Triunfa en Cuba el Caballero de la Salsa

Luego de haberse presentado en el balneario de Varadero, la noche del sábado 14, ante más de mil personas, Gilberto Santa Rosa puso a bailar a La Habana durante casi tres horas

Autor:

Aracelys Bedevia

Espectacular resultó ser el concierto que el Caballero de la Salsa ofreció la noche del domingo en La Habana. Su mayor expectativa, según había declarado a su llegada al país, era no defraudar al público cubano. Y la cumplió con creces.

Luego de haberse presentado en el balneario de Varadero, el sábado 14, ante más de mil personas, el salsero boricua puso a bailar a La Habana durante más de dos horas con un concierto gratis, en el Malecón capitalino.

Miles y miles de cubanos, entrelazados en una masa compacta de generaciones, se concentraron desde horas tempranas en el Malecón para disfrutar de este concierto histórico.

Durante el espectáculo, que dio inicio con el tema Déjate querer, Santa Rosa, considerado uno de los mayores ídolos de la historia de la salsa, regaló a los asistentes unas 20 canciones, e hizo un recorrido por sus más grandes éxitos.

Desde que salió al escenario se conectó de inmediato con sus seguidores. Un montón de estrellas (Polo Montañez); Conciencia y Yo no te pido, encabezaron la lista de los primeros temas interpretados por el artista.

«He vivido una gran experiencia en esta Isla, gracias», expresó Santa Rosa en sus primeras palabras a los habaneros. «Saludos a esta bendita, que me recibió con el cariño de un hermano que llega», dijo y siguió cantando y bailando de lo lindo, a un ritmo que, aun de lejos, era posible ver cómo corría el sudor a través de su camisa.

Me volvieron a hablar de ella, Sin voluntad y Mal herido, escritos por el panameño Omar Alfano, estuvieron también entre los exitazos que el cantante compartió con los cubanos.

Santa Rosa sedujo una y otra vez a las miles de personas aglomeradas frente al mar. Las provocó con sus boleros y consiguió que no pararan de bailar salsa.

«No me explico qué tenemos los latinos que nos hace disfrutar tanto sufrir por amor, aunque tengo por ahí dos o tres canciones para los enamorados», expresó.

En tono jocoso, el multipremiado artista contó que a los cinco años, para hacerse notar ante una niña de la que se enamoró, se le ocurrió cantarle boleros para llamar su atención. Pero ella no le atendió.

«Así nació una carrera», confesó. Afortunadamente yo seguí cantando y aquí estoy con ustedes, señaló. «Quizá por eso le canto tanto al desamor, a lo corazones rotos», confesó y entonó Mentira y Si te dijeron, que dieron paso a otras como Derroche; Almas gemelas y Qué manera de quererte.

«Yo subí a la tarima a decirle a Gilbertico que en Cuba lo queremos», expresó el cubano Issac Delgado, quien entró al escenario poco después de que Santa Rosa hiciera sonar los acordes de Lluvia (Adalberto Álvarez).

Delgado le dedicó el coro «¡te queremos, te queremos, Gilberto te queremos», que el público repitió emocionado. La noche se calentó aun más cuando Santa Rosa puso a bailar a la multitud con Conteo regresivo, del cubano Juan José Hernández «Juanchy»; Suma y resta; Amor mío no te vayas; Vivir sin ella; No quiero na regalao y Perdóname.

Con especial ternura, el puertorriqueño fue cerrando este concierto. «Ha sido un honor para nosotros estar aquí, en esta tierra y en este lugar. Gracias por tanto cariño y espero que sea la primera de muchas veces que podamos volver», afirmó, y regaló otro de sus boleros (Que alguien me diga); para luego ponerle punto final a la noche, pasadas las 11:30 p.m., con La agarro bajando y Canto a La Habana.

Fue un éxito rotundo. Bien merecido tiene Gilberto el abrazo de este pueblo que cantó y bailó con él hasta el último momento y espera su regreso. Se hizo realidad el sueño. Misión cumplida Santa Rosa. Bailaste en casa del trompo y te salió excelente.

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