegó Lizt Alfonso Dance Cuba (LADC) para provocar «sacudidas» culturales de intensidad desmedida en el afamado balneario.

Todo parece indicar que en el pintoresco lugar, localizado en la península también bañada por el Mediterráneo, se escucharon los ecos de las presentaciones de la compañía dirigida por la maestra Lizt Alfonso, en una ciudad que sirve de puente entre Europa y Asia. Ocurrió el pasado año, cuando el espectáculo ¡Cuba vibra! cerró con broche de oro la temporada 2015-2016 de la prestigiosa Is Sanat Istanbul Concert Hall.

Tanto se impresionó el auditorio entonces con esos formidables bailarines criollos increíblemente capaces de preparar una «extraña» mezcla de virtuosismo, arte, elegancia y sabrosura, que antes de que transcurrieran 365 días, LADC ya estaba volando hacia el populoso puerto de la antigua Halicarnaso para completar, con sus dos actuaciones, el exigente programa del 15to. Festival Internacional de Ballet de Bodrum.

Para no dejar escapar

La más impresionante edificación de Bodrum es un robusto castillo que data del siglo XV, desde donde se domina toda la bahía. Fue levantado por iniciativa de la orden de San Juan de Jerusalén, pero en la actualidad acoge en parte de su abundante espacio al Museo de Arqueología Submarina. Lleva por nombre San Pedro y también es conocido por servir de sede al Festival, que esta vez puso en cartelera aplaudidos espectáculos como Zorba, el griego (Compañía Estatal de Ópera y Ballet de Ankara), Gaia y A fuego lento (Astana Ballet Kazakhistan), Amore (Svetlana Zakharova Solo Project), La bella durmiente (Compañía Estatal de Ópera y Ballet de Estambul), Born to Dance (Los Vivancos) y, por supuesto, ¡Cuba vibra!

Con sus diferentes secciones, al anfiteatro pueden acceder cientos de personas, que en tiempo récord lo repletan, sin dejar libre ni un solo espacio. «Es que oímos hablar tanto de Cuba y de su cultura, que cuando se da una oportunidad como esta no se puede dejar escapar», le dice una señora que quiere practicar su casi perfecto español a este reportero cuando este intenta practicar un inglés fatal.

Son cerca de las 9 y 45 de la noche, hora pactada para que comience ¡Cuba vibra!, y aún resta un llamado a la oración desde las mezquitas para convocar a los creyentes, sin embargo, para ese entonces ya aquel lugar lleno de magia se parece a los amarraderos de Bodrum, que por momentos dan la sensación de que no cabrá ni una embarcación más.

«Es impresionante como la gente admira nuestra cultura en todas partes. Me lo dijeron cuando era un niño y formaba parte de la Escuela LADC. Lo pude comprobar cuando integré el elenco del espectáculo Niños de Cuba en el Schmidt Theater, de Hamburgo», afirma Luis Mario Miranda Alfonso, quien ya entró en la historia de más de 25 años de Lizt Alfonso Dance Cuba, al convertirse en el primer varón egresado del Grupo Artístico Docente adscrito a la Escuela Nacional de Arte, con que cuenta la compañía.

«Ciertamente entonces creía que el éxito de Niños de Cuba se debía a que el público se quedaba impresionado por la manera como bailábamos siendo tan pequeños. Ahora la maestra Lizt me ha dado el privilegio de realizar mi debut como profesional fuera de la Isla, y la reacción es idéntica: la gente se va aguantando hasta que salta como un resorte de sus asientos para entregarnos su cariño y sus aplausos», dice el exintegrante de la recordada pareja 14 de Bailando en Cuba.

Reconoce Luis Mario que esta vez el impacto no fue tan fuerte como cuando viajó hasta Alemania. «Es entendible, ¿no? Lo más lejos adonde había ido era a Pinar del Río, así que aquella escala en París y luego en Hamburgo... Pero Bodrum es muy bella, como nuestra Habana, rodeada de mar, lo cual le da un encanto especial.

También para Armando Gómez Brydson (Mandy) esta constituye su experiencia inicial en el extranjero bajo la conducción de la Alfonso. El agramontino se unió a las filas de LADC después de haber alcanzado la categoría de primera figura del Ballet Contemporáneo Endedans (hoy Ballet Contemporáneo de Camagüey), tras asumir los protagónicos de piezas como A los confines de la tierra, 40 palillos x 10 pesos, Retratos en tus ojos, Medianoche y Lasting Embrace, de Pedro Ruiz, que lo llevara, por ejemplo, al The Fire Island Dance Festival, en el Great South Bay, de Nueva York.

«Me gradué de ballet clásico, pero siempre he sido muy inquieto. No me caso de aprender: sueño con dominar todos los estilos. Por eso me acerqué a la maestra y coreógrafa Tania Vergara para probarme en Endedans, que fue una gran escuela. Luego trabajar tan cerca de Pedro Ruiz significó un paso muy importante en mi carrera, pero llegó un momento en que quería descubrir otras maneras de asumir la danza.

«La maestra Lizt me recibió con los brazos abiertos y me permitió estrenar Latido, un espectáculo en el que tienes que ir a por todas. Y como si fuera poco, me ha traído a este país para enamorar a un público que nos acogió con un calor tremendo, como si nos conociera de siempre», apunta Mandy.

Iluminaciones

A unos 700 kilómetros de Estambul y de Ankara se halla Bodrum, que llama también la atención porque no es extraño hallarse por el camino, sobre todo a medida que te alejas del centro, unas residencias muy peculiares.

«Son preciosas, así que no me pude aguantar e indagué sobre ellas. Supe que las diseñó el reconocido arquitecto Richard Meier (autor, entre muchos otros inmuebles, del Getty Center en Los Ángeles y el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona) de manera tal que se integraran armoniosamente en el paisaje», cuenta admirada a JR Sandra Reyes, primera bailarina de LADC.

«Me recordaron las casas de Las terrazas, pero las turcas se han construido sobre unas laderas muy inclinadas, y todas están pintaditas de blanco y con sus marcadas formas geométricas. Sin dudas, le dan un toque distintivo a la ciudad».

«Siempre nos sucede igual en estas giras que nos llenan de fuerzas y nos aseguran que vamos por buen camino, que lo estamos haciendo muy bien. Es genial comprobar que el público te admira y te ovaciona lo mismo en Cuba que en otras geografías, aunque nuestras culturas no sean iguales. Y luego, enriquece mucho compartir el escenario con otras compañías que están a la vanguardia, lo cual significa que a LADC se le valora en esa misma medida», insiste la Reyes.

«Por eso le agradezco con el corazón a esta compañía —señala Yadira Yasell, como Sandra también primera bailarina— que como auténtica embajadora de la cultura cubana me ha otorgado el honor de representar a mi país en otras naciones del mundo. Lo interesante es que siempre se produce un intercambio muy fructífero, porque no solo entregas, sino que también recibes, aprendes, te iluminas».

—Yadira, ¿quedaste satisfecha con estas presentaciones en Turquía?

—Esta segunda presentación en Turquía es consecuencia de haber dejado una huella importante en el público la primera vez; de que hicimos en Estambul un buen trabajo. La manera agradecida como se nos muestran nos da la seguridad de que Cuba vibra y hace vibrar también a los turcos y los habitantes de todos los países donde Lizt Alfonso Dance Cuba lleva su arte.

«Para nosotros constituye un orgullo, una satisfacción que seamos reconocidos de ese modo, y poder conocer al mundo a través de nuestra profesión, que nos hace muy felices. Turquía se suma a esos países interesantes que hemos descubierto, gracias a que Cuba vibra y tiene mucho que mostrarle al mundo».

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