Cubana Zuleidis Ortiz logra medalla de oro en Panamericano de esgrima

La monarca centrocaribeña venció 14-13 a la norteamericana Courtney Hurley, quien se salió del carril de combate

Autor:

Juventud Rebelde

Zuleidlis hizo estragos con su espada «mágica». Foto: Calixto N. Llanes Así como, según la leyenda, en un destello de fuerza y astucia el rey Arturo pudo liberar de la roca a la espada mágica Excalibur, la cubana Zuleidis Ortiz se desquitó de su revés en la eliminatoria para los Juegos de Río de Janeiro, en 2007, y se llevó la medalla de oro en el campeonato panamericano de esgrima que tiene por sede a la ciudad venezolana de Valencia.

Cuentan los periódicos locales que la final de la espada femenina resultó la más cerrada en la primera jornada del certamen continental, y levantó de sus asientos a los espectadores reunidos en el gimnasio Ricardo Pérez Castro, de la Universidad de Carabobo. Y es que, Zuleidis, también monarca centrocaribeña, venció «por un pelito» (14-13) a la norteamericana Courtney Hurley, quien se salió del carril de combate faltando solo tres segundos para culminar el asalto, y ello le costó un punto, pues con anterioridad había sido penalizada en otras dos oportunidades.

Antes, Zuleidis eliminó en semifinales a la experimentada canadiense Sherraine Schalm-Mackay (15-11), en tanto Hurley había sacado del camino a otra chica de los Grandes Lagos, Julie Leprohon, por 15-12. Sin embargo, todas ellas y otras que ahora no conocemos, sumaron puntos para el ranking mundial, principal atractivo de la justa.

Además, la estadounidense Sada Jacobson, medallista de bronce en los pasados Juegos Olímpicos de Atenas 2004, ganó el concurso de sable femenino y ratificó el dominio de su país, que logró de nuevo el uno-dos-tres, tal y como había hecho recientemente en el Mundial de Turín.

Jacobson superó en el epílogo (15-8) a una coterránea de alcurnia: la campeona olímpica Mariel Zagunis. Y antes, en semifinales, había eliminado también (15-12) a otra norteña ilustre: la monarca mundial Rebecca Ward, una adolescente de 16 años que es un verdadero «fenómeno».

La venezolana Alejandra Benítez, una de las «esperanzas olímpicas» de los morochos, se quedó con la otra medalla de bronce.

Y no hubo sorpresas en florete masculino, pues el canadiense Joshua McGuire, primer favorito, liquidó en la final al brasileño Joao Antonio De Souza (15-10). Para McGuire el triunfo debió ser muy reconfortante, pues dos días antes había abandonado su participación en la clasificatoria para los Juegos Panamericanos por sentir molestias en el codo.

Al cierre de esta página se efectuaban las finales de florete para damas, así como de espada y sable para hombres.

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